Recientemente, el titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), Julio Sánchez y Tépoz, comentó en una entrevista que “a la COFEPRIS (como autoridad) le corresponde vigilar de manera permanente los establecimientos, eliminar por supuesto los medicamentos irregulares e imponer sanciones a quienes los están vendiendo”, ya que “así como tienen el derecho de producir medicamentos, asimismo tienen la obligación correspondiente de tener un sistema de recolección de sus residuos”.

En este contexto, el Lic. Sánchez y Tépoz invitó a los laboratorios farmacéuticos que no lo han hecho a integrarse proactivamente al programa de recolección de medicamentos caducos, ya que es una obligación asociada al registro sanitario.

El Lic. Sánchez y Tépoz comentó que el organismo a su cargo ha observado en los últimos años un desarrollo muy importante del sistema de recolección de fármacos caducos, por lo que no ha sido necesario imponer sanción alguna de tipo administrativo.

 

Qué es el SINGREM

Ante el creciente uso de medicamentos por la población en general, se planteó la necesidad de establecer mecanismos de recolección y disposición final de fármacos caducos y sobrantes, los que por sus características particulares no pueden ni deben ser procesados como cualquier otro tipo de desecho.

Es por ello que la industria farmacéutica establecida en nuestro país, representada por CANIFARMA, AMIIF y ANAFAM, y el apoyo de las autoridades de salud y del medio ambiente, fundó en 2007 el Sistema Nacional de Gestión de Recursos (SINGREM), A.C. (sin fines de lucro), cuyo objetivo primordial es facilitar el manejo y disposición final de los medicamentos caducos y sobrantes que se encuentren en manos de los usuarios, lo que paralelamente promueve el cumplimiento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR).

En 2008, el SINGREM desarrolla con éxito una prueba piloto en Puebla a la par de la elaboración y registro del Plan de Manejo, y en 2009 el Consejo de la CANIFARMA aprueba la realización de este programa a nivel nacional y de manera permanente, a fin de cubrir todo el territorio mexicano, implementándolo a mediano plazo en todas las poblaciones mayores de 100,000 habitantes y sus áreas conurbadas.

El Lic. Tépoz mencionó que la mayoría de los laboratorios en México ya están adheridos a algún sistema de recolección de medicamentos caducos y sobrantes, puntualizando que “lo más importante, el reto está en que los ciudadanos no generemos ningún tipo de ofertas, más bien que los ciudadanos no demandemos, no generemos la oportunidad que tienen algunos vendedores irregulares de vendernos en las cajuelas y en los tianguis”.

Los logros alcanzados por el SINGREM

En gran parte de los estados de la República Mexicana, el SINGREM ha puesto a disposición del público en general alrededor de 5 mil contenedores en farmacias y centros públicos en los que se han recolectado aproximadamente mil 700 toneladas de medicamentos caducos y sobrantes para ser procesados correctamente.

¿Cómo opera el SINGREM?

El primer actor esencial para alcanzar el éxito en esta cadena de recolección y manejo correcto de medicamentos caducos y sobrantes es el usuario, quien deberá verificar regularmente la fecha de caducidad y determinar los sobrantes de los medicamentos que tenga en casa.

Una vez seleccionados, el usuario debe localizar un depósito de SINGREM, llevar los medicamentos e introducirlos en el mismo.

Posteriormente, un supervisor del SINGREM retirará del contenedor la bolsa con residuos, la cual pesará en presencia del encargado de la farmacia, entregándole un comprobante con el peso de lo recolectado, el cual se archivará en la farmacia.

El supervisor SINGREM llevará lo recogido a un almacén temporal, en donde será pesado y registrado para ingreso, enviando la información a las oficinas del SINGREM.

En estos almacenes temporales, se lleva a cabo un muestreo estadístico de la recolección efectuada, enviando al SINGREM un reporte del mismo.

Finalmente, los residuos son transportados para su destrucción final con un prestador de servicios calificado, que elabora un certificado de destrucción, que es enviado a las oficinas del SINGREM como garantía del procesamiento correcto de lo recolectado.