El Comité del Premio Nobel del Instituto Karolinska otorgó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por el descubrimiento de los mecanismos de la autofagia1

El japonés Yoshinori Ohsumi (Fukuoka, 1945) fue galardonado hoy con el premio Nobel de Fisiología y Medicina por el descubrimiento de los mecanismos de la autofagia, un proceso natural que sirve para degradar y reciclar los componentes celulares subyacentes.

La palabra autofagia es de raíces griegas y significa “auto alimentación”.

Este concepto surgió durante la década de 1960, cuando algunos investigadores observaron que las células tenían la capacidad para destruir sus propios contenidos, encerrándolos en unas membranas similares a vesículas, las que posteriormente eran transportadas a los “lisomas” para su degradación.

A mediados de los cincuentas, los científicos observaron un nuevo compartimiento celular llamado“organelo”, el cual contenía encimas capaces de digerir: proteínas, carbohidratos y lípidos. A este compartimiento especializado se le denominó “lisoma” el cual funciona como una estación de trabajo para la degradación celular. El científico Belga Christian recibió el Premio Nobel in Fisiología y Medicina en 1974, por el descubrimiento de los lisomas.1

Poco se sabía sobre este fenómeno, hasta que a comienzos de la década de 1990, en una serie de brillantes experimentos”1 con levaduras de panadero, Ohsumi identificó los genes de la autofagia.

“Los descubrimientos de Ohsumi condujeron a un nuevo paradigma en nuestra comprensión sobre los mecanismos con los que las células reciclan su contenido”1. En sus investigaciones, el científico japonés observó que las células humanas emplean un mecanismo parecido al de las levaduras. A partir de ello, la comunidad científica ha determinado que las mutaciones en los genes de la autofagia pueden llegar a provocar diversas enfermedades, y que el proceso mismo de la autofagia se relaciona con varios padecimientos, entre los que se incluyen el cáncer y el párkinson, además de participar en la respuesta a las infecciones y en la adaptación a la falta de alimento.

Las células emplean la autofagia para obtener energía y materiales de manera rápida en caso de inanición o situaciones de estrés. En presencia de procesos infecciosos, las células también utilizan la autofagia para eliminar bacterias o virus invasores. El mecanismo sirve a su vez como una especie de sistema de control de calidad que se deshace de las proteínas defectuosas, que surgen de manera natural con el envejecimiento.

Fuentes:

  1. nobelprize.org

The Official Web Site of the Nobel Prize

Press Release 2016-10-03

https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/2016/press.html