“El objetivo (de la efeméride) es reconocer, valorar, reducir y redistribuir el trabajo de cuidado no remunerado que recae en gran parte sobre las mujeres, pero también reconocer el trabajo de cuidado remunerado, como una actividad esencial para el bienestar de la sociedad”. ONU

Ayer celebramos el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, agradeciendo a todas y todos los que aportan su tiempo, paciencia, cariño y energía, ayudando a preservar o recuperar la salud a las personas enfermas o convalecientes, o acompañar a quien transita por el último periodo de su vida; labor ardua, y no siempre suficientemente valorada ni reconocida.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfatiza que, independientemente de que el trabajo de cuidar a otras personas sea remunerado o no, es fundamental para el bienestar social. “El envejecimiento de la población, los nuevos modelos de familia, y la desigualdad de género hacen urgente reorganizar como se presta y se valora este trabajo. Si no se actúa, el déficit de servicios de cuidado podría desencadenar una crisis global y profundizar las brechas de género”, ya que son las mujeres quienes, en la mayoría de los casos, se abocan a esta tarea humanitaria esencial.

“El cuidado abarca tareas directas, como atender a un niño o a una persona enferma, e indirectas, como cocinar o limpiar. Aunque gran parte de este trabajo es no remunerado, constituye una pieza clave del sistema económico. El trabajo de cuidados remunerado incluye enfermeras, médicos, personal doméstico y otros trabajadores esenciales que sostienen la vida cotidiana”. Organización de las Naciones Unidas

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) enfatiza la inaplazable necesidad de invertir en la economía del cuidado, impulsando la creación de sistemas sólidos, inclusivos y respetuosos de los derechos humanos que satisfagan las necesidades de las personas que requieran ayuda, sin importar su género, edad o discapacidad.

La ONU considera esencial que se eliminen los estereotipos de género y cualquier otra forma de discriminación, se mejoren las condiciones laborales de quienes asumen el cuidado de otras personas, se creen empleos dignos y bien remunerados en este sector, garantizando el derecho de las mujeres al trabajo y a la igualdad salarial, incluso para quienes asumen responsabilidades de cuidado.

De acuerdo con datos proporcionados por la Red Latinoamericana de Gerontología, en América Latina y el Caribe, el 80 % o más del cuidado recae en personas cuidadoras familiares, debido a normas culturales y a la falta de servicios públicos en esa área. Se espera que la demanda de cuidadoras/cuidadores remunerados crecerá para el 2025, a 14 millones de estas y estos profesionales.

Las personas cuidadoras familiares son en su mayoría mujeres, de 50 años en adelante, y con ingresos generalmente bajos, las que pueden asumir quedar fuera del mercado laboral, o tener horarios de trabajo limitados o empleos flexibles que les permitan adaptarse a las exigencias de cuidar a otras personas. Por otra parte, las personas cuidadoras remuneradas también son en su mayoría mujeres –aproximadamente el 95 %–, de 40 años en adelante, con niveles educativos medios, y acceso limitado –o sin acceso– a la protección social.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

Organización de las Naciones Unidas. (s.f.).
Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo.

Red Latinoamericana de Gerontología. (14 de noviembre de 2023).
5 de noviembre: Día Internacional de las Personas Cuidadoras.

Conexión Alzheimer. (3 de noviembre de 2022).
Día Mundial de las personas cuidadoras 2024.