Objetivo del estudio

El objetivo central de este estudio fue el de “analizar la coordinación financiera del Sistema de Protección en Salud (SPSS) y su capacidad para apoyar la compra estratégica de servicios”.[1]

Vale la pena anotar que la Cobertura Universal de Salud fue propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para garantizar el acceso a los servicios de salud de las personas que los requieran, sin que por ello tengan que sufrir dificultades financieras.

Alcanzar la cobertura universal en salud exige efi­cacia en la gestión económica tanto para incrementar los recursos públicos como para disminuir el gasto privado y asegurar la máxima satisfacción de las necesidades con los servicios ofertados.[2]

El Sistema de Protección Social en Salud en nuestro país

Entre los años 2003 y 2012, el gobierno federal implementó el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS) para garantizar “el acceso efectivo, oportuno, de calidad, sin desembolso al momento de utilización y sin discriminación a los servicios médico-quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios que satisfa­gan de manera integral las necesidades de salud […]”. [3]

Buscando alcanzar una eficiencia operativa óptima, la arquitectura financiera del SPSS estableció la separación entre las actividades de financiamiento y la de la prestación de los servicios de salud, de la siguiente manera:

El SPSS ha logrado un financiamiento creciente y sostenido[4] que ha incidido en la reducción del gasto de bolsillo de la población sin seguridad social[5] [6] sobre todo en los gastos de carácter catastrófico.[7] [8]

  • El aspecto del financiamiento quedó a cargo de la Comisión Nacional de Protección Social en servicios de Salud (CNPSS) y de los Regímenes Estatales de Protección Social en Salud (REPSS), operadores del seguro popular, otorgando al SPSS la autonomía técnica y operativa necesarias para ejecutar las compras estratégicas relacionadas con la salud.
La compra estratégica puede definirse como un procedimiento sistemático de asignación financiera para resolver las necesidades de salud de los afiliados al contestar ¿qué servicios de salud comprar?, ¿cómo comprarlos?, ¿de quién?, ¿a qué precios? y ¿con qué incentivos?[9]

Fuentes de estudio

Para la realización del estudio, los autores analizaron:

  • La información relativa al gasto del SPSS, documentada en el Informe de Resultados de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud.
  • Modificaciones a la Ley General de Salud.
  • Decretos y avisos oficiales.
  • Reportes de resultados y libros blancos.

Para efectos de análisis, se estandarizó el gasto a precios de 2013 usando los deflactores del Banco de México. “Para estimar el monto esperado de la Cuota Familiar, se consideró la distribución por decil de ingreso de los afiliados reportados por la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de 2010. Asumiendo que la distribución por decil para 2010 es la misma que para 2013”

La cobertura universal va mucho más allá de la salud; avanzar hacia ella significa avanzar hacia la equidad, hacia las prioridades en materia de desarrollo y hacia la inclusión y cohesión social.

Principales conclusiones

Los autores concluyen que la creación del SPSS ha significado un importante avance en el financiamiento de la población no asegurada, para que la misma tenga acceso a servicios de salud.

Sin embargo, anotan que la falta de un adecuado y efectivo control entre los diversos actores pudo haber impedido una mejor coordinación entre la federación y los estados, para fortalecer la realización de compras estratégicas.

Los autores anotan que la mera arquitectura financiera no es suficiente para alcanzar la compra estratégica de salud, por lo que recomiendan el fortalecimiento de la SPSS a través de instrumentos de diálogo de políticas y el desarrollo de una normatividad encaminada a la integración del fondo del SPSS de manera más efectiva, la cual podría alcanzarse al agrupar los recursos fiscales federales y estatales, integrándolos en un fondo único de compra estratégica, entre otras acciones.

El 32% del total de gastos médicos en todo el mundo corresponde a pagos realizados por los pacientes de su propio bolsillo.[10]

Recomendaciones

En sus recomendaciones, los autores destacan la necesidad esencial de reducir el gasto de las familias mexicanas en el rubro de los servicios sanitarios, lo que incrementaría el acceso y la cobertura efectiva de las enfermedades crónicas.

Para ello, mencionan que la participación de aseguradoras privadas ofreciendo servicios de salud públicos y privados, podría tener un efecto positivo.

Consideran que las aseguradoras privadas y el acceso de la población en general a servicios de salud de mayor calidad, podría detonar el incremento de la afiliación de este importante sector de la economía y los niveles de recaudación de cuotas familiares

[1] Fuente: Revista Salud Pública
Artículo: Asignación financiera en el Sistema de Protección Social en Salud de México: retos para la compra estratégica.
Autores: Miguel Ángel González-Block, D en C Soc,(1) Alejandro Figueroa, M en C,(2)
Ignacio García-Téllez, M en C Pol,(3) José Alarcón, M en C Admon.(3)
González-Block MA, Figueroa A, García-Téllez I, Alarcón J.
GONZÁLEZ BLOCK, Miguel Ángel et al. Asignación financiera en el Sistema de Protección Social en Salud de México: retos para la compra estratégica. Salud Pública de México, [S.l.], v. 58, n. 5, p. 522-532, sep. 2016. ISSN 1606-7916. Disponible en:

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Salud Pública de México

 

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Fecha de acceso: 05 oct. 2016

 

[2] Hufty M. Una propuesta para concretizar el concepto de gobernanza: El Marco Analítico de la Gobernanza. En: Hubert Mazurek (ed.). Gobernabi­lidad y gobernanza en los territorios de América Latina. La Paz: IFEA-IRD, 2008.

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[3] Secretaría de Salud. Ley General de Salud (LGS). Artículo 77 BIS 1. Mé­xico: Gobierno de la República [consultado el 20 de septiembre de 2015].

[4] Arredondo A, Orozco E, Hernández C, Alvarez C. Estrategias de reforma y protección social en salud en México. Primera parte: efectos en financiamiento y gobernanza del sistema de salud. Cuadernos Médico Sociales de Chile 2010; 50(14):178-192.

GoToLink[5] King G, Gakidou E, Ravishankar N, Moore RT, Lakin J, Vargas M, et al. “Politically robust” experimental design for public policy evaluation, with application to the Mexican universal health insurance program. J Policy Anal Manage 2007;26:479-506. 

GoToLink[6] Sosa-Rubí S, Salinas-Rodríguez A, Galárraga O. Impacto del Seguro Popular en el gasto catastrófico y de bolsillo en el México rural y urbano, Artículo original 532 salud pública de méxico / vol. 58, no. 5, septiembre-octubre de 2016. González-Block MA y col. 2005-2008. Salud Publica Mex 2011;53(supl 4):425-435. 

GoToLink[7] Galárraga O, Sosa-Rubí SG, Salinas-Rodríguez A, Sesma-Vázquez S.
Health insurance for the poor: Impact on catastrophic and out-of-pocket health expenditures in Mexico. Eur J Health Econ 2010;11(5):437-447.

[8] Knaul F,Arreola-Ornelas H, Mendez O, Martinez A. Justicia Financiera y gastos catastróficos en salud: Impacto del Seguro Popular de Salud en México. Salu Publica Mex 2005;47 (Supl l):54-65.

 [9] Figueras J, Robinson R, Kakubowski E. Purchasing to improve health system performance. London: Open University Press, 2005.

GoToLink[10] Organización Mundial de la Salud.
Centro de prensa, Cobertura sanitaria universal, Nota descriptiva Nº 395
Diciembre de 2015,