Es bien conocido que la leucemia tiene una de las tasas más elevadas de mortalidad por cáncer. El porqué de ello es que algunas células leucémicas sobreviven el tratamiento inicial, provocando, además de altas tasas de recaídas, la expansión del cáncer hasta hacerlo mortal. La forma en la que algunas de estas células sobrevivían a la quimioterapia inicial es algo que no se conocía a carta cabal, aunque se pensaba que ello ocurría gracias a que algunas de estas células se escondían en nichos específicos de la médula ósea, evitando así ser destruidas. Sin embargo, las conclusiones de una nueva investigación publicada el 17 de octubre en la revista Nature, liderada por un equipo del Imperial College de Londres, junto con investigadores del Instituto Francis Crick en Londres y de la Universidad de Melbourne, Australia, realizada en ratones y validada en muestras humanas, reveló que algunas de las células de leucemia no se detienen, y se esconden en los nichos donde se suelen albergar las células madre de la sangre, como se pensaba. Lo que observaron los investigadores es todo lo contrario; estas células se dispersaron y se movieron rápidamente por la médula ósea de los ratones, antes y después del tratamiento.

“Esta investigación está todavía en sus primeras etapas, pero consideramos que hemos adquirido algunos conocimientos valiosos que nos permitirán desarrollar nuevos y más eficaces tratamientos contra la leucemia.” Dra. Cristina Lo Celso

Después de concluido el tratamiento, observaron que las células leucémicas sobrevivientes se movían aún más rápido que antes del mismo, lo que sugirió a los investigadores que el movimiento y las interacciones de corta duración con una gran variedad de nuestras propias células, podría ser el mecanismo con el cual estas células logran sobrevivir. La Dra. Cristina Lo Celso, líder del estudio y miembro del departamento de Ciencias de la Vida del Imperial College de Londres mencionó: Esperábamos que las células sobrevivientes al tratamiento se encontraran resguardadas en un nicho especial, sin embargo, se mostraban muy activas alrededor de la médula ósea. Hoy sabemos que es ineficaz elegir blancos en nichos específicos de la médula ósea para atacar a las células de leucemia resistentes. Como consecuencia de los hallazgos obtenidos con este estudio, los investigadores buscarán a futuro la manera para detener el movimiento de las células de leucemia resistentes a los tratamientos y determinar si con ello pueden ser destruidas.

Fuente:
Publicación electrónica del Imperial College de Londres / Sección Ciencia
“El movimiento de las células de la leucemia ofrece pistas sobre la lucha contra la enfermedad resistente al tratamiento”
Autor: Hayley Dunning