La investigación clínica debe entenderse en un contexto social y global, en donde una de las principales funciones del clínico sea la de conseguir la mayor eficiencia científica y técnica para lograr de la forma más propicia responder a todas las cuestiones que se le presentan en el ejercicio de su actividad. 

La investigación clínica es un proceso de evaluación experimental de un producto, sustancia, medicamento, dispositivo médico, técnica diagnóstica o terapéutica en seres humanos, en donde el objetivo de evaluación es: la seguridad y eficacia; siempre cuidando los aspectos bioéticos y de confidencialidad de los sujetos de estudio.

Todos los estudios de investigación clínica siguen estrictas normas que ayudan a garantizar la protección de los derechos y la salud de los participantes durante el estudio, al tiempo que permiten a los investigadores recopilar información valiosa acerca del medicamento en investigación.

En México, estos estudios donde se incluye la participación de pacientes, se llevan a cabo si y solo si se cuenta con la aprobación de un comité de ética en investigación, un comité de investigación, en su caso un comité de bioseguridad y la correspondiente autorización por parte de la agencia sanitaria COFEPRIS.

Actualmente, en el país se llevan a cabo estudios clínicos participando investigadores pertenecientes al sector académico y muchos también patrocinados por la Industria Farmacéutica.

El Instituto Mexicano del Seguro Social IMSS, es la institución con mayor presencia en la atención a la salud y en la protección social de los mexicanos desde su fundación en 1943, para ello, combina la investigación y la práctica médica, con la administración de los recursos para el retiro de sus asegurados, para brindar tranquilidad y estabilidad a los trabajadores y sus familias, ante cualquiera de los riesgos especificados en la Ley del Seguro Social.

Durante mucho tiempo, el IMSS fue un sitio fuera de las opciones para la investigación patrocinada por la industria farmacéutica, su complicada regulación interna, tiempos de respuesta y falta de una orientación clara hacia esta actividad lograron que durante varios años la investigación clínica patrocinada estuviera prácticamente ausente de esta institución.

Como centro de investigación, el IMSS presenta opciones que pocas instituciones pueden ofrecer, cuenta con niveles de atención que van desde lo más básico, hasta avanzadas instalaciones de alta especialidad, cuenta con una gran plantilla de médicos, enfermeras y personal complementario con la formación y experiencia de atender a poco más de la mitad de la población mexicana y hay que destacar que entre sus filas se cuentan notables ejemplos de clase mundial.

Hoy en día afortunadamente el panorama es muy distinto, a través del liderazgo de una nueva administración, se han observado importantes modificaciones en la regulación interna de la institución que ha traído una nueva era de cooperación con la autoridad sanitaria y ha cimentado el establecimiento de claras directrices que buscan el fomento a la investigación clínica, el desarrollo científico y la inversión privada en materia de investigación.

En este tenor, el pasado jueves 12 de enero del 2017, en presencia del Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto, se firmó un convenio sin precedentes, que tiene como objetivo principal el impulsar la Investigación Clínica en el Instituto, así como facilitar la importación y exportación de insumos, esto coordinando a las principales entidades involucradas en la investigación clínica (COFEPRIS Agencia Reguladora, el IMSS, el Servicio de Administración Tributaria y la Industria Farmacéutica establecida en el país).

Con este convenio se establece una base firme para considerar al IMSS como una opción viable y competitiva a nivel internacional para la realización de Estudios Clínicos. La institución cuenta con, además de un gran número de mexicanos asegurados, una cobertura a nivel nacional y la calidad de una gran plantilla de especialistas clínicos. Esta condición es relevante para que la inversión en materia de investigación clínica del Sector Farmacéutico pueda incrementarse de forma sensible.

De lo anterior, que el pasado 15 de mayo CANIFARMA lanzó un comunicado para todas las empresas farmacéuticas haciendo una clara invitación para que los equipos de investigación busquen en el IMSS una opción para realizar investigación clínica en México.

Es claro que estas acciones no son lo único para un súbito incremento en el número de estudios clínicos en la institución, aún se requiere de un esfuerzo en materia de capacitación y difusión tanto al interior de la institución como entre la comunidad de profesionales en investigación clínica. Pero se considera que a partir de lo realizado, se puede detonar una gran ola de inversión privada para investigación clínica en el IMSS con todos los beneficios que eso conlleva.

Por: Dr. Miguel Ángel Barreto Fernández
Presidente de la Comisión de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico
Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica