La protección en el mejoramiento de las condiciones de de la población es el objetivo final del , que a su vez establece el marco de referencia en el que se desarrolla toda política farmacéutica.

El acceso a medicamentos, servicios e insumos médicos. (FOTO: códigoF)

El acceso a medicamentos, servicios e insumos médicos. (FOTO: códigoF)

El propósito principal de las actividades que realiza la y de insumos para la salud consiste en minimizar los padecimientos que afligen a las personas y maximizar su bienestar, a través de la investigación y desarrollo de bienes terapéuticos que, una vez introducidos en los mercados donde concurren los usuarios de los servicios que ofrece el , optimicen el acceso asequible y oportuno a la prestación de estos servicios.

Así, la innovación farmacéutica se desarrolla en el marco de una política pública en el que uno de sus objetivos instrumentales (1) es, además de garantizar la eficacia de los medicamentos y promover el acceso de los mismos a la sociedad, alentar la introducción al mercado de nuevas alternativas terapéuticas.

 

En el 2013 el 17% de la inversión total de la Industria Farmacéutica establecida en México se destinó a la investigación y desarrollo.

 

La industria farmacéutica es de las más constantes en materia de investigación (2). Cabe señalar que de la inversión total que realizó el sector en 2013, la industria farmacéutica establecida en México destinó 17% a la inversión en investigación y desarrollo, en comparación con la que ejerció en 2007 que fue de 13% (3).

Como proporción de sus ventas en el periodo de 2007-2013, la inversión en investigación y desarrollo que realizó la IF se incrementó en más de 48%, pues pasó de representar 2.3% en 2007 a 3.5% en 2013.

En comparación con datos del Banco Mundial, la inversión en investigación y desarrollo que nuestro país realizó en el año 2011 como proporción del PIB, fue de 0.43%, en tanto que la industria como proporción de las ventas en el mismo año lo hizo en 3.4%, lo que significa que este sector productivo invierte proporcionalmente ocho veces más en investigación y desarrollo que el país.

 

La Industria Farmacéutica invierte proporcionalmente ocho veces más en investigación y desarrollo que el país.

 

La sociedad contemporánea se ha beneficiado de las innovaciones farmacéuticas. Hay estimaciones que señalan que las nuevas entidades químicas, nuevas moléculas, han colaborado en un porcentaje que oscila entre 13 y 40 % del incremento en la longevidad en 52 países, incluido México (4).

F.R. Lichtenberg también ha estimado que los gastos de hospitalización y cuidados de la salud en casa disminuyeron en 10 % en caso de que no se hubieran empleado los nuevos medicamentos para atender, de manera preventiva, las enfermedades.

La Industria Farmacéutica, inversiones por el bien de los mexicanos. (FOTO: códigoF)

La Industria Farmacéutica, inversiones por el bien de los mexicanos. (FOTO: códigoF)

El uso de nuevas entidades químicas, según los estudios de Lichtenberg (5), tiene un efecto positivo debido a que es más grande el decremento de los gastos hospitalarios que el costo de emplear los medicamentos innovadores.

Uno de los principales retos del Sistema Nacional de Salud, en materia de prestación de servicios, es atender los nuevos desafíos de la morbilidad que afronta nuestro país, derivados de los cambios demográficos y del estilo de vida de la sociedad mexicana.

En ese sentido, debe aprovecharse el potencial de innovación que posee esta actividad productiva, ya que, además de la generación de conocimiento que ofrece para afrontar los padecimientos emergentes y crónicos que aquejan a la sociedad mexicana, es indispensable promover la constante disponibilidad de los medicamentos e insumos de este sector con el objetivo de propiciar la salud y el bienestar social del país, como un pilar del derecho para la población.

Por: Juan Villarreal Hurtado, Director de Cabildeo y Relaciones Públicas de .

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.- El fin último de toda política sanitaria es “proteger y mejorar las condiciones de salud de la población. En ese sentido, no son fines en sí mismos, sino objetivos instrumentales”. Elementos para mejorar la regulación farmacéutica en México: la experiencia del Reino Unido”. Secretaría de Salud, México, primera edición, 2007, p. 9.

2.- Pharmaceutical Pricing Policies in a Global Market. OECD, Francia, 2008, p. 52.

3.- Compendio Estadístico de la Industria Farmacéutica en México. CANIFARMA, México, primera edición, pp. 43, y 45-48.

4.- Ibídem, p. 53. El documento de la OCDE se refiere a un par de estudios realizados por Lichtenberg, F.R. en 2005 (The Impact of New Drug Launches on Longevity: Evidence from Longitudinal Disease-Level Data from 52 Countries, 1982-2001”, International Journal of Health Care Finance and Economics, Vol. 5, pp. 47-73) y en 2007 (“The Impact of New Drug Launches on US Longevity and Medical Expenditure, 1990-2003: Evidence from Longitudinal, Disease-Level Data” The American Economic Review.

5.- Idem. En este caso los estudios de Lichtenberg a los que se refiere la obra de la OCDE son “Are the Benefits of Newer Drugs Worth their Cost? Evidence from the 1996 MEPS”, Health Affairs, Vol. 20, No. 5. pp. 241-251 y Benefits and Costs of Newer Drugs: An Update”, Working Paper No. 8996, National Bureau of Economic Research.