El pasado 6 de enero la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos () a través del Secretario General de la OCDE, José Ángel Gurría, realizó la presentación del “ sobre el Sistema Mexicano de , 2016”, en presencia de la Secretaría de Salud y del director general del e invitados especiales relacionados con la agenda de salud.

En el estudio se reconocen avances en la materia, resultado de la implementación del Seguro Popular; sin embargo, se señalan algunos desafíos actuales del sistema como la calidad de los servicios de salud, el gasto de bolsillo –que es de los más altos de la OCDE– y, el más importante, la existencia de pequeñas estructuras dentro del sistema mexicano de salud, que operan de manera desigual y poco coordinada.

 

El reto fundamental al que se enfrenta el sistema de salud en es la existencia de subsistemas desarticulados entre sí. México necesita un sistema funcional unificado.

 

En 10 años se ha incrementado el gasto público en salud de 2.4% a 3.2% –cifra estimada al 2013–, sin embargo aún es el más bajo de toda la OCDE. El estudio cuestiona si este incremento ha tenido efecto en indicadores de la salud, y menciona varios ejemplos que se agrupan en la siguiente tabla:

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Indicadores de salud 2013 OCDE

Varios indicadores de salud en México se han disparado en la última década. (FOTO: códigoF)

 

De acuerdo con la OCDE, el reto fundamental al que se enfrenta México es la existencia de subsistemas desarticulados entre sí, bajo los que se brinda la atención de salud. Cada una de estas estructuras (IMSS, Seguro Popular, ) ofrece atención, precios y, naturalmente, resultados en salud diferentes entre cada institución.

México necesita un sistema funcional unificado donde el acceso esté determinado por la necesidad y no por la situación laboral. Con base en esto, se ha pensado en una reorganización estructural importante y se ha reiterado la importancia de iniciar la modernización del sistema a la brevedad, pues de no hacerse se pone en peligro la sostenibilidad financiera de las instituciones y con ello un sinfín de amparos por los derechos de atención a la salud.

Los retos del sistema actual de salud son variados. A continuación se mencionan algunos:

  • Esperanza de vida. En los países de la OCDE, se incrementó 3 años de 2000 al 2013, mientras que en México sólo 1.3 años (OCDE 80.4 y México 74.6).
  • , sobrepeso y diabetes. Incremento de obesidad y sobrepeso en adultos y niños y, por ende, adultos con diabetes. Cifras: 71.3% de población adulta con obesidad (2012), 1 de cada 3 niños con sobrepeso u obesidad y 15.9% con diabetes (vs. 6.9% de la OCDE).
  • Pobre reducción de mortalidad. En enfermedades cerebrovasculares y cardiopatías hay una reducción de 38% y 1% desde 1990 al 2013 contra el 54% y 48% de la OCDE.
  • Panorama epidemiológico, contexto social y demográfico preocupante. Cifras: 10% de población vive en pobreza extrema; México es el país más desigual de la OCDE.
  • Alta tasa de empleo informal. Cifras: 60% de los empleos son informales, lo que limita, bajo el esquema actual, los recursos para financiar la protección social.
  • Diferencias entre derechos. Entre los subsistemas de salud existen di en el acceso y número de recetas médicas prescritas surtidas.
  • Gasto público bajo. México es el país de la OCDE que menos gasta públicamente en salud, solo 3.2% del PIB
  • Gasto de bolsillo en México. Éste representa 45% de los ingresos del sistema de salud y 4% del gasto de los hogares. A pesar de que ha disminuido, se mantienen niveles altos derivados de la calidad del servicio y la accesibilidad de los servicios públicos de salud.
Salud en México

El gasto de bolsillo de los mexicanos sigue siendo alto en comparación con los países de la OCDE. (FOTO: códigoF)

 

  • Alto gasto administrativo. De 8.9%, el más alto de la OCDE.
  • Ausente atención primaria. La atención primaria no está suficientemente desarrollada; por ejemplo, no se ha establecido el registro con un médico de este campo y, como las horas de apertura son limitadas, esta carencia ocasiona que las personas busquen atención médica por episodios en salas de emergencia, lo cual provoca la pérdida oportunidades de atención proactiva, preventiva y coordinada.
  • Prevención secundaria inadecuada. No se realiza correctamente la detección temprana y el tratamiento adecuado de las enfermedades crónicas.
  • Duplicidad de coberturas. Hay más de 10 millones de mexicanos que tienen dos o más seguros de salud.
  • Fragmentación de la información. El sistema de salud mexicano genera mucha información, pero el fraccionamiento en la recolección, la validación, el análisis y la difusión ocasionan que esta información se explote en su totalidad.
  • Límite de crecimiento de impuestos por SHCP. Actualmente la Secretaría impone un límite de crecimiento de 2% a los presupuestos operacionales en todos los sectores del gasto federal, lo que impide incrementar los ingresos públicos.
  • Tardanza en las transferencias federales a los estados. Deben realizarse de manera más previsible y oportuna de lo que actualmente se efectúa, para que los estados planeen y provean los servicios de manera más eficiente.
  • Dependencia de financiamiento de la salud en contribuciones de la seguridad social. Las contribuciones pueden ser una fuente de financiamiento menos confiable que los impuestos generales, debido a las fluctuaciones en los niveles de empleo.
  • La asignación de recursos regionales no han alentado el desempeño del sistema. Este enfoque de asignación de recursos fue diseñado de forma apropiada en las primeras etapas del Seguro Popular, pero se ha estancado, por ello es necesario plantear nuevas fórmulas que consideren la necesidad, el desempeño, la rendición de cuentas y la capacidad.
  • La vinculación de funciones del seguro de salud y las otras funciones de las instituciones de seguridad social. Políticamente parece difícil pero sería lo ideal, ya que resultaría menos costoso contribuir sólo a la parte de salud que a todas las funciones.
  • La falta de separación de funciones de comprador y prestador. Esto ha impedido el desarrollo de incentivos capaces de impulsar la calidad y la eficiencia.
  • Los métodos de pago para los profesionales médicos no están vinculados a la calidad y la productividad.
  • Las compras consolidadas no permiten participar a los productores más pequeños.

 

La propuestas de la Organización se agrupan en cuatro recomendaciones:

 

     1.- Una visión renovada para el cuidado de la salud en México, con una atención de calidad centrada en la persona, debe articularse en el sistema de salud a través de:

1.1.- Conjugar el impulso político de los debates actuales sobre las reformas a la Ley General de Salud con el marco de la atención de la salud, para construir un consenso sobre la necesidad de transformar el aparato de salud de un conjunto de subsistemas independientes a uno que responda a las necesidades cambiantes de los individuos y las comunidades.

1.2.- Situar el monitoreo y la mejora de la calidad en el núcleo de la gobernanza del sistema de salud.

1.3.- Construir un sistema de salud basado en datos.

 

2.- Todos los mexicanos, sin importar su empleo o estatus social, deben tener acceso a un paquete de beneficios definido de forma común, equitativo y enfocado a la atención primaria mediante:

2.1.- La adopción de medidas para desarrollar un paquete de beneficios más equitativo entre todos los aseguradores.

2.2.- Fortalecer la atención preventiva y primaria.

 

3.- México debe tomar medidas para unificar su enfoque fragmentado de financiamiento de la salud en un esfuerzo por mejorar la eficiencia y la equidad en el acceso:

3.1.- México debe incrementar su nivel de gasto público en salud para alinearlo, de forma más estrecha, con los demás países de la OCDE, junto con iniciativas para incrementar la eficiencia del sistema de salud.

3.2.- Los recursos del Seguro Popular deben distribuirse en los estados con mayor regularidad; las asignaciones deben basarse más en la necesidad que en el número de afiliados.

3.3.- Los mexicanos deberán ser capaces de mantener la cobertura de aseguramiento en salud, independientemente de su situación laboral.

3.4.- Mientras que un fondo único, o su equivalente funcional, no es realista en el corto plazo, se pueden tomar medidas hacia la alineación del financiamiento y la actividad entre los subsistemas.

 

4.- México debe reformar las prioridades del sistema de salud para incluir también el desempeño de los servicios médicos en relación con la calidad y eficiencia:

4.1.- Implementar una separación efectiva de las funciones del comprador y del prestador.

4.2.- Reformar los métodos de compra actuales.

4.3.- Reformar la contratación y las condiciones laborales de los profesionales de la salud.

Por: María del Carmen Velázquez Ramírez, encargada de Cabildeo y Relaciones Públicas de la Cámara Nacional de la ().