“Uno de los problemas éticos en las organizaciones es el desconocimiento acerca de lo que debe entenderse por ética y los alcances que ésta posee para la vida del hombre y de la organización.” Carlos Llano, Dilemas éticos de la empresa contemporánea. [Artículo publicado originalmente en el número 342 de la revista ISTMO, publicación especializada del IPADE Business School]

La ética y la transparencia son valores estratégicos en toda empresa e industria que desee integrar el cumplimiento de objetivos con el desarrollo de las personas, además de alcanzar resultados positivos en el bienestar de la población.

ética en la empresa

Importante permear a todas las áreas de las organizaciones los valores éticos de la empresa. (FOTO: códigoGF)

Para que estos valores tengan un impacto real es necesario fomentarlos, perfeccionarlos e interiorizarlos en las organizaciones de manera que sus integrantes estén convencidos de su utilidad y se comprometan a que la asociación no sólo tenga conciencia acerca de su búsqueda y de las consecuencias de ejercer u omitir sus acciones, sino que puedan materializar dichos propósitos en las actividades que desarrollan cotidianamente.

El objetivo del presente artículo es compartir la experiencia del Consejo de Ética y Transparencia de la Industria Farmacéutica establecida en México (CETIFARMA) en el diseño, gestión y difusión de la ética y la transparencia a lo largo de 11 años –desde su creación en el 2005–.

Durante su trayectoria, el organismo ha sorteado diversas dificultades y se ha enriquecido de distintas experiencias derivadas de planteamientos prácticos, que han alimentado acciones de mejoramiento continuo.

UNAS PALABRAS SOBRE LA ÉTICA Y LA TRANSPARENCIA

La ética actúa como una variable horizontal en nuestras empresas e industrias, es decir, tiene una relación directa, influye y cruza variables como la productividad (1), la imagen (2) y la rentabilidad de nuestras organizaciones; pero también modifica las conductas de los colaboradores durante los procesos. Las decisiones de formación y desarrollo que tomamos en áreas financieras, comerciales y logística implican una carga moral; en consecuencia, es una falacia proponer que pueden separarse las decisiones empresariales de las morales.

La Ética tiene relación directa con la productividad, imagen y rentabilidad de las organizaciones.

Las decisiones que se tomen tendrán un efecto directo en la persona que determine un cambio y en el entorno; es decir, la ética influye en la organización mediante las conductas adoptadas por cada uno de los colaboradores, no importa el nivel o área en donde se encuentren. Cada acción tiene un impacto en la empresa, ya sea para fortalecerla o debilitarla; por tanto, la alta dirección debe asegurarse de que todas esas determinaciones estén alineadas a los valores, principios y objetivos de la empresa.

Actuar con transparencia tiene que ver con un compromiso social, el cual incluye el ambiente de la organización para la toma de decisiones y la rendición de cuentas, resultados y efectos.

Este “ambiente” genera claridad acerca de la toma de decisiones y certidumbre en todos los sujetos potencialmente involucrados.

El binomio ética y transparencia genera al interior y exterior de nuestras organizaciones un bien intangible y necesario para realizar la actividad empresarial de manera confiable. En entornos donde no hay confianza, los costos de transacción se elevan y, en consecuencia, se observa un impacto directo en la competitividad, además aumenta el riesgo en la toma de decisiones. Cabe destacar que dichos riesgos afectan los procesos internos de las empresas, pero también a los clientes y a la sociedad. En el caso de la Industria Farmacéutica (IF) puede significar consecuencias en la salud y bienestar de las personas.

Apegarse a este binomio es indispensable en una empresa socialmente responsable y promotora del orgullo de pertenencia para quienes trabajan en este tipo de organizaciones.

Consejo de ética y transparencia de la Industria Farmacéutica (CETIFARMA)

El CETIFARMA es el organismo de autorregulación de la IF establecida en México, creado en el 2005 por la Asamblea General de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (CANIFARMA).

Dicha institución surgió en un momento en el que la IF mundial tenía muchos cuestionamientos acerca de las prácticas poco éticas que tuvieron un impacto profundo en su reputación. Al mismo tiempo se desenvolvió en un entorno de exigencia social hacia el sector privado para que asumiera la responsabilidad por el efecto de sus acciones en la sociedad, y México no estaba al margen de este fenómeno.

Con el propósito de promover buenas prácticas en la interacción de la IF con los profesionales de la salud, prevenir riesgos sanitarios y generar confianza de la IF en la sociedad, la CANIFARMA decidió crear un organismo que tuviera las siguientes funciones:

  • Promover una cultura ética con respeto a la legalidad.
  • Fortalecer la autorregulación y contribuir con el cumplimiento de las disposiciones normativas emitidas por las autoridades.
  • Expedir los códigos de ética de la IF y revisarlos periódicamente.
  • Verificar el cumplimiento de los códigos por parte de las empresas y, en su caso, sancionar incumplimientos.
  • Asesorar y capacitar a las empresas de la IF en temas de ética y transparencia.

Estas funciones se sustentan en diversos principios éticos adoptados por la IF, cuya relación se establece con la responsabilidad sobre la vida y salud de las personas, y con la transparencia de sus acciones. Éstos a su vez traen como consecuencia principios fundamentales de trabajo orientados a: 1) desarrollar conductas profesionales, honestas e íntegras; 2) contribuir con las políticas públicas de salud; y 3) promover la confianza de la sociedad en los productos farmacéuticos. (3)

¿Cómo garantiza el organismo el cumplimiento de sus códigos? Si alguna empresa farmacéutica, autoridad, profesional de salud o consumidor en general considera que alguno de los códigos de ética de la IF es transgredido, lo da a conocer al CETIFARMA, que tiene facultad de investigar dichas irregularidades. Si el organismo considera que hay suficientes elementos, se pronuncia respecto a la contravención de los códigos dependiendo de los casos.

Si considera que hubo contravención de los mismos, se sanciona a la empresa de conformidad con el capítulo de sanciones del reglamento interno. (4)

A once años de su funcionamiento el CETIFARMA ha atendido 120 controversias.

A once años de su funcionamiento se han atendido 120 controversias. Éstas son la fuente del conocimiento práctico, y tienen un elemento estratégico para la mejora continua, cuyo enfoque está dirigido a la prevención de riesgos vinculados a los incumplimientos de códigos.

A continuación describiremos algunos de los aspectos relevantes sobre las lecciones aprendidas:

1.- Alcances y límites de los códigos de ética. Éstos tienen como principal función hacer explícitos los valores de la empresa, con el objetivo de que se conozca su importancia –tanto en sus aspectos internos y externos–, así como los valores y principios sobre los que se rige. En nuestra experiencia hacer explícitos los valores ha comprometido de manera gradual un cambio en las organizaciones para que se conduzcan con apego a los mismos y con ello puedan evitarse desviaciones en sus conductas. Cuando esto último ocurre, la organización corre el riesgo de caer en la incongruencia en relación con los valores que se comprometió a respetar. Es importante señalar que hacer explícitos los valores es un paso esencial, sin embargo, por sí solos los códigos de ética no modifican actitudes, no influyen comportamientos y no direccionan las acciones de las personas; para eso se necesitan elementos adicionales, en especial, el compromiso de la alta dirección.

2.- Los códigos de ética tienen vida. Cuando los códigos de ética afectan la organización, tienen un movimiento orgánico y no permanecen estáticos; es decir, responden a los procesos de la organización y se van modificando según sus necesidades. Usualmente los códigos de ética tienen dos partes relevantes: una que corresponde a los valores y principios de la organización, y otra que refiere aspectos críticos y de alto riesgo en la operación. Tanto los valores como las “reglas de operación” deben revisarse continuamente para asegurarse de que responden a la realidad de la empresa, la industria y el entorno social. En el caso del CETIFARMA, los códigos suelen actualizarse cada dos años, aproximadamente, para alinearlos a las tendencias internacionales y a la realidad nacional. (5)

3.- La necesidad de órganos de control. Para que un código de ética influya en el comportamiento de las personas, hace falta un órgano responsable al interior de las organizaciones que asegure el cumplimiento del mismo (el CETIFARMA funciona como eje en esta materia de la IF). Este órgano tiene diversos modos de materializarse al interior de las organizaciones, algunos forman comités de ética (integrados con diversos miembros de la organización), otros le dan esta función al Consejo de Dirección, y otros más se asignan esta función al área de compliance. Independientemente de la forma, sin un órgano de control, los códigos de ética son como un catálogo de buenas intenciones, los cumple quien quiere y quien los evade no enfrenta consecuencias.

Sin un órgano de control, los códigos de ética son como un catálogo de buenas intenciones, los cumple quien quiere

4.- La importancia de los integrantes del órgano de control. Independientemente de la forma que elija la empresa o la organización para concretar este órgano de control, hay dos variables en las que debe tener especial cuidado: A) Las personas que elige para conformarlo y B) Los procesos que adopte para hacer cumplir el código. En el caso de cualquier organización que quiera regir su actuación por medio de la ética y la transparencia, se debe tener especial cuidado en la reputación de los integrantes del órgano de control. Deben ser personas íntegras, honestas, responsables, comprometidas con la transparencia y con la suficiente autoridad para emitir opiniones. En el caso del CETIFARMA el Consejo está integrado por once miembros: tres de la industria farmacéutica (6) y ocho consejeros independientes. (7) Además, contar con un Consejo donde los miembros independientes son mayoría, ha dado certidumbre a los actores sobre la naturaleza de decisiones. Éstas deben ser asociadas, objetivas, imparciales y sin conflicto de intereses.

5.- Definición de sus procedimientos. La otra variable esencial para dar certidumbre a los órganos de control, son los procedimientos para su operación. Todos los actores deben tener claro cuál es el camino para que el órgano de control actúe, qué pasos seguirán y qué consecuencias puede tener la decisión de este órgano. Es aquí donde la transparencia juega un papel esencial: entre más transparentes sean los procesos, mayor será la confianza, pues todo mundo sabrá si el organismo actuó o no de acuerdo a estos procedimientos. En todas las empresas y organizaciones la reputación es primordial, pero se contemplará un cuidado especial cuando la empresa o la industria decida crear órganos de este tipo. Es por ello que la reputación de sus miembros y la transparencia en la aplicación de sus procesos es el elemento más valioso entre sus integrantes. Hacemos especial mención en el cuidado y transparencia que deberán tener los procedimientos para hacer explícitos los potenciales conflictos de intereses que tengan los miembros de este organismo y las reglas para actuar al respecto. En el CETIFARMA sólo pueden intervenir en la investigación de una controversia los ocho consejeros independientes y, en caso de tener un conflicto de intereses, se debe hacer explícito el problema y se evitará tomar parte en cualquier decisión al respecto. Esta regla ha facilitado el papel de árbitro y del intermediario entre las distintas partes.

Ética y transparencia en las empresas del siglo XXI: el caso de la Industria Farmacéutica en México

Para el CETIFARMA es mejor prevenir actos contrarios a los valores y códigos de ética que sancionarlos. (FOTO: códigoF)

 

6.- Prevención sobre la sanción. Desde el comienzo del CETIFARMA, éste se visualizó como un organismo enfocado a prevenir más que a sancionar, con ello se evita un desgaste innecesario al interior de la IF. Para que este enfoque funcione, hay que tomar en cuenta dos cosas: A) Un monitoreo orientado a la prevención de riesgos que permita identificar y jerarquizar los riesgos en la operación y que facilite una intervención oportuna. B) La capacitación: sólo una capacitación constante y continua puede adelantarse a los riesgos en la operación, sobre todo en industrias donde hay alta rotación. En el caso del CETIFARMA se eligió un modelo donde la contraparte del organismo, al interior de las empresas, fuera la responsable de compliance, es por ello que al menos cuatro veces al año deberán realizarse reuniones de capacitación y discusión acerca de los temas relevantes para la IF. La interacción y comunicación fluida con los responsables de compliance y sus directores generales contribuyen a que el organismo pueda adelantarse a la formación de posibles conflictos, lo cual añade valor a su operación.

7.- Alineado a la normativa nacional e internacional: en el caso de los órganos responsables del cumplimiento de los códigos al interior de las empresas y los organismos de autorregulación de las industrias, es importante que los códigos de ética estén alineados a la normativa de la industria y éstos, a su vez, a la normativa internacional. Además, es indispensable que participen los organismos internacionales encargados de expedir los códigos de ética globales de la IF. (8) Esto le ha permitido al CETIFARMA no sólo alinear sus códigos sino estar a la vanguardia de situaciones o problemas que se viven a nivel internacional, y de esta manera prevenirlos en el ámbito nacional.

8.- De la mano con el regulador. Una industria sobrerregulada y sin diálogo con la autoridad correspondiente es poco competitiva e ineficiente –tanto para la propia industria como para la autoridad que tiene que invertir más en mecanismos de vigilancia–. La autoridad valorará la importancia de los organismos de autorregulación sólo si demuestran seriedad, congruencia, consistencia y compromiso por parte de los adherentes. El principal beneficiario de los sistemas de corregulación (donde colaboran la autoridad y el órgano de autorregulación) siempre es el consumidor final, por ello, los mecanismos de este tipo siempre serán bien vistos por la autoridad. En el caso del CETIFARMA se han desarrollado mecanismos de corregulación tanto con el Consejo de Salubridad General (por medio del Compromiso por la Transparencia) como con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

9.- Compromiso de la alta dirección. Finalmente, y no menos importante, es mencionar que ninguna de las medidas antes mencionadas funciona si no hay un continuo compromiso de la alta dirección respecto a estas iniciativas. Es el ejemplo y el apoyo de la alta dirección sobre sus órganos de control lo que le dará fuerza a este tipo de actividades. Dentro del CETIFARMA los líderes de la IF participan activamente dentro del Consejo. Si no fuera por su participación activa, la eficiencia y los resultados del organismo no serían los mismos.

CONCLUSIONES

Hay diversos cuestionamientos hacia la iniciativa privada sobre la utilidad de los modelos de autorregulación. Podemos afirmar categóricamente que la autorregulación, por medio de la ética y la transparencia, no solamente funciona sino que es necesaria para el desarrollo sano y sustentable de las industrias. (9)

La autorregulación, por medio de la ética y la transparencia, es necesaria para el desarrollo sano y sustentable de las industrias.

Finalmente queremos señalar que la autorregulación parte de una profunda realidad antropológica, es decir, del desarrollo de las virtudes en las personas. Una persona sólo podrá desenvolverse plenamente cuando trabaje de forma interna los hábitos necesarios para hacer crecer las capacidades físicas, emocionales e intelectuales que necesita; el desarrollo de las virtudes es el modo de autorregulación de los individuos.

Nuestras empresas e industrias necesitan desarrollar las virtudes necesarias para alcanzar el potencial que tenemos como país y sociedad. Los organismos de autorregulación son una buena herramienta para hacerlo y pueden aportar mucho en este punto; sin embargo, sólo aplica si hay un completo convencimiento de que la ética y la transparencia son un eje fundamental del desarrollo en la organización y en el compromiso moral con la sociedad.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.- Entendida como la mayor generación de riqueza al menor costo.

2.- Entendida como la reputación de la empresa ante la sociedad.

3.- Cfr. Código de Ética y Transparencia.

4.- Cfr. Reglamento Interno del CETIFARMA, cap. X De las Denuncias. Del procedimiento y sanciones.

5.- En la actualidad existen tres códigos de ética expedidos por el CETIFARMA: 1) El Código de Ética y Transparencia, 2) El Código de Buenas Prácticas de Promoción y 3) El Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica con Organizaciones de Pacientes.

6.- El presidente, vicepresidente y director general de la CANIFARMA.

7.- En el caso de los consejeros , optamos por una combinación de empresarios, médicos y académicos. Todos ellos de alta reputación y respetados en el gremio donde actúan.

8.- En el caso de la IF es la Federación Internacional de la Industria del Medicamento (IFPMA) por sus siglas en inglés.

9.- En este caso, merece mención especial un caso a nivel internacional: el de la Federación Europea de la Industria Farmacéutica y Asociaciones (EFPIA, por sus siglas en inglés).

Por: Juan Francisco Millán Soberanes y Marco Iván Escotto Arroyo