Desde una óptica productiva la industria farmacéutica posee tres componentes que la caracterizan: Investigación y desarrollo, manufactura y comercialización. Siempre regulada desde un enfoque sanitario,  garantizando la seguridad y eficacia de los medicamentos y su acceso, volviéndolos asequibles y disponibles para la sociedad mexicana,  incluyendo componentes de innovación de bienes terapéuticos.

Habitualmente, en materia de clasificación económica, la industria farmacéutica ha sido considerada como una rama de la industria química y los análisis que se hacen en lo referente al valor que aporta esta actividad productiva parten del componente de la manufactura. Este enfoque impide apreciar la integral aportación de valor económico que efectúa la industria farmacéutica, al soslayar la relevancia que posee en la materia la actividad de investigación y desarrollo.

Auspiciado por la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), el instituto de investigación económica independiente, WifOR, elaboró un estudio denominado Supporting the Value Proposition of the Pharmaceutical Industry in Mexico el cual examina el impacto de la industria farmacéutica y la actividad de estudios clínicos, en la economía mexicana.

El estudio, apoyado en la estadística oficial generada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a través de la Matriz Insumo Producto, en la estadística comparada recopilada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y en la forjada por la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (CANIFARMA), emplea la noción de “huella económica” como instrumento de investigación para indagar cuál es la contribución económica de la industria farmacéutica establecida en México a la economía nacional, considerando ambos componentes: la manufactura y la investigación clínica.

La noción de huella económica es un conjunto de conceptos económicos e indicadores que ilustran tanto las actividades productivas que realiza la industria farmacéutica en sus dos componentes, como los vínculos de la industria con la economía mexicana[1], estableciendo como la categoría central de la propia huella económica la de Valor Agregado Bruto (VAB)[2] – la cual está acompañada de otros conceptos económicos como lo son valor de producción, consumo intermedio, empleo, remuneraciones, formación bruta de capital e inversión en investigación y desarrollo- que es utilizado para evaluar la magnitud y el desempeño de las diferentes actividades productivas que conforman a una economía compleja como la nuestra.

El estudio señala que la Matriz Insumo Producto elaborado por el INEGI clasifica en dos sectores diferentes la actividad productiva de la industria farmacéutica, pues la manufactura se encuentra enmarcada –como ya se mencionó- en la rama de la industria química, en tanto que la investigación, dentro de la que se encuentran los estudios clínicos, están encuadrados en el sector profesional, bajo el rubro de servicios profesionales, científicos y técnicos.

Con esta separación, que si bien tiene razones de orden técnico-estadístico de acuerdo con el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN)[3], se pierde la rica aportación económica que en su conjunto genera la industria farmacéutica a la economía nacional, al mismo tiempo que genera condiciones poco propicias para desarrollar políticas públicas integrales dirigidas al desarrollo económico de este sector productivo estratégico para nuestro país.

El desafío que plantea se plantea a instancias de AMIIF, al indagar la contribución macroeconómica de la industria farmacéutica al crecimiento económico y al empleo no solo es pertinente, sino enriquece la discusión pública de la relevancia de considerar integralmente a la industria farmacéutica, así como las intervenciones públicas que deben diseñarse e instrumentarse en la política de desarrollo de este sector productivo.

[1] Lemke, Bergmann, Gerlach, Ostwald. Supporting the Value Proposition of the Pharmaceutical Industry in Mexico. Widening the Portfolio of Factors that Define the Value of Pharmaceuticals. WifOR, Berlin, Germany, Abril 2016, p. 4.
[2] “Se denomina así al saldo contable de la cuenta de producción de un establecimiento, industria o unidad institucional, que resulta de restar del valor de la producción el monto del consumo intermedio”. http://www.inegi.org.mx/lib/glosario/paginas/contenido.aspx?id_nivel=01010000000000&id_termino=297&g=scn&s=est&c=10594&e=
[3] Véase http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/SCIAN/presentacion.aspx

En una segunda entrega se abordarán los hallazgos que arrojó la investigación emprendida por WifOR, en materia de aportación económica de la industria farmacéutica a nuestro país, en sus componentes de investigación clínica y manufactura