En abril de 2016, la Dirección para el empleo, el trabajo y los asuntos sociales de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) publicó el OECD Health Working Papers 87, Pharmaceutical Expenditure And Policies. Past trends and future challenges[1], elaborado por el jefe de cuentas de salud, David Morgan, y las analistas de políticas de salud, Annalisa Belloni y Valérie Paris.

Los OECD Health Working Papers o Documentos de trabajo de salud de la OCDE describen resultados preliminares o investigaciones en proceso y, de acuerdo con la propia Dirección de la OCDE, constituyen una serie dirigida a difundir lecturas selectas de estudios que son elaborados para su uso en la Organización, así como para promover la discusión en torno de temas interés de ésta.

Si bien la OCDE, hace cerca de diez años, realizó investigaciones sobre los precios y las políticas de precios de los medicamentos a nivel global[2] o por país[3], el reporte publicado en abril pasado cambia el objeto de la investigación hacia el gasto y las políticas de gasto farmacéutico, lo cual puede estar vinculado a la crisis financiera global padecida en los años 2007-2010 y el impacto del gasto en medicamentos en el gasto total de salud, en las finanzas públicas y en los consumidores de los países miembros de la Organización.

El contenido del documento está dividido en tres partes: Niveles y tendencias de gastos en medicamentos; Cambios en las necesidades de salud, dinámica del mercado y políticas de contención de costos; Tendencias de gasto futuro y desafíos clave de política, las cuales están complementadas por un apartado de conclusiones y discusión.

Los autores afirman que desde mediados de la década de los años 2000, el ritmo del gasto farmacéutico ha disminuido, comparado con otras áreas del gasto en salud como lo son las erogaciones en hospitales y en la atención ambulatoria. Entre las causas halladas por los investigadores, que han generado la disminución del ritmo de gasto, se encuentran que:

  1. La crisis económica y financiera global provocaron reducciones significativas en el gasto público.
  2. Circunstancia que, a su vez, ha obligado a establecer políticas de contención de costos.
  3. Al mismo tiempo que ha coincidido con la pérdida de patentes de un conjunto de productos importantes.

De manera más detallada, el documento aborda, entre otros fenómenos, que:

a) Dentro del gasto en salud, el gasto farmacéutico participa con un 20% en promedio entre los países de la OCDE, de modo que la trayectoria del gasto farmacéutico contribuye notablemente a determinar los patrones del gasto total en salud.

b) En ese sentido, el documento expone que la participación del gasto en salud en la economía de los países miembros de la Organización tuvo un crecimiento de menos de 7% en los 80´s a 9% a principio de la década de 2000, lo que llevó a que el gasto en salud sobrepasara el ritmo de crecimiento de la economía de los países integrantes de la OCDE.

Esta trayectoria del gasto farmacéutico comenzó a sufrir modificaciones desde mediados de la década pasada, pues los fenómenos de la crisis global, la política de contención de costos y la expiración de patentes disminuyeron el ritmo del crecimiento de este gasto en su conjunto, aunque los autores observan que en la mayoría de los países ha aumentado la participación del gasto privado en la última década.

c) El gasto farmacéutico está influido por el resultado de la combinación de los precios de los medicamentos existentes, de los cambios en el volumen consumido y cambios en la mezcla terapéutica de los medicamentos usados.

A su vez, estos componentes son determinados por un conjunto de factores relativos a tendencias demográficas y epidemiológicas, al propio dinamismo de los mercados farmacéuticos (la incorporación de nuevos medicamentos y a la expiración de las patentes), así como a los cambios en las prácticas y las políticas médicas.

d) El análisis de los patrones de gasto farmacéutico, en conjunto con el estudio del desarrollo de medicamentos de alto costo, ha llevado a los siguientes hallazgos:

El gasto de medicamentos en la venta al menudeo (excluyendo el consumo hospitalario) participa con el 15% del gasto en salud en promedio entre los países de la OCDE, equivalentes a más de 500 dólares per cápita en 2013.

El gasto farmacéutico en la venta al menudeo creció a un ritmo más lento o declinante desde la aparición de la reciente crisis, en tanto que el gasto farmacéutico hospitalario ha tendido a expandirse.

Se ha observado un dramático incremento en el consumo de medicamentos, debido al envejecimiento de la población, a la ampliación de la prevalencia de enfermedades crónicas y a los cambios en las prácticas clínicas.

El desempeño de los precios de los medicamentos vigentes en el mercado, han sido estables o declinantes debido a la regulación y a la competencia de los genéricos. En ese sentido, los medicamentos que combaten al colesterol y a la hipertensión han permanecido estables o han disminuido su precio en los últimos años.

La incorporación de nuevas tecnologías y la decisión de modificar las mezclas terapéuticas que se emplean en los tratamientos, han sido un motor importante del crecimiento del gasto, especialmente en clases terapéuticas donde nuevos y más costosos productos se han introducido al mercado, como los antidiabéticos, oncológicos e inmunomoduladores.

Las políticas de contención de costos, han tenido una reducción del gasto farmacéutico al menudeo –particularmente desde 2009- y, en contraste, el gasto de medicinas en los hospitales se ha incrementado.

La introducción de medicamentos con nuevas tecnologías y de alto costo, combinadas con el envejecimiento de la población, contribuirán con el 50% del incremento del gasto farmacéutico en el futuro, aunque en su conjunto es difícil predecir con certeza cuánto crecerá la erogación por este concepto.

El aumento del gasto farmacéutico no es un problema en sí mismo, dado que las medicinas juegan un papel importante en el tratamiento de las enfermedades crónicas. El problema estriba en el acceso de los pacientes a las nuevas terapias y el precio que éstas comportan, particularmente en oncología, hepatitis C, hipertensión pulmonar, esclerosis múltiple y enfermedades raras.

En el conjunto del estudio, se aprecia que los autores privilegian –por supuesto- un enfoque de orden económico mediante el cual identifican que:

  1. Desde la crisis de mediados de la década pasada disminuyó o declinó el ritmo de crecimiento del gasto farmacéutico en el conjunto de países estudiados.
  2. Las futuras políticas en el gasto farmacéutico, por parte de los países que forman parte de la OCDE, habrán de enfrentar el dilema de cómo incorporar las nuevas tecnologías a los sistemas de salud con la mayor cobertura posible, dadas las restricciones presupuestales y el costo de dichas tecnologías.
  3. La evaluación de las decisiones en las políticas de acceso, deben considerar si el resultado en salud es el idóneo para la incorporación de los medicamentos con nuevas tecnologías.
  4. Es todavía incierto el rumbo que tendrá el gasto farmacéutico en el futuro próximo.

Finalmente, y a diferencia de los estudios sobre precios y políticas de precios de la OCDE de hace una década, en esta ocasión México no fue incluido entre los países que fueron objeto de la investigación, la cual seguramente arrojaría resultados diferentes a los que se presentaron en aquella oportunidad, en razón de la transformación que ha sufrido el gasto farmacéutico en nuestro país, tanto en su magnitud como en los componentes que lo integran.

[1] Belloni, A., D. Morgan and V. Paris (2016), “Pharmaceutical Expenditure And Policies: Past Trends And Future Challenges”, OECD Health Working Papers, No. 87, OECD Publishing, Paris.

http://dx.doi.org/10.1787/5jm0q1f4cdq7-en

[2] (2008), Pharmaceutical Pricing Policies in a Global Market. DOI: http://dx.doi.org/10.1787/9789264044159-en

[3] Por ejemplo, véase Pierre Moïse, Elisabeth Docteur (2007), Pharmaceutical Pricing and Reimbursement Policies in Mexico. OECD Health Working Papers, No. 25, OECD Publishing, Paris. Documentos de trabajo adicionales también fueron elaborados y publicados para otros cinco países: Eslovaquia, Alemania, Suiza, Suecia y Canadá.

Por: Juan Villarreal Hurtado, Director de Cabildeo y Relaciones Públicas de CANIFARMA