La exposición constante y poco regulada a los insecticidas está empujando a los mosquitos a desarrollar mecanismos de defensa y evasión cada vez más eficaces

Todos los que estamos interesados en temas sanitarios estamos enterados de los grandes riesgos que la creciente resistencia anti bacteriana (RAM) está acarreando en el tratamiento de infecciones que hace años se combatían con solvencia, y que actualmente se tornan extremadamente peligrosas ante la inefectividad de las diferentes familias de antibióticos.

Nosotros somos responsables de la RAM

La RAM no es una casualidad; es resultado de la negligente forma en la que a través de largos años hemos utilizado los antibióticos, permitiendo que los diferentes patógenos hayan aprendido paulatinamente a evadirlos y progresar en perjuicio de la salud y, muchas veces, de la supervivencia de los pacientes aquejados con una infección.

Los mosquitos también han aprendido a evadir la acción de los insecticidas

Un par de artículos recientemente publicados dan cuenta de la preocupante manera en la que diferentes especies de mosquitos que se alimentan con sangre humana –entre ellos el Aedes aegypti, principal vector de múltiples enfermedades arbovirales– han logrado adaptarse y superar la acción de los insecticidas.

Las conclusiones de los estudios

Los resultados de las investigaciones fueron publicados en la revista Frontiers con el título “Molecular docking analysis and biochemical characterization of metabolic detoxification enzymes in adults of Aedes aegypti L. (Diptera: Culicidae) exposed to α-cypermethrin”, y en Springer Nature, nombrado: “Emergence and spatial distribution of knockdown resistance in a suburban population of Aedes albopictus”. 

Los estudios abordan el problema desde distintas perspectivas científicas, pero complementarias. La investigación publicada en Frontiers analiza, en una cepa de laboratorio de Aedes aegypti, cómo distintas enzimas de desintoxicación se activan tras la exposición al compuesto insecticida α-cipermetrina, dándonos pistas moleculares de los mecanismos que podrían llevar a los vectores a desarrollar resistencia. El estudio publicado en Parasites & Vectors, por su parte, documenta en campo un caso ya consolidado: una mutación genética heredable que se propagó por una población suburbana de Aedes albopictus en Carolina del Norte entre 2016 y 2024, en un contexto de fumigación residencial no controlada. Son dos facetas de un mismo proceso evolutivo: los mecanismos bioquímicos que emergen por presión del insecticida, y su eventual fijación genética y transmisión a las siguientes generaciones.

Ante un riesgo latente

Es verdad que, por el momento, la capacidad de resistencia a los insecticidas de los vectores transmisores de enfermedades no es tan grave como la de la RAM, pero está claro que el proceso existe, y si no hacemos algo no se detendrá, potenciando el riesgo epidemiológico en un futuro cercano.

Conocer los mecanismos adaptativos biológicos que permiten a los mosquitos evadir la acción de los insecticidas podría llevar a la ciencia a desarrollar estrategias que la eviten.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes

Frontiers. (29 de julio de 2026).
Molecular docking analysis and biochemical characterization of metabolic detoxification enzymes in adults of Aedes aegypti L. (Diptera: Culicidae) exposed to α-cypermethrin.

Springer Nature. (27 de junio de 2026).
Emergence and spatial distribution of knockdown resistance in a suburban population of Aedes albopictus.