Cuando el cáncer de mama se diagnostica en etapas tempranas, las tasas de supervivencia son elevadas; cuando se diagnostica en etapas avanzadas, las posibilidades de sobrevivir caen drásticamente.

A partir de hoy, primero de octubre, y hasta el último día del mes, todos nos vestimos de color rosa, a veces de manera simbólica y en ocasiones de manera real, para impulsar la lucha contra el cáncer de mama, un movimiento iniciado a mediados de los años ochenta y que al día de hoy tiene una resonancia mundial.

El cáncer de mama es el mayor desafío oncológico para las mujeres a nivel mundial. Sin embargo, en nuestro país tiene un comportamiento epidemiológico particular que exige atención urgente.

¿Qué tan prevalente es el cáncer de mama en nuestro país?

En México, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores malignos en mujeres. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN), en nuestro país se registran anualmente alrededor de 30 000 nuevos casos y cerca de 8 000 defunciones, que con un diagnóstico temprano pudieron haber sido evitadas en su mayoría.

¿Ocurre lo mismo en países del primer mundo?

Para nada. En los países avanzados con sistemas de salud robustos, modernos y bien abastecidos financiera, técnica y humanamente, esta neoplasia se diagnostica en el 80 % de los casos en etapas I y II, cuando las posibilidades de supervivencia se ubican entre el 95 y el 99 %. En México es diametralmente opuesto. En nuestro país, entre el 60 % y el 70 % de las pacientes son diagnosticadas en etapas III y IV, localmente avanzadas o metastásicas, lo que hace que las tasas de supervivencia se ubiquen, en el estadio III, y dependiendo del subtipo biológico, entre el 70 y el 80 %, y en el estadio IV caigan hasta el 25 y el 30 %.

¿El cáncer de mama se potencia con la edad?

A nivel global, el riesgo para desarrollar cáncer de mama se incrementa después de los 50 años (a partir de la menopausia), pero en México y América Latina, la enfermedad se presenta, en promedio, una década antes que en países de altos ingresos. La mayor incidencia y mortalidad en nuestro país se concentra en el grupo de mujeres de 40 a 59 años.

Es por ello que, como ocurre en otras enfermedades, el diagnóstico temprano es la diferencia entre la vida y la muerte.

¿Cómo participar en el diagnóstico oportuno del cáncer de mama?

No hay lugar a la duda de que se han conseguido importantes avances en el tratamiento contra el cáncer, pero nada iguala la efectividad a largo plazo del diagnóstico temprano. En primer término, es indispensable la autoexploración mensual de mamas a partir de los 20 años de edad para detectar bolitas, hundimientos, secreciones o cambios en la piel. Se recomienda hacerla entre el día 7 y 10 después del inicio de la menstruación y, si es posible, durante el baño en regadera. Avanzando en la escalera de la detección, es recomendable que a partir de los 25 años de edad se haga un examen clínico mamario realizado por personal médico o de enfermería capacitado. Sin embargo, el “estándar de oro” a nivel mundial es la mastografía o mamografía, prueba capaz de detectar tumores o microcalcificaciones años antes de que puedan ser palpados y que debe hacerse anual o bianualmente a partir de los 40 años de edad.

Hay algunos estudios complementarios (no sustitutivos de la mastografía), como el ultrasonido mamario (ecografía) y la resonancia magnética de mama (IRM). La confirmación indiscutible es la biopsia de una pequeña muestra de tejido tumoral realizada por un patólogo experimentado.

¿Cómo se combate el cáncer de mama?

Existen diferentes alternativas médicas para luchar contra el cáncer de mama, las cuales dependen del estadio en el que se encuentre, el subtipo del tumor y la condición física de la paciente. En ellas se incluyen las intervenciones quirúrgicas, la quimioterapia, la terapia hormonal, las terapias dirigidas y la inmunoterapia.

Es frecuente que las pacientes reciban una combinación estratégica de tratamientos, decidida por un comité médico.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes

Organización Mundial de la Salud. (3 de julio de 2026).
Cáncer de mama.

Secretaría de Salud. (9 de junio de 2011).
Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, Para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama.

Observatorio Global del Cáncer. (2024).
México.

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (16 de octubre de 2025).
Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama.

World Health Organization. International Agency for Research on Cancer. (2026).
México.

American Cancer Society. (2026).
Tratamiento del cáncer de seno.

American Cancer Society. (29 de enero de 2025).
Tasas de supervivencia del cáncer de seno.

Instituto Nacional de Cancerología. (2026).
Cáncer en México: Estadísticas.

Instituto Nacional de Cancerología. (2026).
Cáncer de mama.

Susan G. Komen. (s.f.).