Desde hace algunos años, en las disciplinas de política y administración públicas, se ha consolidado la noción de que toda política pública real es el resultado de la combinación entre la fuerza del análisis, que conduce a la toma de decisiones, con la fuerza de los agentes que la materializan. Es decir, la política pública real debe enfocarse en armonizar la calidad de la decisión con las capacidades requeridas para concretarla.

Salud

El SNS debe de involucrarse en el enfoque nacional consolidado de la , sugirió la . (FOTO: códigoF)

Esta doble cualidad, que debe cumplir la política pública para lograr los objetivos de importancia social atribuidos a las acciones de gobierno, es el resultado de conceder la centralidad sobre la eficacia de cierta administración a un sujeto/institución/agencia gubernamental para otorgársela al proceso de gobierno, de gobernación, de gobernanza (2).

La política y la gestión públicas en materia de salud no son ajenas a esta noción y, en buena medida, el mejoramiento de las mismas se concentra en obtener elementos que perfeccionen tanto el diseño de las acciones que conforman la política, como su instrumentación.

En el escrito Estudios de la OCDE sobre los Sistemas de Salud: México 2016 (3), se enfatiza la relevancia que tiene dicho documento, como instrumento de acción pública, para superar la actual situación en la que, a pesar de que el Sistema Nacional de Salud (SNS) genera mucha información, ésta se encuentra fragmentada.

Para ello se requiere un esfuerzo dirigido a recolectarla, validarla, analizarla y difundirla; es decir, una estadística con criterios no sólo compartidos entre los agentes que conforman al SNS, sino orientados a identificar las fortalezas y las debilidades del mismo para el diseño y ejecución eficaces de las políticas en la materia.

Es importante recordar que esta evaluación, en relación con la importancia que significa contar con un sistema de información cuyos atributos del SNS sean reconocidos, resulta compatible con la expuesta por el Programa Sectorial de Salud 2013-2018, que señala en su Diagnóstico como un componente clave para el fortalecimiento de la función de rectoría y de la “la instrumentación de sistemas de información y evaluación sectoriales” (4).

De acuerdo con el estudio de la OCDE el primer paso para contar con un enfoque nacional consolidado es el compromiso de todas las partes involucradas en el SNS para una “revisión estratégica de los sistemas de información vigentes”.

En ese sentido, sugiere las siguientes funciones de información clave con el objetivo de trabajarse:

  • La mejora continua de la calidad de los servicios;
  • Atención personalizada y garantía de la continuidad en los tratamientos;
  • El soporte para la contratación y la compra a través de una rendición de cuentas más clara de los resultados;
  • La predicción de las necesidades cambiantes de salud y planeación de nuevas configuraciones del servicio.

Podemos observar que las recomendaciones de la OCDE giran en torno a la priorización de indicadores orientados a “diseñar e implementar un tablero nacional de métricas consistentes de calidad y eficiencia entre todos“(5) los participantes del SNS, tablero que –en caso de edificarse– constituirá un punto de partida objetivo y acordado en el seno de nuestro sistema de salud para evaluar su desempeño.

De esta manera el desafío que enfrentan todos los participantes en el SNS, en principio, es estar conscientes de la importancia que posee contar con un conjunto de datos consistentes y que permitan valorar si el empleo de los recursos que conforman al propio Sistema de Salud está cumpliendo con los objetivos que él mismo está obligado a alcanzar, y que no es otro que contribuir con el bienestar de la sociedad mexicana.

Por: Juan Villarreal Hurtado, director de Cabildeo y Relaciones Públicas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

* Gobernanza es “el proceso mediante el cual los actores de una sociedad deciden sus objetivos de convivencia –fundamentales y coyunturales– y las formas de coordinarse para realizarlos: su sentido de dirección y su capacidad de dirección”. Luis F. Aguilar Villanueva. Gobernanza y gestión pública, FCE, México, 2006, p. 90.

2.- Luis F. Aguilar Villanueva (coord.), “El nuevo proceso de gobernar” en Gobierno y administración pública, FCE-CNCA, México, 2013, p. 274.

3.- Los conceptos están tomados del documento Estudios de la OCDE sobre los Sistemas de Salud: México. Resumen Ejecutivo y Diagnóstico y Recomendaciones 2016, OCDE, 2016.

4.- “Programa Sectorial de Salud 2013-2018”, Secretaría de Salud, México, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 12 de diciembre de 2013, primera edición, enero de 2014, p. 40.

5.- “Estudios de la OCDE”, op. cit, p. 16.