En una reciente edición de códigoF publicamos un artículo sobre la realización del primer trasplante de corazón realizado en México por una cirujana, lo que también se constituyó como el primer trasplante de este tipo realizado en Latinoamérica con tecnología robótica.

Más allá de estos dos logros, en el artículo mencionamos que la paciente había tenido que esperar dos años antes de que los servicios médicos encontraran un donante idóneo para la realización del procedimiento, que de no haberse llevado a cabo, le hubiera costado la vida.

El caso es que el déficit de los órganos necesarios para cubrir la demanda mundial de trasplantes es un problema acuciante, hasta el momento sin aparente solución, y que tiene a los servicios de trasplantología en números rojos, los que permanecen en alerta constante a la búsqueda y espera de donadores con los que salvar vidas.

Realizar un trasplante, más allá de la complejidad del procedimiento y las capacidades técnicas y humanas para realizarlo, requiere un donador humano con características similares al receptor y que este último, previa evaluación médica, se encuentre física y psicológicamente apto para someterse y resistir la cirugía y los procedimientos posteriores a la misma.

En el ámbito legal mexicano se consideran dos tipos de donadores: los donadores vivos, que en pleno uso de sus facultades mentales y por decisión propia están dispuestos a “obsequiar” voluntariamente uno de sus órganos o parte de alguno, bajo la condición de que esa acción no ponga en riesgo su vida.
Por otra parte, están los donadores cadavéricos, los que en vida expresaron legalmente, su interés, voluntad y consentimiento para que una vez fallecidos se utilizaran sus órganos o incluso su cuerpo íntegro, para la realización de trasplantes o práctica médica.

En caso de que la persona fallecida nunca hubiera manifestado ni su interés o rechazo por la donación, la decisión queda en manos de sus familiares o pareja, lo que podría ayudar a otras personas a mejorar, salvar o recuperar su calidad de vida.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el órgano para trasplante con más demanda es el riñón. En 2005 se trasplantaron 66 mil, lo que representa únicamente el 10% de la demanda estimada. Ese mismo año se trasplantaron 21 mil hígados y 6 mil corazones, y aunque se ha incrementado el número de trasplantes de riñón y de hígado, la demanda alcanza unas cifras por el momento imposibles de satisfacer.

Ante la escasez de órganos para trasplantes, los científicos se plantearon la posibilidad de utilizar órganos animales para cubrir este déficit.

Los científicos sabían que de entre todas las opciones animales para la obtención de órganos trasplantables, el cerdo era el animal con mayor parecido biológico y estructural con los seres humanos.

Sin embargo, y más allá de que ya se realizan algunos xenotrasplantes de válvulas cardiacas o células productores de insulina de origen porcino a humanos, el trasplante de órganos completos plantea problemas de compatibilidad y seguridad, que los científicos aparentemente están a punto de resolver.

Un xenotrasplante (del griego ξένος xenos: “extranjero”), heterotrasplante o trasplante heterólogo, es el trasplante de células, tejidos u órganos de una especie a otra, idealmente entre especies próximas para evitar rechazo. Tales materiales se suelen llamar “xenoimplantes” o “xenotrasplantes”. El término alotrasplante, por el contrario, sería un trasplante entre individuos de la misma especie. El xenotrasplante se usó antes que los alotrasplantes.

Una de las principales barreras para la realización de trasplantes de órganos porcinos a los humanos, es que el genoma de los cerdos contiene 62 retrovirus (similares al del VIH), los que podrían insertarse en el genoma humano una vez trasplantado el órgano, con la capacidad para replicarse y provocar graves padecimientos o severas infecciones.

La buena noticia es que a través del uso de la técnica de edición genómica CRISPR, específicamente la denominada CRISPR-Cas9, un equipo de científicos, liderados por Dong Niu de eGenesis, Inc y perteneciente al College of Animal Sciences de la Universidad de Zhejaing en Hangzhou, China, han publicado un artículo en la revista Science, con el título: “Inactivation of porcine endogenous retrovirus in pigs using CRISPR-Cas9”, en el que detallan el procedimiento con el que han logrado desactivar todos los retrovirus endógenos porcinos (PERVs), eliminando el gen llamado “pol”, el que utilizan los retrovirus porcinos para replicarse.

El acrónimo CRISP obtiene sus siglas de los términos en inglés: Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats, lo que en español se le denomina Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Interespaciadas.

Con la eliminación del gen “pol”, se evita que al trasplantar un órgano porcino en un humano, los retrovirus se inserten en el genoma del receptor, se repliquen y puedan ocasionar graves daños.

A partir de este hallazgo, los investigadores han logrado producir una especie de cerdos con los PERVs inactivados, lo que en un futuro permitiría el uso de sus órganos para la realización de trasplantes seguros, ayudando a aliviar la escasez de los mismos.

Si bien es cierto que aún hay importantes problemas y limitaciones técnicas que resolver antes de la posibilidad de considerar la realización irrestricta de trasplantes de órganos porcinos libres de PERVs a pacientes humanos, el científico George Church, de la Universidad de Harvard, considera probable que en el transcurso de este mismo año, se lleven a cabo los primeros ensayos clínicos para la evaluación de trasplantes experimentales en humanos.

Si esta ambiciosa línea de investigación tiene éxito, la humanidad podría encontrarse a las puertas de la solución de la escasez de órganos para trasplantes, lo que ayudaría a abatir el número de fallecimientos por esta causa.

Fuentes:

Revista Science.
Inactivation of porcine endogenous retrovirus in pigs using CRISPR-Cas9.

Diario El País.
Los primeros cerdos clonados sin retrovirus para futuros trasplantes humanos. Nuño Domínguez.

Diario El País.
El ‘borrado’ genético, primer paso para trasplantes de cerdo a humano. Javier Sampedro.

Wikipedia.
Xenotrasplante.

Organización Mundial de la Salud.
La OMS propone una nueva agenda mundial.

códigoF.
La técnica del “cortapega” del genético Francisco Mojica, Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna recibe el premio Fronteras del Conocimiento en Biomedicina.