La Organización Mundial de la Salud ha diseñado un nuevo programa de emergencias sanitarias a fin de evitar las pandemias

Iniciaremos este artículo aclarando el significado etimológico de la palabra pandemia.

Pandemia es un vocablo de origen griego, formado por las raíces pandêmon nosêma, de παν (pan = todo) + δήμος (demos = pueblo) + nosêma (= enfermedad), lo cual en suma significa “enfermedad de todo un pueblo” y en un contexto amplio representa una enfermedad infecciosa que afecta a un grupo masivo de seres humanos o de animales en una gran extensión geográfica.

Hasta mayo del 2009, la Organización Mundial de la Salud (0MS) definía a la pandemia como la “infección por un agente infeccioso, simultánea en diferentes países, con una mortalidad significativa en relación a la proporción de población infectada”; después de esa fecha, la OMS eliminó el concepto de “mortalidad”, de tal manera que aunque el número de fallecimientos no sea significativo, el resto de las características son suficientes para considerarla como una pandemia.

Vale la pena anotar que la mayoría de las pandemias que la humanidad ha padecido son producto de la “zoonosis”, lo que quiere decir que el agente infeccioso estuvo originalmente presente en algún animal, el cual a través de la saliva, el aire, picaduras o el consumo de carne mal procesada, se transmitió a los seres humanos.

Hay dos tipos básicos de zoonosis. Las directas que se transmiten entre animales (incluidos los seres humanos) y las zoonosis indirectas cuya transmisión también puede ocurrir a través de una especie intermedia (vector), la cual transporta el patógeno causante de la enfermedad.

Las zoonosis pueden ser causadas por una gran variedad de patógenos, como virus, bacterias, hongos y parásitos, y su velocidad y facilidad de transmisión, así como los efectos y consecuencias son altamente variables y multifactoriales.

La OMS toma la iniciativa

Si alguna enseñanza nos han dejado las últimas epidemias y pandemias sufridas por la humanidad es que una respuesta rápida, precisa, coordinada y altamente especializada puede cambiar el curso del suceso, limitando su expansión y gravedad.

Es por ello que a tres años del inicio de la peor epidemia de ébola en el mundo, la OMS diseñó un programa que busca mejorar e incrementar su capacidad de respuesta en la contención de brotes infecciosos, potencialmente pandémicos, para evitar daños mayores.

A mediados de este año, Margaret Chan, Directora General de la OMS, designó al médico especialista en epidemiología Peter Salama como director de la Red de Evaluación y Respuesta Clínica para Enfermedades Emergentes (EDCARN), un nuevo programa de emergencias sanitarias, cuyo objetivo será el de agilizar la respuesta de este organismo de salud durante las crisis sanitarias.

Sin embargo, y aunque los expertos en salud global consideran que la implementación de este programa es sin duda necesario, consignan su preocupación sobre la capacidad real de la OMS para obtener de los países miembros los fondos necesarios para llevarlo a cabo.

Construyendo nexos

La Red de Evaluación y Respuesta Clínica para Enfermedades Emergentes impulsará tanto el fortalecimiento de los sistemas de salud de cada país como la coordinación con esfuerzos globales, de organizaciones y gobiernos, para prevenir el próximo brote.

Daniel Bausch, director técnico de EDCARN, dice que esta red buscará subsanar las grandes fallas exhibidas durante la crisis del ébola, entre las que destacan la falta de conocimiento sobre la atención correcta de los enfermos y la carencia de médicos experimentados para proporcionar esa atención.

“El manejo clínico de los pacientes durante brotes de enfermedades infecciosas ha sido una de las áreas descuidadas de la salud pública. Nos hemos dado cuenta de que es una de las muchas áreas donde el apoyo internacional es extremadamente importante”.

 

Daniel Bausch, director técnico de EDCARN

Es por ello que el EDCARN está localizando e incorporando a médicos especializados en las enfermedades que son potencialmente un riesgo sanitario como el ébola, el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y la fiebre hemorrágica, para que en caso necesario estos especialistas lleguen rápidamente a las zonas afectadas, en compañía de enfermeras, especialistas en logística y expertos en el control de infecciones, para asesorar a las agencias involucrados en la atención de los afectados, ya sean no gubernamentales, gubernamentales y otras personas sobre el terreno.

Este punto es esencial, ya que en la reciente epidemia de ébola, un elevado número de trabajadores de la salud, tanto locales como extranjeros, se contaron entre las 11,310 personas fallecidas.

“Estamos más cerca, pero no estamos listos todavía para atender con eficiencia otro brote (epidemiológico) de esta magnitud”, dijo el epidemiólogo David Heymann de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en su participación en los paneles convocados por la Universidad de Harvard y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, en los que participaron más de 20 médicos, expertos mundiales en salud, abogados y especialistas humanitarios y de desarrollo, los que analizaron los resultados y los aprendizajes obtenidos por la crisis sanitaria ocasionada por el ébola

 

Sobre el financiamiento

En contraparte, algunos analistas especializados en políticas de salud pública, como Lawrence Gostin de la Universidad de Georgetown en Washington D.C., consideran que la Red de Evaluación y Respuesta Clínica para Enfermedades Emergentes “es una iniciativa útil y alineada con algunas de las ideas presentadas por las comisiones del ébola”, las que recomendaron grandes reformas al sistema de salud global por la crisis generada por el ébola.

Para su correcta implementación y exitosa operación el EDCARN requiere obtener $485 millones de dólares americanos para el año fiscal 2016-17, de los cuales solo ha recibido un financiamiento del 56%.

Gostin concluye mencionando que espera que la “avaricia” de los países miembros de la OMS no eche por tierra los incipientes intentos para evitar otra crisis sanitaria, la que sin duda causaría ingentes pérdidas de vidas humanas y recursos financieros.

 

Fuentes

Nature: World Health Organization rethinks its response to disease outbreaks.
Author: Erika Check Hayden Publication: Nature News Publisher: Nature Publishing Group Date: Dec 20, 2016. Consulta realizada el 20 de diciembre del 2016.

Wikipedia. Pandemia. Consulta realizada el 20 de diciembre del 2016.

 

Wikipedia. Zoonosis. Consulta realizada el 20 de diciembre del 2016.