Más allá de la gravedad misma del cáncer, la metástasis o reproducción y diseminación de la enfermedad a través del cuerpo y en órganos diferentes en los que se gestó originalmente agrava y complica aún más el padecimiento, al multiplicar los objetivos terapéuticos a los que es necesario atacar, hasta volver imposible el tratamiento.

Es bien sabido que el cáncer puede originarse prácticamente en cualquier parte del cuerpo humano. En un proceso normal, las células humanas crecen y se dividen dando origen a nuevas células que el cuerpo necesita. En la medida en la que las células normales envejecen o se dañan, mueren, y células nuevas las remplazan.

En el 90% de los casos de los fallecimientos por cáncer está involucrada la metástasis.

Sin embargo, en el cáncer, este proceso natural de envejecimiento y gestación de nuevas células de manera ordenada se altera, provocando que a medida que las células (cancerosas) se vuelven anormales, las células viejas o defectuosas no mueren cuando deberían hacerlo, formando nuevas e innecesarias células, que no cesan de dividirse sin interrupción, pudiendo formar tumores, salvo en el caso de la leucemia.

Los tumores cancerosos o malignos pueden extenderse a los tejidos invadiéndolos, o moverse a otros lugares y órganos del cuerpo a través del sistema circulatorio o del sistema linfático, desarrollando nuevos tumores distantes al tumor original.

Un primer atisbo al proceso que impulsa la metástasis

En un artículo publicado el 7 de diciembre en la página electrónica del IRB y de la revista Nature, un equipo de investigadores liderado por Salvador Aznar Benitah del Institute of Research in Biomedicine (IRB) de Barcelona, identificó una proteína disparadora del proceso metastásico.

Esta proteína, llamada “CD36”, ha sido identificada claramente como potenciadora de la metástasis del cáncer, y su asociación con este proceso podría llegar a modificar el enfoque de las terapias anticancerosas y nuestra dieta.

Los investigadores descubrieron que la presencia de altos niveles del receptor de ácido graso “CD36” y genes del metabolismo lipídico, tienen una gran capacidad para iniciar los procesos metastásicos.

“A mayor nivel de CD36, mayor probabilidad de que un tumor metastatice. No lo hemos probado en todos los tumores, pero sí en gran parte de los más comunes y en ellos hay una asociación directa entre la presencia de CD36 y un peor pronóstico en pacientes”. Salvador Aznar Benitah

El sorprendente hallazgo es que con el uso de anticuerpos neutralizantes bloqueadores del “CD36”, se consigue una inhibición casi completa de la metástasis en modelos inmunodeficientes o inmunocompetentes de ratones ortotópicos (en medicina, ortotópico se refiere a algo que ocurre en el lugar normal o habitual del cuerpo) de cáncer oral humano, sin que se presenten efectos secundarios.

A nivel clínico, la presencia de “CD36” se asocia con un mal pronóstico en diferentes tipos de cáncer. Lo relevante es que los resultados del estudio muestran que la inhibición o bloqueo del “CD36” frena la metástasis, al menos en los tumores humanos derivados del melanoma y del cáncer de mama, lo que indica que las células iniciadoras de la metástasis dependen en particular de los lípidos dietéticos para promover este proceso de diseminación.

Otro hallazgo importantísimo y que confirma las conclusiones del estudio es que al añadir “CD36” a células tumorales que no producían metástasis, éstas empezaron a hacerlo.

Los investigadores responsables de este estudio encontraron presente la proteína “CD36” en células metastásicas de tumores como el melanoma o el cáncer de mama luminal, carcinoma de ovario, de vejiga y de pulmón

Para confirmar la participación de la “CD36” en el proceso metastásico, los investigadores compararon la metástasis en ratones (con células tumorales) y una dieta normal, contra los ratones (con células tumorales) con una dieta adicionada con el 15% de grasas. Los resultados obtenidos mostraron que aproximadamente el 30% de los ratones con dieta normal presentaba metástasis, en comparación con el 80% de los ratones con la llamada “dieta de cafetería”, los que presentaron más metástasis e inclusive de mayor tamaño.

Los investigadores concluyen que una dieta rica en grasas, específicamente aquellas que tienen ácido palmítico (presente en una gran variedad de comidas procesadas), potencializa fuertemente la metástasis.

La proteína CD36, que absorbe grasas desde la membrana celular, es un factor determinante para que las células tumorales sean metastásicas.

A nivel experimental, y para profundizar aún más en la importancia de este hallazgo, mencionaremos que el equipo de investigación observó que al bloquear la “CD36” se obtiene una acción anti-metastásica tan poderosa, que en el 20% de las pruebas la metástasis desapareció por completo y en el resto, el número de los focos metastásicos, así como su tamaño se redujeron entre el 80% y el 90%, sin que se presentaran efectos secundarios intolerables, lo que a futuro abre un camino hacia la terapia en humanos.

Salvador Aznar BenitahLíder de Grupo en el IRB


Salvador Aznar Benitah
obtuvo su Licenciatura en Biología Molecular y Bioquímica en la Universidad McGill (Montreal, Canadá) en 1998. Luego obtuvo sus estudios de doctorado en 2003 en Oncología Molecular en el Instituto de Investigación Biomédica de Madrid (España). En 2003 se trasladó a Londres como investigador postdoctoral en el laboratorio de la Prof. Fiona Watt en el Instituto de Investigación de Londres (Cancer Research UK), donde se interesó en estudiar el comportamiento de las células madre adultas. Él estableció su propio laboratorio en el Centro de Regulación Genómica (CRG, Barcelona) en 2007 como investigador Junior ICREA. En 2012 Salvador se convirtió en un Profesor de Investigación ICREA. Es Líder de Grupo en el IRB Barcelona desde Septiembre de 2013.

Fuentes

Revista Nature. Targeting metastasis-initiating cells through the fatty acid receptor CD36. Nature (2016): Doi: 10.1038/nature20791. Consultado el 11 de diciembre del 2016.

Gloria Pascual, Alexandra Avgustinova, Stefania Mejetta, Mercè Martín, Andrés Castellanos, Camille Stephan-Otto Attolini, Antoni Berenguer, Neus Prats, Agustí Toll, Juan Antonio Hueto, Coro Bescós, Luciano Di Croce & Salvador Aznar Benitah

Institute of Research in Biomedicine. IRB Barcelona. Las células tumorales dependen de las grasas para iniciar metástasis. Consultado el 11 de diciembre del 2016.

Diario El País. Descubiertas las células que inician la metástasis del cáncer.
Consultado el 11 de diciembre del 2016.

Instituto Nacional del Cáncer. ¿Qué es el cáncer? Consultado el 11 de diciembre del 2016.

Diccionario de cáncer