¿Qué tanto saben en México las mujeres sobre el SIDA? 

Se dice que no hay peor discapacidad que la ignorancia, ya que la falta de conocimientos agrava y magnifica todo lo que la luz del conocimiento no ilumina.

Sin embargo, y para continuar, queremos aclarar que en este artículo no nos referimos a la cultura en general, sino la que se refiere específicamente al ámbito de la salud y la calidad de vida.

Atendiendo a ello, hemos revisado algunos de los resultados obtenidos en la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS), llamada en México la “Encuesta nacional de niñas, niños y mujeres”, realizada por primera ocasión en nuestro país en 2015 por el Instituto Nacional de Salud Pública, como parte del programa de la MICS, con apoyo técnico y financiero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Entre la variedad de temas y reactivos que esta encuesta incluye, nos concentraremos específicamente en los referentes al apartado: “VIH/SIDA y comportamiento sexual”.

Las encuestas MICS miden los principales indicadores que permiten que los países generen datos para su uso en políticas y programas y monitoreen el avance de compromisos acordados internacionalmente, como algunos indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles de la Agenda 2030

Más allá de que en algunos países (sobre todo en los de mayores ingresos) el acceso a los sistemas de diagnóstico temprano y tratamientos oportunos e integrales han transformado al VIH / SIDA de una enfermedad prácticamente mortal a un padecimiento crónico, el problema de la ignorancia favorece el crecimiento del número de personas contagiadas.

De acuerdo con información proporcionada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las muertes por VIH / SIDA (en una lista de 10 enfermedades) ocupan la quinta posición como causa de muerte en los países de bajos ingresos, en comparación con los países que tienen ingresos “medianos bajos”, ingresos “medianos altos” y “altos”, en los que este padecimiento no figura entre las primeras diez causas de mortalidad.

Desde nuestro punto de vista, y sabiendo que los niveles de ingresos económicos crean diferencias abismales que se traducen, entre otras desigualdades, en el acceso a los sistemas de salud (considerando éstos como: prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento y control), el tema de la educación como medio para prevenir nuevos contagios y evitar, o cuando menos disminuir exponencialmente el número de contagios por VIH / SIDA, es esencial.

No cabe duda que el diagnóstico temprano del VIH / SIDA, así como su tratamiento integral y sostenido, son temas prioritarios en el ámbito del derecho a la salud, pero si las políticas públicas no instrumentan rápida y eficazmente programas para educar y concientizar a la población en general sobre este padecimiento, atacando a la ignorancia como la raíz del problema para frenar su crecimiento y propagación, será imposible contar con los recursos financieros necesarios para sostener los tratamientos terapéuticos necesarios al número creciente de enfermos, muchos de los cuales ni siquiera saben que están infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana.

Es por ello que debemos plantearnos que, al igual que con otras enfermedades crónico degenerativas, como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y la insuficiencia renal crónica terminal (por mencionar las más relevantes), es fundamental reducir el número de pacientes antes de que lleguen a etapas avanzadas de sus padecimientos, mediante la educación y la prevención.

Los resultados de la encuesta

Antes de continuar con este artículo destacamos que en la sección “VIH/SIDA y comportamiento sexual” de la encuesta, el universo de personas entrevistadas lo conforman mujeres entre 15 y 49 años de edad, periodo en el que hay una mayor actividad sexual.

En los resultados obtenidos es preocupante constatar que (sin alcanzar el 100%) el reactivo con la más alta puntuación (95.9%) es el referente a si las entrevistadas “habían escuchado hablar del SIDA”, lo cual no implica ningún conocimiento profundo, más que conocer el nombre y tener una idea general de que es una enfermedad peligrosa.

De esa cifra (95.9%), solamente el 31.3% de las mujeres con edades comprendidas entre los 14 y los 24 años de edad, manifestaron conocer dos medidas para prevenir el contagio de la enfermedad, rechazando los mitos que rodean su transmisión.

A mediados de 2016, había en el mundo 18,2 millones de personas en tratamiento con antirretrovirales, lo que representa solamente al 46% de las personas que los necesitan. El resto de ellas (54%) no tienen acceso a los mismos.

Sin embargo, y aunque un elevado porcentaje (72.2%) dice saber dónde hacerse la prueba de diagnóstico del SIDA, el porcentaje de mujeres que dicen habérselo realizado se reduce brutalmente al 10.1% cuando las cuestionaron si en los doce meses anteriores a la encuesta se habían realizado la prueba de detección del SIDA y conocían el resultado, y al 18% en mujeres sexualmente activas (entre 15 y 24 años) que en los doce meses anteriores a la encuesta se hicieron la prueba y recibieron el resultado.

Según cálculos de la OMS y el ONUSIDA, a finales de 2015 había en el mundo unos 36,7 millones de personas infectadas por el VIH. Ese mismo año, contrajeron la infección unos 2,1 millones de personas, y unos 1,1 millones murieron por causas relacionadas con el VIH.

Es evidente que además de que el 68.7% de mujeres entre los 15 y 24 años de edad desconoce las medidas necesarias para protegerse de un posible contagio del SIDA, ese ínfimo conocimiento no se traduce en acciones concretas para su diagnóstico, lo que nos muestra que la puerta sigue abierta a la propagación de la enfermedad.

Por otra parte, y como corolario, vemos que casi 6 de cada 10 entrevistadas no aceptan a las personas que viven con el VIH, lo que mantiene a estas personas y a la enfermedad en el oscurantismo de la ignorancia.

Queremos concluir este artículo insistiendo en que el diseño e implementación de políticas públicas que eleven los niveles de conciencia y educación son las mejores y más redituables herramientas para frenar el crecimiento y desarrollo de diversas enfermedades, cuya carga financiera es insostenible para los sistemas de salud estatales.

Fuentes:

Instituto Nacional de Salud Pública y UNICEF México 2016. Encuesta Nacional de niñas, niños y mujeres en México 2015 – Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados 2015. Resultados principales. Ciudad de México, México. Instituto Nacional de Salud Pública y UNICEF México.

Instituto Nacional de Salud Pública. Informe de Resultados Principales de la ENIM 2015

Organización Mundial de la Salud. Las 10 principales causas de defunción.

Organización Mundial de la Salud. Preguntas y respuestas sobre el VIH / SIDA.