El sistema de encuestas en salud cumplirá en 2017 treinta años de haberse conformado, pues en 1987 salió a la luz pública la primera Encuesta Nacional de Salud, a las que les siguieron las de 1994 y 2000. A partir de 2006 y 2012 cambió su nombre por el de Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), ya que -en un mismo ejercicio estadístico- se difundieron junto a los datos de salud, los correspondientes a la Encuesta Nacional de Nutrición, que tuvo dos publicaciones previas en 1988 y 1999.

Durante el primer bimestre del año entrante -en un hecho inusitado- se harán públicos los resultados de la ENSANUT a medio camino 2016, lo que significa que por primera vez estarán disponibles datos que fueron recolectados a la mitad de un sexenio.

El motivo por el que la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública realizan este proyecto se debe al “acelerado incremento en el número de niños, adolescentes y adultos, mujeres y hombres, con sobrepeso y obesidad y de la aparición de enfermedades relacionadas con la nutrición, como la diabetes, anemia e hipertensión”[1].

El lapso en el que se recopiló la información fue de mayo a agosto de 2016, la que versó sobre una serie de preguntas acerca de consumo de alimentos y bebidas, comprensión del etiquetado de alimentos, enfermedades de larga duración, actividad física, vacunación, servicios de salud, entre otros temas.

En ese sentido, y con el propósito de ilustrar la relevancia que posee la configuración de evidencia estadística, vale recordar que la ENSANUT 2012, tuvo como objetivos:

  • Cuantificar la frecuencia, distribución y tendencia de las condiciones y determinantes de la salud y la nutrición.
  • Examinar la cobertura, utilización y calidad percibida de los servicios de salud.
  • Generar evidencia sobre la cobertura de protección en salud de las familias mexicanas.
  • Informar sobre el desempeño del sistema de salud y sobre los retos para los planes futuros.

La evidencia que genera este instrumento estadístico, constituye un insumo que ayuda en el diseño de políticas de salud en los ámbitos federal y local, como lo exhibe el hecho de que los resultados de la ENSANUT 2012 son el insumo que permite la elaboración de estudios, como el de Factores asociados con la utilización y el gasto en medicamentos en México[2], que aprovecharon los indicadores generados por la Encuesta para identificar problemas y sugerir acciones de política pública que resuelvan a los mismos.

Entre los hallazgos que arrojó el estudio, con datos recolectados en 2011, se encontraron por ejemplo que:

  • Había diferencias entre las probabilidades de utilizar medicamentos, dependiendo de los esquemas de aseguramiento, cuando se esperaría que la protección que brindan los diferentes esquemas de aseguramiento (IMSS, ISSSTE y Seguro Popular) sean semejantes.
  • El nivel socioeconómico condicionaba la probabilidad emplear estos insumos para la salud.
  • Dependiendo del tipo de padecimientos, agudos o crónicos, había respectivamente más o menos probabilidades de utilizar medicamentos en los servicios públicos de salud, debido a la menor disponibilidad de medicamentos para enfermedades crónico-degenerativas.

Los autores del estudio señalaban que “persisten retos importantes de equidad en el acceso a los medicamentos, sobre todo bajo el actual esquema de segmentación del sistema de salud”, a lo que agregaban que “Es necesario fortalecer el suministro de medicamentos, la revisión y homogeneización de cuadros institucionales, así como mejorar la asequibilidad de medicamentos en el sector privado, promoviendo el uso de medicamentos genéricos”[3].

Es probable que algunas variables identificadas en la ENSANUT 2012 se han modificado y otras no, resaltando entre ellas el que continuamos con un Sistema Nacional de Salud todavía segmentado y que impide una prestación de servicios homogénea, con paquetes de intervenciones médicas homologadas, pero será relevante conocer cuáles son los resultados de la ENSANUT 2016 que entre enero y febrero de 2017 surgirán como insumos para ulteriores estudios.

[1] Véase: ENSANUT de medio camino 2016 https://www.insp.mx/ensanut/medio-camino-16.html

[2] Veronika J Wirtz, Edson Serván-Mori, Ileana Heredia, et. al. Factores asociados con la utilización y el gasto de medicamentos en México. Salud Pública de México, Vol. 55, suplemento 2 de 2013, pp-112-122.

[3] Ibídem, p 120.

Por: Juan Villarreal Hurtado, Director de Cabildeo y Relaciones Públicas de CANIFARMA