El fortalecimiento de las instituciones es un componente clave para el desenvolvimiento económico y social del país, en virtud de que las actividades que se realizan en un marco institucional consolidado disminuyen la incertidumbre de las empresas, de los ciudadanos e incluso del propio gobierno en sus diferentes niveles, al mismo tiempo que aumentan la confianza entre los agentes productivos, civiles y públicos.

De manera específica se ha señalado que las instituciones cumplen con una función determinante en el desarrollo económico, dado que las mismas establecen incentivos que permitan la realización de actividades colectivas generadas por las empresas, como son la inversión, el ahorro la innovación tecnológica, así como el diseño y la instrumentación de políticas y gestiones públicas.

Lo que se encuentra detrás de instituciones fuertes y promotoras de la innovación económica es que genera la credibilidad de todos los agentes económicos de que las reglas se cumplen, con criterios objetivos y que permite impulsar el mejor funcionamiento del mercado y modelar la intervención pública más eficiente posible.

 

Con los recientes cambios realizados en el Gabinete de Salud se armoniza la continuidad del trabajo de las instituciones con las transformaciones que abra nuevos caminos a la energía productiva y social de México.

 

En ese sentido, el reto cuando se realizan cambios como los recientemente efectuados por el Presidente dela República en el ámbito de la salud y de la seguridad social de México, es armonizar la continuidad del trabajo de las instituciones con las transformaciones que abra nuevos caminos a la energía productiva y social de México.

Justamente la entrevista que en el mes de abril códigoF presenta con Julio Sánchez y Tépoz, Comisionado Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios, muestra los desafíos y las oportunidades que en este momento afronta el órgano regulatorio que encabeza y que materializa en buena medida los retos del cambio y la continuidad institucional.