“El coronavirus es el fracaso de la salud global más grande de nuestra generación. Se ignoraron las advertencias de médicos y científicos con las consecuencias fatales que ahora conocemos”. Richard Horton, director de la revista The Lancet.

Los autores de un artículo recientemente publicado en Nature, bajo el título: “Climate change increases cross-species viral transmission risk”, advierten los enormes riesgos de que se produzcan nuevos contagios virales zoonóticos a futuro, ocasionados por el cambio climático y las modificaciones en el uso de la tierra, los que potencialmente facilitarán el acceso a los seres humanos, de algunos de los más de 10 mil virus que portan múltiples especies de vida silvestre que han permanecido aisladas.

Para anticipar lo que podría llegar a ocurrir, los investigadores utilizaron un modelo filogeográfico (estudio de los procesos históricos que podrían ser responsables de las distribuciones geográficas contemporáneas de individuos) de la red de virus de mamíferos y proyecciones de cambios de rango geográfico para 3 mil 139 especies de mamíferos bajo escenarios de cambio climático y uso de la tierra para el año 2070, con el que predicen que las especies se agregarán en nuevas combinaciones en elevaciones altas, en puntos críticos de biodiversidad y en áreas de alta densidad de población humana en Asia y África, principalmente, impulsando la nueva transmisión entre especies de sus virus en alrededor de 4 mil ocasiones.

“Debido a su capacidad única de dispersión, los murciélagos representan la mayor parte del nuevo intercambio viral, y es probable que compartan virus a lo largo de vías evolutivas que facilitarán la aparición futura en humanos. Sorprendentemente, encontramos que esta transición ecológica ya puede estar en marcha, y mantener el calentamiento por debajo de 2 °C dentro del siglo no reducirá el intercambio viral futuro”. Climate change increases cross-species viral transmission risk.

El trabajo realizado por estos científicos busca anticiparse a una posible debacle, destacando la urgente necesidad de combinar la vigilancia viral y los esfuerzos de descubrimiento con encuestas de biodiversidad que rastreen los cambios de distribución de las especies, particularmente en las regiones tropicales que albergan la mayoría de las zoonosis, a la vez que experimentan un rápido calentamiento.

“Era predecible que esto iba a ocurrir, y va a reproducirse hasta que aprendamos las lecciones (…) Nuestro desprecio hacia la naturaleza y nuestra falta de respeto por los animales con los que deberíamos compartir el planeta”. Jane Goodall, primatóloga británica.

No cabe duda, que el contacto directo y el consumo e inadecuado con otras especies animales abre la puerta a la llegada a nuestras vidas de virus potencialmente letales, por lo que sería altamente recomendable aprender de los errores, y atender a las recomendaciones de los expertos que nos advierten los riesgos que se avecinan.

En este contexto, rescatamos una reflexión de Luis Suárez, coordinador de la World Wildlife Fund (mejor conocida por las siglas WWF) en España, quien comentó: “La explotación de las especies, la reducción de sus ecosistemas, los hábitos de alimentación poco higiénicos, la pérdida de la biodiversidad y la sustracción de animales de su hábitat natural para comerciar con ellos, muchas veces de forma ilegal y en mercados insalubres, la han propiciado”.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF.

Fuentes:

Nature. (28 de abril del 2022).
Climate change increases cross-species viral transmission risk.

códigoF. (3 de julio del 2020).
Al menos un 75% de los agentes patógenos de las enfermedades infecciosas emergentes de los seres humanos, son de origen animal.