La y la transparencia forman parte integral de la que la (IF) busca en la actualidad. Sin ellas, los laboratorios apuestan a una visión a corto plazo que pone en riesgo su permanencia en el mercado.

En marzo de 1987 se presentó ante la ONU el informe Nuestro futuro en común, el cual estaba encabezado por la ex primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland. En este informe se usó por primera vez, el concepto de desarrollo sustentable, definido como: “La satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de compensar sus propias necesidades”.

 

La ONU utilizó en 1987 por primera vez el concepto ‘desarrollo sustentable’ y lo definió como “la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de compensar sus propias necesidades”.

 

El término sustentabilidad solía utilizarse en el ámbito de la ecología, pero el enfoque de este informe incorporaba el contexto económico y social. En ese sentido, actualmente la sustentabilidad se refiere a la operación de cualquier organización o institución, tomando en cuenta sus impactos en el medio ambiente, en la sociedad y en la economía, con la finalidad de permanecer de forma constante en el mercado donde opera.

 

La creación del CETIFARMA en el 2005 es una herramienta de autorregulación para elevar los estándares de ética y transparencia con impactos en lo social.

 

Salud y Sustentabilidad, paradigma actual de las empresas. (FOTO: códigoF)

y Sustentabilidad, paradigma actual de las empresas. (FOTO: códigoF)

Asimismo, la IF tiene y ha tenido avances relevantes al respecto. Independientemente de los esfuerzos que cada compañía está realizando, la creación del Consejo de Ética y Transparencia de la establecida en México (CETIFARMA) en el 2005, como herramienta de autorregulación y con el objetivo de elevar los estándares de ética y transparencia, tiene un impacto en el aspecto social del entorno donde se desenvuelve la industria.

Aunado a esto, en 2008, la creación del Sistema Nacional de Gestión de Residuos de Envases y Medicamentos (SINGREM) tuvo un impacto relevante en el aspecto ambiental de la industria en México.

Luego de 10 años de esfuerzo sostenido, aún hay laboratorios de la IF que dan poca importancia a los temas de ética y transparencia, y no alcanzan a distinguir la relevancia que esto tiene en temas de su propia sustentabilidad.

 

Aún hay laboratorios de la Industria Farmacéutica que dan poca importancia a los temas de ética y transparencia y a la relevancia en su propia sustentabilidad.

 

De manera general, podríamos situar las distintas actitudes de las empresas en cuatro grandes rubros, tomando en cuenta dos variables. Por un lado las prácticas de ética y transparencia, y por otro, el logro de los objetivos en la operación, sintetizados en el concepto de eficiencia (ver gráfica).

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Este gráficco muestra la forma de comportarse de la Industria Farmacéutica interesada o no en le sustentabilidad. (GRÁFICO: CETIFARMA)

Este gráficco muestra la forma de comportarse de la Industria Farmacéutica interesada o no en le sustentabilidad. (GRÁFICO: CETIFARMA)

1) Un primer grupo de empresas podríamos ubicarlas en el cuadrante inferior izquierdo: poca ética y transparencia, y poca eficiencia. Estas empresas enfrentan el riesgo de desaparecer pronto, pues a nadie le interesa hacer negocios con compañías que, además de ser ineficientes, tengan prácticas no éticas.

2) Un segundo grupo podría ubicarse en el cuadrante superior izquierdo: empresas con buenas prácticas ética y de transparencia pero poco eficientes. Éstas tampoco perdurarán en el tiempo, pues no cumplen la finalidad de las empresas: la creación de riqueza. Se crea capital no sólo cuando se genera valor a los accionistas, también cuando se le da a la sociedad un producto o servicio de alta calidad y cuando se generan empleos. La empresa es la única institución moderna cuya finalidad es la creación de riqueza. Pues bien, aunque las empresas tengan prácticas éticas deben lograr sus objetivos en calidad, tiempo y forma para perdurar en el mercado, no bastan las buenas intenciones.

3) Un tercer grupo de empresas está en el cuadrante inferior derecho: aquéllas que alcanzan sus objetivos y, en ocasiones, no toman en cuenta la ética y la transparencia, o para lograr sus metas estos dos elementos “les estorba”. Aunque muchos conocemos diversas empresas que se encuentran en este cuadrante, lo que se juega aquí es justamente la sustentabilidad. Ante dos empresas que logran sus objetivos de calidad y entrega en tiempo y forma, una con estándares éticos y otra no, ¿a quién escogerá el mercado? Cuando una empresa no toma en cuenta la ética y la transparencia en su operación, necesariamente comete injusticias, ya sea al interior o con cualquiera de los stakeholders involucrados, y esto acaba afectando su imagen, reputación y sustentabilidad en el mercado y ante la sociedad. Son empresas que apuestan a corto plazo, pero no a la generación de riqueza, confianza y credibilidad en el mediano y largo plazo.

4) Finalmente tenemos un grupo de empresas en el cuadrante superior derecho: compañías que tienen altos estándares éticos y de transparencia con gran eficiencia. Estas empresas apuestan a la sustentabilidad, a una permanencia en el tiempo con altos retornos financieros, sociales y medio ambientales; además, están comprometidas con expectativas de la sociedad en general.

 

Es aquí donde está el reto de la Industria Farmacéutica en México, ¿cómo lograr que una mayor cantidad de empresas estén en este cuadrante? Para hacer esto se requiere imaginación, trabajo arduo y convicción para posicionarse en ese sitio. El primer paso consiste en tener conciencia de ello y actuar de forma congruente.

En un entorno de corrupción como el que vive nuestra sociedad, el aporte de la IF con empresas de altos estándares éticos y de transparencia puede ser mayúsculo. Se han dado los primeros pasos al respecto, pero hace falta esforzarse mucho más para obtener los niveles de excelencia que nuestra industria necesita. La sustentabilidad de la propia industria y de nuestro país es lo que está en juego.

Por: Dr. Juan Fco. Millán Soberanes, Director General del CETIFARMA; y Mtro. Marco Iván Escotto Arroyo, Secretario Ejecutivo del CETIFARMA.