En la participación que tuvo el Dr. José Narro Robles por el Día Mundial de la lucha contra el SIDA, celebrado el pasado 1º de diciembre, realizó una declaración de gran alcance mediático y social, al mencionar que: “Sería bueno que tuviéramos un medicamento, una vacuna contra la ignorancia o la exclusión; contra la intolerancia o la estulticia; contra la estigmatización, la hipocresía o la discriminación, porque ahí es verdad que avanzamos, pero a veces son dos pasos hacia adelante y vamos uno para atrás”, refiriéndose a la discriminación social y laboral que sufren las personas infectadas con VIH-SIDA.

Esta declaración tiene una gran fuerza que debe ser tomada seriamente en consideración dada la precaria situación de hostigamiento y discriminación que viven las personas con VIH-SIDA, lo cual agrava aún más su difícil condición.

Una denuncia del 2004 que sigue vigente

Para ampliar este concepto y a modo de ejemplo tomaremos como primera referencia la “Recomendación general no. 8/2004 sobre el caso de la discriminación en las escuelas a menores portadores de VIH o que padecen SIDA, emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México, emitida el 17 de septiembre del 2004, en la cual se exhorta a los Gobernadores de las Entidades Federativas, al Jefe de Gobierno del Distrito Federal (hoy CDMX) y al Secretario de Educación Pública Federal, a fin de detener el hostigamiento y la expulsión de estudiantes menores de edad portadores del VIH-SIDA.

Este caso es de suma gravedad, y muestra la ignorancia de una sociedad que “castiga” a las personas con este padecimiento, en lugar de cobijarlas y apoyarlas, o cuando menos tratarlas como iguales.

La CNDH informa en este documento que, a partir de diversas denuncias de discriminación y como resultado de la investigación, comprobó la existencia de un número importante de reportes en toda la República Mexicana, “en los que las autoridades educativas han discriminado a menores que son portadores del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o que padecen el síndrome de inmunodeficiencia

adquirida (SIDA)”. Este Organismo pudo constatar que las autoridades educativas han “realizado acciones violatorias de los derechos humanos de los menores, al expulsarlos de las escuelas por su condición de salud o al negarles el servicio educativo por la misma razón”

Derecho a la igualdad. El artículo 1o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece el derecho a la igualdad; en el tercer párrafo prohíbe la discriminación motivada, entre otras, por las condiciones de salud, y que tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y las libertades de las personas.

Aún más grave que lo anterior es que las autoridades escolares divulgaron entre la comunidad escolar el estado de salud de los menores, lo que generó que éstos y sus padres fueran discriminados y estigmatizados en el ámbito escolar y social.

Más allá de que la Constitución Mexicana y otras legislaciones vigentes prohíben la discriminación por cualquier motivo, los casos documentados por la CNDH muestran el cómo los portadores del VIH-SIDA (en este caso menores de edad), se ven privados del goce de sus derechos y el ejercicio de sus libertades, lo que constituye una grave violación a los derechos humanos, siendo estigmatizados y discriminados.

A 12 años de esta recomendación de la CNDH, la declaración realizada por el Dr. José Narro Robles nos muestra que el grave problema de la discriminación y acoso a las personas con VIH-SIDA es aún un tema pendiente por resolverse y que su pervivencia agrava y complica la situación de las personas con esta enfermedad.

En la página de la organización “World AIDS Day”, responsable del desarrollo de la campaña del Día Mundial de la lucha contra el VIH-SIDA, encontramos que el tema de este año hace referencia a dejar en el pasado la estigmatización de las personas con este padeciendo.

Dejando el estigma en el pasado

En uno de los materiales de campaña de esta organización se lee esta frase: “El VIH ya no es una sentencia a muerte. Sin embargo, la actitud de las personas en contra de quienes viven con VIH puede llegar a ser muy fuerte. Es tiempo de acabar con el estigma del VIH”.

Sin embargo, en esta campaña también podemos apreciar la visión de un país como los Estados Unidos de América en la que el acceso a los tratamientos contra el VIH-SIDA están prácticamente al alcance de cualquiera que los requiera.

Por otra parte, Luis Raúl González Pérez, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, comentó que desde 2010 a la fecha han recibido 144 quejas por omisión en el suministro de medicamento, 108 por omisión de atención médica y 28 por negligencia médica, todas presentadas por enfermos con VIH-SIDA, lo que nos hace ver que al menos en nuestro país se debe avanzar rápidamente en la atención y medicación oportuna de estos pacientes, tanto como en el respeto a su dignidad y derechos humanos.

Las personas con el VIH merecen ser tratadas con respeto y dignidad.

Al día de hoy hay pruebas abrumadoras que indican que no es posible infectarse por trabajar, relacionarse o vivir con personas seropositivas.

Es decir que, tampoco es posible contagiarse por saludar (darse la mano, besarse o abrazarse), toser o estornudar, compartir comida, cubiertos o vasos, abrir una puerta, por picaduras de mosquitos, bañarse en piscinas públicas o visitar un hospital.

Entonces, ¿Es seguro trabajar con personas infectadas por el VIH? Sí; dado que el VIH no se puede adquirir en un acto casual, es completamente seguro para una persona no infectada trabajar con otras que viven con el VIH.

Fuentes

GoToLinkSecretaría de Salud.
Versión estenográfica de las palabras del Dr. Narro Robles durante la ceremonia de conmemoración del Día Mundial de la Lucha contra el SIDA, realizada en la sede de la dependencia.

pdfdownloadCENSIDA. Recomendación general no. 8/2004 Sobre el caso de la discriminación en las escuelas a menores portadores de VIH o que padecen SIDA. México, D.F.; a 17 de septiembre del 2004.

 

GoToLinkWorld AIDS Day Organization. HIV STIGMA: NOT RETRO, JUST WRONG.

 

GoToLinkONUSIDA. Vivir en un mundo con VIH y SIDA. Suiza, 2014.