Tener dificultades persistentes para concebir una nueva vida, o que esta se pierda durante el proceso de gestación, no es un problema menor. Los inconvenientes para concebir una vida que llegue a nacer están considerados como un problema de salud pública a nivel mundial. En datos duros, aproximadamente 48 millones de parejas presentan algún problema de infertilidad duradero, y 23 millones sufren pérdidas gestacionales espontáneas anualmente.
Cambiando el paradigma
Aunque los expertos en la biología de la reproducción logran generalmente encontrar las causas subyacentes que dificultan o de plano impiden a una pareja concebir una nueva vida sin ayuda externa, o que esta se pierda espontáneamente, hay casos en los que no pueden determinar los factores que ocasionan este problema.
Es necesario aclarar que muchos de los estudios que se realizan para determinar las causas del problema se enfocan principalmente en el estudio del microbioma del nicho vaginal, con poca o nula atención al microbioma intestinal y al tracto reproductivo masculino.
Una nueva investigación amplía los parámetros de búsqueda
Los resultados de un estudio publicado el pasado 4 de agosto en la prestigiosa revista The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health, titulado: “Gut, vaginal, and seminal microbiomes in couples with infertility or recurrent pregnancy loss: a two-cohort prospective study of reproductive outcomes” (Microbiomas intestinal, vaginal y seminal en parejas con infertilidad o abortos espontáneos recurrentes: un estudio prospectivo de dos cohortes sobre resultados reproductivos), son muy reveladores.
El protocolo incluyó a más de 500 mujeres y hombres en Dinamarca con problemas persistentes de infertilidad, quienes se habían sometido a procedimientos de fertilidad asistida sin éxito.
Los resultados arrojaron luz sobre el tema
Al analizar los ecosistemas microbianos vaginal, intestinal femenino y seminal masculino, los investigadores descubrieron que la presencia de diversas bacterias, virus y hongos en el líquido seminal constituye, junto con otros factores, un importante factor de riesgo que puede dificultar el embarazo, tanto de manera natural como mediante técnicas de reproducción asistida, e incluso favorecer la ocurrencia de abortos espontáneos.
Un conocimiento que abre nuevos caminos al tratamiento de la infertilidad
Ampliar el foco investigativo para determinar la o las razones por las que no se consigue un embarazo o se pierde una nueva vida en desarrollo de manera espontánea, incluyendo el ecosistema microbiano intestinal de las mujeres y seminal de los varones, podría llegar a permitir un abordaje clínico potencialmente más exitoso que cuando solamente se buscan en las mujeres las causas del problema.
La atención puesta tradicionalmente en lo vaginal no dio resultados, mientras que lo seminal e intestinal sí.
Los resultados no son definitivos, pero sí muy reveladores
Como ocurre en muchos otros casos, los investigadores prefieren ser cautelosos y manifestar que se necesita la realización de más estudios para profundizar en sus hallazgos, sin descartar el valor de los mismos.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health. (4 de agosto de 2026).
Gut, vaginal, and seminal microbiomes in couples with infertility or recurrent pregnancy loss: a two-cohort prospective study of reproductive outcomes.
The Lancet. (1 de mayo de 2021).
Miscarriage matters: the epidemiological, physical, psychological, and economic costs of early pregnancy loss.
códigoF el podcast. (29 de junio de 2026).
Reproducción humana asistida.
Organización Mundial de la Salud. (28 de noviembre de 2025).
Esterilidad.
Organización Mundial de la Salud. (28 de noviembre de 2025).
La OMS publica la primera directriz mundial sobre la infertilidad.
Euronews. (4 de abril de 2026).
Un «problema mundial»: 1 de cada 6 personas a nivel mundial sufre infertilidad, según la OMS.


