Es importante anotar que la Bioética es una disciplina relativamente reciente, cuyo nombre acotó el pastor protestante, teólogo, filósofo y educador alemán Fritz Jahr (1895–1953), quien lo utilizó por primera vez en un artículo sobre la relación ética del ser humano con las plantas y los animales, publicado en 1927.

Posteriormente, en 1970, el bioquímico estadounidense, Van Rensselaer Potter (1911-2001) retomó el término “bio-ethics” el cual utilizó en un artículo sobre «la ciencia de la supervivencia» y en su libro “Bioethics: bridge to the future” (Bioética un puente hacia el futuro).

La Encyclopedia of Bioethics, publicada por primera vez en 1978 por Warren T. Reich, la definió como “el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud, examinada a la luz de los valores y de los principios morales”.

La Bioética es en la actualidad uno de los temas obligados en los ámbitos de la medicina y la investigación actual, que durante los últimos treinta años se ha transformado en una de las ramas de estudio más desarrolladas de la ética.

“Hay dos culturas -ciencias y humanidades- que parecen incapaces de hablarse una a la otra y si ésta es parte de la razón de que el futuro de la humanidad sea incierto, entonces posiblemente podríamos construir un puente hacia el futuro [que es el subtítulo de la obra] construyendo la disciplina de la Bioética como un puente entre las dos culturas. […] Los valores éticos no pueden ser separados de los hechos biológicos.”

Van Rensselaer Potter

La Bioética ha provocado un relanzamiento de la ética médica, enriqueciéndola con nuevos principios de argumentación, en los que la competencia profesional y los datos obtenidos de la evidencia científica son requisitos básicos para la toma de decisiones morales.

Es justamente en la confrontación y armonización de datos científicos y dilemas éticos donde se distingue a la nueva Bioética de la clásica Deontología médica enunciada por Hipócrates en el siglo V a.C. Esta nueva disciplina busca establecer acuerdos entre la comunidad científica internacional que aseguren el respeto a la vida humana y la dignidad individual en los contextos de la investigación científica y el trabajo biomédico.

Por otra parte, para la Comisión Nacional de Bioética Mexicana, la Bioética es la rama de la ética aplicada que reflexiona, delibera y hace planteamientos normativos y de políticas públicas para regular y resolver conflictos en la vida social, especialmente en las ciencias de la vida, en la práctica y en la investigación médica que afectan la vida en el planeta, tanto en la generación actual como en las futuras, lo cual fue indicado en el Consejo “CONBIOÉTICA 2014”.

En su sentido más amplio, la bioética, a diferencia de la ética médica, no se limita al ámbito de la salud, sino que incluye los problemas éticos relacionados con la vida en general, extendiendo su campo de influencia a cuestiones relacionadas con el medio ambiente y al trato correcto y respetuosos de los animales y otros tipos de vida.

Si bien es cierto que en sus inicios la Bioética fue un ámbito esencialmente anglosajón, en la actualidad esta disciplina se ha extendido a gran parte del mundo, por lo que puede hablarse de una Bioética internacional, aunque con diferentes posturas, análisis e interpretaciones.

Podemos decir que la Bioética surge como resultado de tres circunstancias históricas: 1. La aparición del concepto de los derechos humanos en la posguerra mundial y el movimiento de derechos civiles en Estados Unidos, ambos en su relación con la medicina y la salud 2. El poderío y la ambigüedad moral del desarrollo científico y tecnológico y sus implicaciones para la supervivencia de la especie humana, el bienestar de las personas y el cuidado del medio ambiente 3. Los problemas de justicia en el derecho a la protección universal y el acceso a los servicios de salud.

Para abundar en ello, mencionaremos que la posición europea ante la Bioética postula cuatro principios básicos: vulnerabilidad, dignidad, integridad y autonomía, considerados insuficientes por la visión latinoamericana, proponiendo añadir a ellos conceptos fundamentales como: el respeto a la dignidad, la salvaguarda de los derechos de las personas y su autonomía, la tolerancia, la inclusión, la solidaridad y la no discriminación, los que servirían como pautas de orientación ética y facilitadores de su aplicación práctica en múltiples contextos.

Si asumimos que la desigualdad es un hecho innegable de la realidad latinoamericana, la perspectiva ética y bioética debe incluir dos postulados esenciales: la búsqueda de la justicia y el ejercicio de la protección universal.

Para concluir anotaremos la posición sobre la Bioética establecida en la Agenda de Salud para las Américas (2008-2017) de la Organización Panamericana de la Salud: “La bioética tiene que difundirse y aplicarse más en los países de las Américas para resguardar la calidad de la investigación y el respeto a la dignidad de las personas, salvaguardar la diversidad cultural y la aplicación de los conocimientos en salud, así como su aplicación en la toma de decisiones en la salud pública.”

GoToLinkAsociación de Bioética de la Comunidad de Madrid. ¿Qué es la Bioética? ¿Para qué sirve?(Consulta realizada el 7 de noviembre del 2016).

GoToLinkSecretaría de Salud. Comisión de Bioética: México
(Consulta realizada el 7 de noviembre del 2016).

GoToLinkWikipedia.Bioética.
(Consulta realizada el 7 de noviembre del 2016).

GoToLinkScribd.
 

GoToLinkOrganización Panamericana de la Salud. Programa regional de bioética.
Preguntas frecuentes – Bioética.