Las Apps para dejar de fumar a través de medios digitales no requieren intervención humana directa, y, versus los tratamientos ofrecidos por humanos, son mucho más oportunas y económicas

A la par de los censurables esfuerzos de la industria tabacalera y la de dispositivos electrónicos para incrementar el número de consumidores de tabaco, o sustancias que lo emulen, cada vez cobran mayor importancia las intervenciones interpersonales y las herramientas digitales diseñadas para que las personas interesadas en abandonar ese letal hábito encuentren un apoyo eficaz, oportuno y económico.

La prestigiosa publicación The New England Journal of Medicine asegura que el número de personas que utilizan aplicaciones para dejar de fumar en todo el mundo pasará de los 5 millones que lo hicieron en el 2022, a 33 millones en 2026, lo que se relaciona en gran medida por el impresionante 71 % de personas que cuentan con un teléfono celular, de los que el 80 % son aparatos inteligentes, cifra que previsiblemente se incrementará hasta llegar al 90 % para el 2030.

Además de las ventajas antes mencionadas, como su fácil y casi omnipresente accesibilidad, hay que sumar sus ventajas financieras. Un tratamiento cara a cara puede llegar a costarle al paciente alrededor de $100 USD por sesión, en un tratamiento de ocho semanas; en contraparte, la aplicación digital le costará solamente $0.10 USD (más el costo de mantener la aplicación funcionando y actualizada), lo que, además de la facilidad de utilizarla en cualquier lugar y a cualquier hora, facilita el apego.

“Cuando las herramientas digitales tienen un amplio alcance, el costo por usuario puede ser muy bajo, mientras que para los enfoques tradicionales de tratamiento para el tabaco, el costo por usuario cambia poco con el aumento de la escala. Las herramientas de apoyo para dejar de fumar de bajo costo y amplio alcance son cruciales en los países de ingresos bajos y medios, en particular, dada la insuficiencia de recursos financieros y humanos de sus sistemas de salud”. The New England Journal of Medicine

Las herramientas para ayudar a las personas a dejar de consumir cigarrillos tradicionales y electrónicos pueden ser de gran ayuda en los países de ingresos bajos y medios, como el nuestro, en los que no todo el mundo tiene la posibilidad de costear un tratamiento personal, pero sí los recursos necesarios para tener un teléfono celular inteligente y acceder a una herramienta digital.

Esto tiene especial relevancia en México, si consideramos que cada año se diagnostican 9 mil nuevos casos de cáncer de pulmón en hombres y mujeres, de los que aproximadamente 8.5 de cada 10 son ocasionados directamente por el tabaquismo activo y pasivo. Para completar el dato, les comparto que anualmente cerca de 8 mil mexicanos mueren por esta neoplasia maligna, misma que, en la mayoría de los casos, se diagnostica en etapas III y IV (avanzadas).

Los invitamos a escuchar el programa que hicimos con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, con la participación de Alma Ortíz, subdirectora de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer.

En este contexto, el New England Journal of Medicine asegura que “las intervenciones adaptativas tienen como objetivo brindar apoyo en tiempo real, generalmente cuando los usuarios se encuentran en una situación que puede causar fuertes antojos o tentaciones, para prevenir recaídas (consumo de tabaco durante un intento de dejar de fumar). Dichas intervenciones pueden ser impulsadas por sensores que rastrean la geolocalización, el movimiento (acelerometría), el tiempo, u otras métricas que pueden indicar una vulnerabilidad significativa (una señal para fumar) o una oportunidad para intervenir (el momento ideal para el reemplazo de nicotina)”, una intervención tan oportuna que incrementa las posibilidades de éxito.

“La evidencia más sólida generada sobre las intervenciones digitales para dejar de fumar se ha relacionado con las intervenciones basadas en mensajes de texto o instantáneos. Si bien la efectividad varía entre estas intervenciones, según una revisión Cochrane (una revisión sistemática de alta calidad, publicada en la Biblioteca Cochrane, que identifica, evalúa y sintetiza la evidencia científica sobre intervenciones sanitarias), existe evidencia de certeza moderada de que, en comparación con el apoyo mínimo, las intervenciones con mensajes aumentan las probabilidades de dejar de fumar entre 3 y 4 puntos porcentuales, del 6 % al 9 % aproximadamente. Dichas intervenciones suelen asemejarse a programas breves para dejar de fumar, que ofrecen consejos, ánimo y apoyo, generalmente una o dos veces al día durante 4 a 12 semanas”. The New England Journal of Medicine

Vale la pena precisar que la mención sobre el valor que aportan las herramientas digitales para dejar de fumar no demerita en forma alguna las intervenciones interpersonales para ello, entendiendo que estas últimas son generalmente efectivas.

Todavía son pocas las Apps diseñadas para tal fin, pero no cabe duda de que progresivamente se incrementarán, ayudando a quienes desean dejar de fumar.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

The New England Journal of Medicine. (11 de octubre de 2025).
The Contribution of Digital Treatment to Efforts to Reduce Global Tobacco Use.

The New England Journal of Medicine. (15 de noviembre de 2025).
Integration of Tobacco-Cessation Interventions into Tuberculosis and HIV Care.

Global Cancer Observatory | Internacional Agency for Research on Cancer. (2022).
Mexico.

códigoF el podcast. (26 de enero de 2026).
Día Mundial Contra el Cáncer.