Desde la Revolución Industrial, acaecida entre los siglos XVIII y XIX, se establecieron nuevas bases para la producción masiva –a través del uso de maquinaria y la creación de nuevos métodos de producción–; además, hemos visto un crecimiento incesante en la actividad industrial. A pesar de que existe controversia acerca de si este mayúsculo cambio debería o no considerarse una revolución, es innegable que marcó un nuevo rumbo en la historia, puesto que todos los aspectos de la actividad humana se transformaron de alguna manera. Probablemente, uno de los cambios más importantes fue el establecimiento de un nuevo standard de vida para millones de personas en todo el mundo.

No obstante, este hito también significó el inicio de un consumo modificado, acelerado y creciente de los recursos naturales, tema del que nos hicimos concientes muchos años después; el ejemplo más claro fue la Revolución industrial, que disparó el consumo de carbón como un combustible primario.

 

A mediados de este siglo se consumiría tres veces más recursos naturales que en la actualidad, según estudio de la ONU.

 

El consumo de estos recursos ha alcanzado niveles alarmantes. Un estudio realizado por las Naciones Unidas, a través del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, estimó que a mediados de este siglo se consumiría tres veces más recursos naturales que en la actualidad.

 

El calentamiento global, tema prioritario para la industria mundial. (FOTO: códigoF)

El calentamiento global, tema prioritario para la industria mundial. (FOTO: códigoF)

 

Uno de los retos más importantes que enfrentamos es el cambio climático, entendido como la variación en los parámetros del clima con respecto a sus valores históricos, debido al exceso de concentración de Gases Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera. Éstos impiden que una parte de la radiación solar que incide sobre la tierra escape hacia el espacio, lo que provoca un aumento de la temperatura terrestre hasta alcanzar un nuevo equilibrio entre la radiación que entra y la que sale.

La alta concentración de este tipo de sustancias (CO2, hidrofluorocarbonos, N2O, entre otras) es la principal causa del calentamiento global. Las emisiones anuales de CO2 van de 14.9 GTon en 1970 hasta 35.6 en 2012, y se estima que para 2050 alcancen las 80 GTon.

¿QUÉ HEMOS HECHO Y QUÉ ESTAMOS HACIENDO? ¿CUÁL ES LA ALTERNATIVA?

El desarrollo sustentable, concepto definido por una importante consultora internacional, se expresa como “la creación de valor a largo plazo para los inversionistas a través del aprovechamiento de las oportunidades y el adecuado manejo de los riesgos derivados de los factores económicos, sociales y ambientales”. Estos riesgos y oportunidades son diferentes para cada segmento industrial.

 

La , en su papel de proveedor de medicamentos, terapias y tratamientos para aliviar los padecimientos, mejora la y eleva la calidad de vida de los pacientes, su responsabilidad vital descansa en la sustentabilidad.

 

Aunque una forma más adecuada para expresar el mismo concepto es “el proceso para alcanzar las metas del desarrollo humano manteniendo la habilidad de los sistemas naturales de proveer los recursos naturales y los ecosistemas sobre los cuales la sociedad y la economía están establecidas”.

O también podemos considerar la definición de las Naciones Unidas: “Desarrollo que cumple las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de cumplir las suyas”.

Podemos encontrar en el acervo tres pilares para el desarrollo sustentable:

1. Protección ambiental
2. Crecimiento económico
3. Equidad social

 

Esta llamada triple línea base se ha convertido en el marco de referencia para la mayoría de las discusiones acerca de sustentabilidad, sobre todo para aquellas compañías que buscan un balance de sus responsabilidades ambientales, sociales y económicas. Este documento se enfoca en el primer rubro marcado.

La discusión de sustentabilidad empezó en la década de los setenta. En 1972, el Club de Roma –un grupo de ciudadanos del mundo preocupados por el futuro de la humanidad, que incluye entre sus filas a ex jefes de estado, jefes de estado actuales, políticos de alto nivel, funcionarios de gobierno, economistas y científicos– publicó su reporte “Los límites del crecimiento”, que explora múltiples escenarios y resalta las opciones que la sociedad tiene para combinar el progreso sustentable con las restricciones ambientales.

El Desarrollo Sustentable, la Industria Farmacéutica ha delineado una muy importante línea de trabajo. (FOTO: códigoF)

El Desarrollo Sustentable, la Industria Farmacéutica ha delineado una muy importante línea de trabajo. (FOTO: códigoF)

Este reporte tuvo un enorme impacto internacional, ya que el Club de Roma demostró la contradicción e inviabilidad del crecimiento ilimitado e irrestricto en relación con el consumo de materiales en un mundo de recursos absolutamente finitos, y colocó esta discusión en el pináculo de la agenda global.

Como consecuencia, Naciones Unidas estableció una plataforma para sostener un diálogo estructurado acerca de los retos ecológicos que la sociedad global está enfrentando. Entre otros progresos, en 1982 se fundó la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, enfocada a temas ambientales. Ésta emitió en 1987 el multicitado y famoso Brundtland Report o Our Common Future.

Los mandatos del Reporte Brundtland fueron:

1. Reexaminar los aspectos críticos en relación con el medio ambiente y desarrollo, y formular propuestas concretas, realistas e innovadoras para tratar con éstos.

2. Fortalecer la cooperación internacional sobre medio ambiente y desarrollo, así como evaluar y proponer nuevas formas de colaboración que puedan romper con los patrones existentes e influenciar políticas y eventos en dirección del cambio necesario.

3. Elevar el nivel de entendimiento y compromiso de los individuos, organizaciones de voluntarios, negocios, instituciones y gobiernos.

 

En 1982 se fundó la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, enfocada a temas ambientales.

 

La Comisión enfocó su atención en población, seguridad alimentaria, desaparición sistemática de especies y recursos genéticos, energía, industria y asentamientos humanos; además reconoció que estos factores deben estar conectados, no pueden tratarse de manera aislada.

La publicación de Our Common Future y el trabajo de la Comisión establecieron las bases para la realización de La Cumbre de la Tierra en 1992, la adopción de la Agenda 21 y la Declaración de Río, así como el establecimiento de la Comisión de Desarrollo Sustentable, eventos fundamentales para la creación de una conciencia mundial acerca de la sustentabilidad.

En la mayoría de los países se han establecido medidas que tienen como meta proteger los ecosistemas, reducir el consumo de energía y de los niveles de contaminación.

Asimismo, ha aumentado el número de establecimientos industriales que adoptan medidas de conservación de energía, actividades de reciclaje, programas de cooperación con la comunidad y, en general, esfuerzos para reducir la huella de carbono que se deriva de sus actividades.

LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA

El cambio climático y la explotación sustentable de los recursos naturales son temas recurrentes en la industria farmacéutica.

La Industria influye en la población a través de la , desarrollo y comercialización de productos que salvan vidas o que contribuyen a la salud de los pacientes. La sustentabilidad de las actividades se refleja en el compromiso de suministrar productos seguros y de alta calidad; además de desarrollar terapias para enfrentar las necesidades médicas hasta hoy no cumplidas.

 

La sustentabilidad de las actividades se refleja en el compromiso de la Industria Farmacéutica de suministrar productos seguros y de alta calidad.

 

En este sentido, es innegable el papel que la industria desarrolla dentro de un mundo con crecientes necesidades de salud.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA CONTRIBUCIÓN DE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA?

La Industria Farmacéutica, acciones y concientización de un sector sensible y comprometido con el medio ambiente. (FOTO: códigoF)

La Industria Farmacéutica, acciones y concientización de un sector sensible y comprometido con el medio ambiente. (FOTO: códigoF)

En México la producción de farmacéuticos creció casi 20% en 5 años, lo que también significa un aumento de desechos, emisiones de CO2 y explotación de recursos naturales. El sector farmacéutico es un consumidor importante de tecnología de procesos industriales y químicos para la fabricación, empaque y envío de sus productos, lo que lo sitúa como un objetivo primordial en aplicación de tecnología y química verde.

La conducta responsable, el enfoque en la sustentabilidad y la excelencia operacional nos permiten crear valor en la actividad de manufactura farmacéutica.

En relación con estos conceptos, las compañías farmacéuticas se están moviendo hacia adelante con iniciativas de desarrollo sustentable, comprometiéndose a impulsarlas de una manera prioritaria; además vigilan que el uso de principios activos cumplan con características de degradabilidad y estabilidad durante la vida útil del producto.

 

La conducta responsable, el enfoque en la sustentabilidad y la excelencia operacional nos permiten crear valor en la actividad de manufactura farmacéutica.

 

También trabajan en la búsqueda de materiales de empaque que, manteniendo las características de calidad del producto, sean ecológicamente amigables; utilizan equipo de empaque que pueda manejar materiales innovadores, reduciendo el consumo de energía y cuyos diseños permitan la utilización de menor cantidad de agua para reducir la huella de carbono, pero al mismo tiempo incremente la eficiencia de la operación. Éstas son algunas de las iniciativas que nuestras plantas de fabricación han establecido.

El éxito de estas prácticas depende de algunos factores clave:

1. Articular el concepto de sustentabilidad en la visión de la compañía.

2. Guía y soporte de la dirección y gerencia.

3. Involucrar y empoderar a todos los miembros de la organización en las iniciativas clave.

4. Monitorear y medir la mejora continua.

 

El proceso de crear y desarrollar una cultura de sustentabilidad está planteado a largo plazo, ningún director general despierta un día diciendo “Vamos a abrazar la sustentabilidad, hoy seremos verdes”. Éste es el resultado de un trabajo arduo y continuo, donde el liderazgo correcto y la conciencia acerca de la seriedad del problema son factores fundamentales.

Los esfuerzos están dando frutos. A continuación citamos algunos ejemplos reportados por compañías farmacéuticas globales:
1. Reducción de GEI en 9.2% en 2013 en relación con 2011. Se redujo 13.5% el consumo de agua en el mismo periodo.

2. Disminución de 10.5% en las emisiones directas de GEI en relación con la línea base establecida en 2009. Asimismo, se redujo 12% el consumo de agua en el mismo periodo.

3. Establecimiento de objetivos ambiciosos para alcanzar una cadena de valor neutral en carbono para 2050, con buen progreso a la fecha en reducción de GEI. Además de la mitigación del impacto ocasionado por el uso de materias primas, medidas alternativas en logística de transporte, reducción en viajes de negocios, etcétera.

4. Reducción de 12.7 en GEI en el periodo 2017-2012, lo cual evitó la generación de 84,000 Ton en el mismo lapso.

 

En la Industria Farmacéutica Nacional, la Certificación de Industria Limpia otorgada por la PROFEPA confirma las prácticas ambientalmente amigables de las instalaciones de fabricación, lo que refuerza la necesidad de mejorar de forma continua nuestros procesos y la reducción de emisiones.

Éstos son algunos de los esfuerzos reportados por la Industria Nacional:

1. Utilización de gas natural como un combustible que genera una menor cantidad de emisiones.

2. Programas de Educación Ambiental para colaboradores y la comunidad.

3. Tratamiento de desechos electrónicos.

4. Reducción de hasta 20% en el consumo de combustibles, a través de mayor eficiencia en los procesos de generación de vapor.

5. Tratamiento de 100% de aguas residuales, aprovechamiento como agua para riego, servicios sanitarios y donación a la comunidad a través de la delegación política.

6. Incentivos a la Educación Ambiental, como un estímulo para jóvenes que generan proyectos comunitarios del cuidado y protección del medio ambiente con tecnologías desarrolladas por ellos mismos.

 

CONCLUSIÓN

La cultura de desarrollo sustentable es fundamental para reducir las consecuencias de las actividades humanas en el planeta; ésta es la mejor manera de garantizar que los recursos naturales con los que contamos sean aprovechados de forma más eficiente y racional para nuestro consumo y para el de las generaciones venideras.

La Industria Farmacéutica, en su papel de proveedor de medicamentos, terapias y tratamientos para aliviar los padecimientos, mejora la salud y eleva la calidad de vida de los pacientes. Cabe destacar que su responsabilidad vital descansa en la sustentabilidad.

Hemos progresado a nivel nacional e internacional gracias a las iniciativas que crean y fortalecen la conciencia ambiental y el respeto por nuestro planeta, reducen las emisiones al ambiente y encaminan nuestra operación a un uso más eficiente de los recursos naturales con los que contamos.

Hemos avanzado pero todavía falta mucho por hacer para heredar a nuestros hijos un planeta habitable y no contaminado donde puedan vivir libremente.

Por: Jesús Reyes, Vicepresidente de la Comisión de Operaciones y Manufactura de la .