Un estudio reciente del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advierte que la exposición simultánea a varios metales presentes en el material particulado fino (PM2.5) podría asociarse con una reducción de la función intelectual en niñas y niños de comunidades rurales de la región minera de Molango, en Hidalgo. El trabajo, publicado en la revista científica Exposure and Health bajo el título “Environmental Co-exposure to Metals in PM2.5 and Intellectual Function in Rural Schoolchildren in Mexico”, retoma una línea de investigación iniciada a principios de los años 2000 sobre los efectos del manganeso y otros metales en esta zona.
Mezcla de metales y evaluación del coeficiente intelectual
El estudio, dirigido por el Mtro. Israel Ríos-García y la Dra. Marlene Cortez-Lugo, analizó datos de 108 escolares de entre 7 y 11 años que vivían en dos municipios de Hidalgo, uno dentro de la zona minera de Molango y otro en un área no minera con características sociodemográficas similares. Para evaluar la función intelectual, se aplicó la escala de inteligencia de Wechsler para niñas y niños, versión adaptada a la población mexicana (WISC-R), que permite estimar el coeficiente intelectual total, así como componentes de rendimiento verbal y de ejecución.
La exposición a metales se estimó a partir de mediciones de PM2.5 en interiores y exteriores de los hogares y espacios comunitarios. En las muestras de aire se determinaron las concentraciones de seis metales: manganeso (Mn), hierro (Fe), cobalto (Co), cobre (Cu), níquel (Ni) y plomo (Pb), utilizando la técnica de Emisión de Rayos X inducida por protón (PIXE). Para analizar el efecto combinado de la mezcla, el equipo empleó modelos de regresión lineal y un enfoque de Weighted Quantile Sum (WQS), diseñado específicamente para evaluar exposiciones simultáneas a múltiples contaminantes.
Resultados: una posible disminución de hasta 5.32 puntos en desempeño de ejecución
Los análisis mostraron que, en este grupo de niñas y niños, la mezcla de metales en el PM2.5 podría asociarse con una disminución de hasta 5.32 puntos en el coeficiente intelectual de ejecución, una de las escalas del WISC-R relacionada con habilidades como la planificación, el razonamiento visual y la velocidad de procesamiento. De acuerdo con los modelos WQS, los principales contribuyentes al componente de la mezcla asociado con menor desempeño intelectual fueron el cobre, el níquel, el manganeso y el hierro, mientras que el hierro también apareció como el metal con mayor peso en el componente vinculado a posibles efectos positivos en las puntuaciones.
El artículo señala que, aun cuando algunas asociaciones no alcanzan significancia estadística debido al tamaño de la muestra y al poder estadístico limitado, los pesos asignados a cada metal en el índice de mezcla coinciden con evidencia previa que vincula la exposición crónica a manganeso, níquel, plomo y cobre con efectos neurotóxicos en niñas y niños. Los autores subrayan que todos los participantes estuvieron expuestos a niveles bajos pero simultáneos de varios metales, lo que refuerza la importancia de estudiar las mezclas más que cada elemento por separado.
Región minera con antecedentes de exposición a manganeso
El trabajo forma parte de una serie de estudios sobre salud ambiental en la región minera de Molango, donde en décadas previas se documentaron concentraciones elevadas de manganeso y otros metales asociadas con la actividad extractiva y procesos industriales. La investigación reciente incorpora la etapa posterior a intervenciones de manejo ambiental y cambios en las operaciones mineras, con el propósito de evaluar cómo las exposiciones actuales, aun en niveles menores que en el pasado, pueden seguir influyendo en el desarrollo cognitivo de la población infantil rural.
De acuerdo con el artículo, las diferencias observadas entre las comunidades minera y no minera se interpretan en el contexto de patrones complejos de exposición, en los que la procedencia del PM2.5 incluye polvo de mina, emisiones vehiculares, procesos industriales y fuentes del ámbito doméstico. El estudio resalta que, en escenarios de exposición real, las niñas y los niños inhalan mezclas de metales que pueden interactuar de forma aditiva o sinérgica, lo que genera efectos neurotóxicos distintos a los que se observarían si se evaluara cada metal de manera aislada.
Recomendaciones: vigilancia ambiental, biomarcadores y participación comunitaria
El grupo de investigación del INSP enfatiza la necesidad de fortalecer la vigilancia ambiental en zonas rurales con actividad minera. Entre sus recomendaciones destacan realizar monitoreos periódicos de metales en el aire, incorporar biomarcadores de exposición en niñas y niños residentes en áreas afectadas y diseñar estrategias de comunicación de riesgos adaptadas al contexto local, con el fin de mejorar la percepción del riesgo y fomentar acciones preventivas.
El artículo destaca que el estado nutricional de la población infantil puede modificar los efectos de los metales, ya que deficiencias de hierro y otros micronutrientes incrementan la absorción y neurotoxicidad de elementos como manganeso, plomo, cobre y níquel. Subraya que las etapas prenatal y los primeros años de vida constituyen ventanas de especial vulnerabilidad, en las que la exposición a mezclas de metales puede dejar secuelas duraderas en el desarrollo neurológico y el desempeño cognitivo.
Las y los autores proponen un enfoque dual de protección que combine la reducción de emisiones en zonas mineras y el control de mezclas de PM2.5 con medidas de protección personal y comunitaria, como el uso de mascarillas en condiciones de alto polvo, la mejora de la ventilación y filtración del aire en interiores y estrategias de comunicación de riesgos adaptadas al contexto local. Señalan que integrar estas acciones en los marcos regulatorios ambientales y en los programas de salud pública es clave para disminuir la exposición infantil a metales en el aire.
El estudio plantea que futuros estudios consideren diseños longitudinales para seguir a la población infantil a lo largo del tiempo, analicen otras familias químicas presentes en el PM2.5, utilicen herramientas estadísticas avanzadas para modelar la exposición a mezclas complejas y fortalezcan la participación comunitaria en todas las etapas de la investigación. Estas acciones, señalan los autores, son esenciales para orientar políticas públicas de protección de la salud en territorios donde coexisten vulnerabilidad social y exposición ambiental a múltiples contaminantes.
Fuentes:
Ríos-García, I., Hernández-Bonilla, D., Schilmann, A. et al. (2025)
Environmental Co-exposure to Metals in PM2.5 and Intellectual Function in Rural Schoolchildren in Mexico. Exposure and Health 18, 5.
Instituto Nacional de Salud Pública. (2025, diciembre 3).
Posible reducción de la función intelectual en infancias causada por material particulado.


