El pasado 14 de enero, el National Safety Council de los E.E. UU. (Consejo Nacional de Seguridad) dio a conocer a través de su portal en internet, que por primera ocasión en la historia de esa nación, las probabilidades de que un ciudadano muera como consecuencia de una sobredosis accidental de opioides rebasa a las de fallecer por un accidente automovilístico, dato que resulta impactante.

El National Safety Council es una organización sin fines de lucro cuya misión es eliminar las muertes prevenibles en el trabajo, hogares, comunidades y en el camino, a través del liderazgo, la investigación, la educación y la promoción. Fundado en 1913 y respaldado por el Congreso, el NSC aborda su misión asociándose con empresas, agencias gubernamentales, funcionarios electos y el público en las áreas de mayor impacto.

Como se ha venido reportando de tiempo atrás, la crisis por el uso y abuso de analgésicos opioides en los EE. UU. está completamente fuera de control, lo que ha provocado que las posibilidades de morir por esta razón hayan aumentado en una proporción de 1 a 96, superando ampliamente a las probabilidades de fallecer por accidente automovilístico, alarmantes cifras que se están agudizando con la llegada a manos de los consumidores del fentanilo ilícito, no prescrito, decesos que están tipificados por el National Safety Council (NSC) dentro del rubro de lesiones “prevenibles”.

“Hemos logrado avances significativos en la longevidad general en los Estados Unidos, pero nos estamos muriendo de cosas que normalmente se llaman accidentes a tasas que no hemos visto en medio siglo. No podemos ser complacientes con las 466 vidas perdidas cada día. Este nuevo análisis refuerza nuestra convicción de que debemos priorizar constantemente la seguridad en el trabajo, en el hogar y en la carretera para evitar estos graves resultados”. Ken Kolosh, Gerente de estadísticas de NSC.

El consumo desenfrenado de los opioides sintéticos, como el fentanilo, están identificados en la actualidad como el mayor detonador de esta crisis, desplazando oficialmente al consumo de heroína, como la droga comúnmente asociada con las muertes por sobredosis de opiáceos.

La crisis que se está viviendo en los EE. UU., ocasionada por las sobredosis no mortales y las fatales causadas por el consumo indiscriminado de opiáceos, primero bajo receta médica y ahora también ilegales, es tan severa que ha alcanzado proporciones tan alarmantes, que en 2017 Donald Trump declaró: “Es una emergencia nacional. Vamos a poner un montón de tiempo, un montón de esfuerzo y un montón de dinero en la crisis de los opiáceos. En este país nunca había ocurrido nada como lo que ha pasado en los últimos cuatro o cinco años”.

El impacto de esta larga y sostenida pandemia es tan dañina y profunda, que en 2016, y por segundo año consecutivo, ha llevado a una disminución de la esperanza de vida de los estadounidenses, condición atípica y contraria a lo que ocurre en los países del primer mundo.

Video tomado de “Diario El País”

Fuentes:

National Safety Council.
NSC analysis reveals trends that worsen the odds of dying accidentally. For the First Time, We’re More Likely to Die From Accidental Opioid Overdose Than Motor Vehicle Crash.

Rolling Stone.
Americans Now More Likely to Die From Opioids Than Car Crashes.

Diario El País.
Trump declara “emergencia nacional” la epidemia de heroína. Pablo de Llano. 11 de agosto del 2017.

Diario El País.
La crisis de los opiáceos: veneno para la economía estadounidense. Amanda Mars. 29 de diciembre del 2017.