El pasado 20 de febrero se celebró el Día Mundial de la Justicia Social, avalado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), evento que surge con mayor fuerza y claridad a partir del 10 de junio del 2008, fecha en la que la Organización Mundial del Trabajo (OIT), adoptó de forma unánime la Declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa.

Esta es la tercera declaración de principios y políticas de gran alcance adoptada por la Conferencia Internacional del Trabajo desde la Constitución de la OIT en 1919, heredera de la Declaración de Filadelfia de 1944 y de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento de 1998.

La celebración del Día Mundial de la Justicia Social se centra este año en el importante tema de la inmigración, su cobertura va más allá de esta situación claramente significativa, cubriendo el tema del acceso a la salud, ámbito de nuestro interés particular.

En esta fecha, es importante destacar las necesidades que tiene la población mexicana en general y particularmente, la que se ubica en los deciles más bajos y desprotegidos en temas educativos, de orientación sanitaria y un acceso expedito, educado y respetuoso a servicios de medicina preventiva, sistemas de diagnóstico temprano, tratamientos, fármacos de calidad y cuidados paliativos éticos, que coadyuven a construir una sociedad más empática y equitativa, lo que finalmente redundará en beneficio de todos los mexicanos, en el nivel de calidad, expectativa de vida y en las esferas competitivas y financieras.

Un equipo de investigadores formado por más de treinta especialistas de instituciones de alto nivel, entre los que se encuentran, la Universidad de Columbia, el King’s College de Londres, la Escuela de Salud Pública de Harvard, el Hospital Universitario de Lausana, Suiza y el Imperial College de Londres, entre otros,  demuestran que la inequidad social es la causa principal que disminuye la calidad y la esperanza de vida de quienes viven en una situación de alta precariedad socioeconómica.

“El bajo nivel socioeconómico es uno de los indicadores más fuertes de la morbilidad y mortalidad prematura en todo el mundo. Sin embargo, las estrategias de salud global no consideran las circunstancias socioeconómicas pobres como factores de riesgo modificables” aseguran los autores del estudio.

El estudio al que nos referimos se publicó en la revista The Lancet con el título “El estatus socioeconómico y los factores de riesgo 25 × 25 como factores determinantes de la mortalidad prematura: un estudio multicéntrico y metanálisis realizado en 1.7 millones de hombres y mujeres” y concluye, sin dejar espacio a la especulación y a la enmienda, que a pesar de que los bajos niveles socioeconómicos son uno de los predictores más fuertes de morbilidad y mortalidad prematuras, la condición de pobreza no está considerada, ni incluida, como un factor de riesgo modificable en las estrategias de salud global, lo cual distorsiona el abordaje y las posibilidades de alcanzar las metas de salud planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el Plan de Acción Mundial 2013-20 para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles (ENT).

Con respecto a la inequidad en nuestro país y tomando como referencia la información proporcionada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), podemos concluir que la mayor parte de la población mexicana (53.28%) tenía en 2014, además de uno o varios de los siete factores de riesgo enlistados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el octavo factor de riesgo de “pobreza”, del que la investigación realizada da cuenta en los resultados de su estudio.

Es por esta razón por la que consideramos que el Día Mundial de la Justicia Social, más allá de reconocer la situación de inseguridad y riesgo en la que viven los inmigrantes, debe incluir la necesidad del acceso al derecho universal de la salud.

Fuentes:

Organización de las Naciones Unidas.
Día Mundial de la Justicia Social, 20 de febrero.

The Lancet. | Socioeconomic status and the 25 × 25 risk factors as determinants of premature mortality: a multicohort study and meta-analysis of 1·7 million men and women

The Lancet. | Socioeconomic status and the 25 × 25 risk factors as determinants of premature mortality: a multicohort study and meta-analysis of 1·7 million men and women

The Lancet.
Social rank: a risk factor whose time has come?

Institute for Health Metrics and Evaluation.
About GBD.

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
CONEVAL. Medición de la pobreza en México y en las entidades federativas 2014.

Expansión.
Datos Macro. México-Población.