En el marco del Día Internacional de los Ensayos Clínicos, conmemorado cada 20 de mayo, la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF) realizó su 1ª Cumbre de Investigación Clínica, un encuentro orientado a definir una agenda común para fortalecer el desarrollo de estudios clínicos en México. La reunión convocó a autoridades sanitarias, legisladores, academia, instituciones públicas y privadas de salud, organizaciones de pacientes e industria farmacéutica, con la meta de avanzar hacia la consolidación del país como un hub regional de investigación clínica.
Investigación clínica como prioridad para salud e innovación
Durante la inauguración, Erika Quevedo Chan, directora ejecutiva de la AMIIF, destacó que la investigación clínica puede aportar al sistema de salud, la innovación médica y el acceso temprano a nuevas alternativas terapéuticas.
“La investigación clínica representa una oportunidad estratégica para fortalecer el sistema de salud, impulsar innovación y generar mayor bienestar para los pacientes.”
La directiva señaló que el avance de este ecosistema requiere una agenda colaborativa entre gobierno, ciencia e industria. En esa misma línea, Jorge Luis Caridad, presidente de la AMIIF, subrayó que México cuenta con capacidad médica, instituciones sólidas y ubicación geográfica favorable, aunque el avance dependerá de convertir ese potencial en resultados medibles.
“El potencial por sí solo no es suficiente. El reto es convertirlo en resultados tangibles, y eso solo se logra con colaboración”, afirmó.
Caridad también insistió en que los estudios clínicos deben mantener como eje a quienes pueden beneficiarse de la innovación médica: “El paciente debe estar en el centro de todas las decisiones porque detrás de cada estudio hay personas esperando una oportunidad”.
Plan México y meta de inversión hacia 2030
Uno de los temas centrales fue la meta del Plan México de atraer 2 mil millones de dólares anuales en investigación clínica hacia 2030. Actualmente, México registra una participación menor al 0.4% de la inversión mundial en este campo y se ubica por debajo de competidores regionales como Brasil y Argentina.
En 2025, la inversión estimada rondó los 250 millones de dólares, cifra mayor a la de años previos, aunque todavía distante de la meta sexenal. Para la AMIIF, alcanzar ese objetivo requiere duplicar la inversión anual, ampliar la red de centros de investigación, formar talento especializado y aumentar la participación de hospitales públicos y privados.
El senador José Manuel Cruz Castellanos, presidente de la Comisión de Salud del Senado, señaló que la investigación clínica debe ocupar un lugar permanente dentro de la política sanitaria.
“La investigación clínica debe dejar de verse como un tema accesorio y convertirse en una política estratégica de Estado”, consideró.
También llamó a que México pase de participar solo como consumidor de innovación a generar conocimiento científico propio: “Debemos transitar de ser consumidores de innovación, a ser también generadores de conocimiento científico”.
Regulación, bioética y digitalización
La cumbre abordó los cambios regulatorios necesarios para hacer más eficiente la autorización de estudios clínicos. Rodrigo Bazúa Lobato, comisionado de Autorización Sanitaria de COFEPRIS, expuso los avances orientados a agilizar procesos, fortalecer la digitalización y evitar duplicidades entre COFEPRIS y la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOÉTICA).
De acuerdo con lo planteado, COFEPRIS concentrará su labor en revisar seguridad, calidad, correcta fabricación de insumos y condiciones de infraestructura de los centros de investigación, mientras que los dictámenes de comités avalados por CONBIOÉTICA serán considerados para evitar evaluaciones repetidas.
También se mencionó la creación de una ventanilla única para trámites de autorización de protocolos y la Plataforma Nacional de Estudios Clínicos, donde las personas podrán consultar estudios disponibles en México. Al momento referido durante la cumbre, la plataforma registraba 54 protocolos sobre 120 condiciones de salud.
Patricio Santillán, titular de CONBIOÉTICA, destacó que la confianza debe sostenerse en ética, transparencia y procesos claros, con protección para las personas participantes y estándares de calidad en cada estudio.
Capacidad operativa, hospitales y formación de talento
Además de regulación, los paneles abordaron la necesidad de fortalecer la operación del ecosistema: centros de investigación, comités de ética, infraestructura hospitalaria, personal capacitado, importación de insumos y coordinación entre instituciones.
Participaron representantes de FUNSALUD, COFEPRIS, Secretaría de Economía, IMSS, Secretaría de Salud, CCINSHAE, Tecnológico de Monterrey, UNAM, institutos nacionales, hospitales privados y centros de investigación clínica.
Rosana Pelayo Camacho, del IMSS, resaltó la importancia de fortalecer la investigación traslacional y la formación de profesionales capaces de conectar ciencia, investigación y atención médica. Ana Lilia Garduño López, de CCINSHAE, abordó la integración entre investigación, atención médica y gestión institucional para construir sistemas de salud más eficientes y centrados en las personas.
Por su parte, Manola Zabalza Aldama, secretaria de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, destacó que este ecosistema representa una oportunidad para fortalecer la soberanía científica y posicionar a México como actor relevante en innovación en salud.
Pacientes al centro de los estudios clínicos
También se dedicó un panel al papel de organizaciones de pacientes y sociedad civil. Representantes de la Federación Mexicana de Diabetes, FUTEJE y la Federación de Hemofilia de la República Mexicana participaron en una conversación sobre cómo diseñar estudios más cercanos a las necesidades reales de quienes viven con distintas condiciones de salud.
El enfoque centrado en pacientes fue presentado como una condición necesaria para que la investigación clínica genere impacto social, mejore el acceso a tratamientos y considere experiencias de vida, barreras de participación, comunicación clara y acompañamiento durante los protocolos.
La 1ª Cumbre de Investigación Clínica de la AMIIF colocó sobre la mesa una ruta de trabajo para que México aumente su participación en estudios clínicos, atraiga inversión científica y amplíe el acceso temprano a nuevas terapias.
En conjunto con la simplificación regulatoria, la coordinación institucional, la bioética, la infraestructura hospitalaria y la formación de talento, pueden obtenerse procesos más ágiles y confiables. Asimismo, para pacientes, investigadores e instituciones de salud, una agenda de investigación clínica más sólida puede significar mejores opciones terapéuticas, mayor conocimiento local y una participación más activa de México en la innovación médica global.
Fuentes
Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica [AMIIF México]. (2026, mayo 19 y 20).
Publicaciones en Facebook (Facebook).
Ramírez Coronel, M. (2026, mayo 20).
El hub regional de investigación clínica a que aspira México. El Economista.
Santiago, J. (2026, mayo 19).
México cuenta con potencial para detonar la investigación clínica: AMIIF. El Economista.
Cruz Martínez, Á. (2026, mayo 20).
Con cambios a la ley, se empujan ensayos clínicos sobre nuevos fármacos. La Jornada.


