La exposición al plomo puede ocurrir durante años sin producir síntomas evidentes, mientras el metal se acumula en el organismo y afecta especialmente al cerebro en desarrollo. En el marco de la Semana Internacional de Prevención de la Intoxicación por Plomo 2026, autoridades sanitarias mexicanas anunciaron la actualización de cuatro Normas Oficiales Mexicanas y preparan una estrategia nacional para reducir las principales fuentes de exposición.

Las medidas coinciden con el llamado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a pasar “de la detección a la prevención”, lema de la campaña de este año. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que no se conoce un nivel de exposición al plomo libre de efectos perjudiciales y que concentraciones en sangre de apenas 3.5 microgramos por decilitro (µg/dL) pueden asociarse en niñas y niños con menor capacidad intelectual, problemas de comportamiento y dificultades de aprendizaje.

Hasta uno de cada tres niños podría estar afectado por exposición al plomo

La dimensión mundial del problema alcanza particularmente a la población infantil. La OMS señala que hasta 815 millones de niñas y niños, aproximadamente uno de cada tres en el mundo, están afectados por intoxicación por plomo.

La susceptibilidad es mayor durante la infancia debido al desarrollo del cerebro y el sistema nervioso. Además, los niños pequeños tienen comportamientos que facilitan la exposición, como llevarse las manos y objetos a la boca, y pueden ingerir plomo presente en polvo, tierra, agua, alimentos o superficies contaminadas.

En América Latina y el Caribe, los estudios recopilados por la OPS estiman que alrededor de 30% de los niños evaluados presentó concentraciones sanguíneas superiores a 5 µg/dL, mientras 6.78% superó los 10 µg/dL.

La OMS recomienda que, al encontrarse una concentración de 5 µg/dL o superior, se investigue la fuente de exposición y se adopten medidas para detenerla o reducirla. Esta cifra funciona como un nivel de intervención; la propia organización recalca que no representa un umbral por debajo del cual el plomo sea inocuo.

Cofepris prepara cambios en cuatro Normas Oficiales Mexicanas

México busca reforzar el control regulatorio mediante modificaciones a cuatro Normas Oficiales Mexicanas relacionadas con pinturas, productos con plomo, concentraciones sanguíneas y alfarería.

Víctor Hugo Borja, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), informó que las actualizaciones estarán acompañadas de vigilancia y de incentivos para favorecer la transición hacia productos libres de este metal.

En la NOM-003-SSA1, relacionada con pinturas, tintas, barnices, lacas y esmaltes, la propuesta contempla reducir el límite de plomo de 600 a 90 partes por millón.

La actualización de la NOM-004-SSA1 plantea prohibir el uso de compuestos de plomo como ingrediente o materia prima para fabricar, importar y comercializar artículos como alfarería, cerámica vidriada y productos de vidrio, incluidos objetos decorativos y de jardín.

La NOM-199-SSA1, que regula los niveles de plomo en sangre y las medidas para proteger a la población expuesta, también está en proceso de modificación. De acuerdo con lo presentado por la Secretaría de Salud, se busca reducir el parámetro establecido e incorporar información procedente de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut).

Finalmente, la actualización de la NOM-231-SSA1 plantea disminuir los límites máximos permisibles de plomo y cadmio solubles presentes en alfarería, cerámica y porcelana.

La NOM-199 actualmente vigente establece criterios para la protección de personas expuestas de manera no ocupacional, mientras su modificación ya figura dentro del Programa de Infraestructura de la Calidad.

Barro vidriado es una de las principales fuentes documentadas en México

Eduardo Lazcano Ponce, director general del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), señaló que una de las principales fuentes de exposición documentadas en la población mexicana es el plomo empleado en algunos esmaltes utilizados en barro vidriado tradicional destinado a preparar o consumir alimentos.

El problema está relacionado con determinados compuestos utilizados en el vidriado y no con la elaboración de piezas de barro en sí misma.

“Barro sí, plomo no. El problema no es el barro, es el plomo. Queremos proteger la salud y el desarrollo pleno de la niñez, y al mismo tiempo mantener la tradición y el sustento de las familias alfareras”.

De acuerdo con Lazcano Ponce, sustituir el plomo en la alfarería utilizada para alimentos podría prevenir casi la mitad de los casos de intoxicación infantil en México.

La Secretaría de Salud ya había informado en 2025, con base en resultados de Ensanut 2018-2019, que 17.4% de las niñas y niños mexicanos de uno a cuatro años evaluados rebasaban el nivel establecido entonces por la norma. Al ampliar la estimación a la población de uno a 14 años, se calculaban alrededor de 3.3 millones de menores afectados.

Cofepris prevé un sello para productos libres de plomo

Como parte de las nuevas medidas, Cofepris proyecta crear un sello nacional de certificación sin costo para las personas productoras cuyos artículos cumplan las especificaciones sanitarias.

Las pruebas estarían a cargo de la Red Nacional de Laboratorios Estatales de Salud Pública y el esquema se complementaría con la certificación que ya realiza el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart).

El planteamiento busca acompañar el cambio regulatorio con mecanismos que permitan identificar productos elaborados bajo condiciones seguras y facilitar la transición de las comunidades productoras hacia alternativas sin plomo.

Pinturas, baterías e industrias también generan exposición

La alfarería representa solo una de las posibles fuentes.

En América Latina y el Caribe, la OPS identifica también riesgos relacionados con actividades mineras e industriales, reciclaje informal de baterías de plomo-ácido, pinturas que contienen este metal y contaminación de agua, suelo y alimentos.

El reciclaje de baterías realizado sin controles puede liberar plomo hacia el ambiente y afectar tanto a trabajadores como a sus familias y comunidades cercanas. La OMS señala además que utensilios de cocina, cosméticos, especias y distintos productos de consumo pueden convertirse en fuentes de exposición dependiendo de los materiales y procesos empleados.

El riesgo varía entre comunidades debido a las actividades productivas, características ambientales, vivienda y condiciones socioeconómicas.

Daño puede comenzar antes del nacimiento

La exposición durante el embarazo también representa un riesgo.

El plomo acumulado previamente en los huesos puede movilizarse nuevamente hacia la sangre durante la gestación y convertirse en una fuente de exposición para el feto.

Durante la infancia, sus efectos pueden involucrar el desarrollo neurológico, la atención, aprendizaje y comportamiento. Lazcano Ponce señaló que estas alteraciones pueden traducirse posteriormente en pérdida de productividad y consecuencias económicas durante la vida adulta.

La OMS también relaciona la exposición con anemia, hipertensión, daño renal, alteraciones inmunológicas y efectos reproductivos. En concentraciones elevadas puede afectar gravemente el sistema nervioso central.

Más de 3.5 millones de muertes fueron atribuidas al plomo en 2023

Los efectos sanitarios se extienden más allá de la infancia.

Las estimaciones más recientes de la OMS atribuyen a la exposición al plomo más de 3.5 millones de muertes en el mundo durante 2023, principalmente relacionadas con consecuencias cardiovasculares. También se estimaron más de 71.5 millones de años de vida ajustados por discapacidad perdidos en ese año.

Para América Latina y el Caribe se calcula una carga cercana a 200 mil muertes y más de 3.9 millones de años de vida ajustados por discapacidad.

Estos efectos explican por qué la prevención requiere acciones que van desde la vigilancia clínica hasta cambios en procesos industriales, productos de consumo y condiciones ambientales.

Estrategia nacional de prevención

Daniel Aceves Villagrán, director general de Políticas en Salud Pública de la Secretaría de Salud, informó que el Grupo Técnico para la Prevención y Control de la Exposición al Plomo en México cuenta ya con una propuesta de estrategia nacional en análisis.

El grupo fue conformado por el Consejo de Salubridad General y busca traducir la evidencia sobre las principales fuentes de exposición en intervenciones coordinadas entre los tres órdenes de gobierno, organismos internacionales, academia y organizaciones sociales.

Una de las propuestas es comenzar con intervenciones regionales en las entidades donde Ensanut y otras investigaciones hayan identificado una mayor prevalencia de exposición, concentrando inicialmente los recursos en las poblaciones más afectadas.

La estrategia mexicana coincide con el paquete técnico PREVENT que desarrolla la OMS. Su módulo introductorio fue presentado en mayo de 2026 y contempla identificar y priorizar fuentes, medir la exposición, responder ante concentraciones elevadas en sangre, fortalecer las regulaciones y evaluar los avances. El paquete completo está previsto para 2027.

Francisco Sánchez Otero, asesor regional de la OPS en seguridad química, resumió el objetivo de la campaña:

“La intoxicación por plomo se puede prevenir, pero no podemos prevenir lo que no identificamos. Fortalecer la vigilancia y comprender dónde se produce la exposición es fundamental para proteger a los niños y ayudar a los países a actuar antes de que se produzcan daños irreversibles”.

La OPS promueve para ello el fortalecimiento de laboratorios de salud pública, centros de información toxicológica, biomonitoreo y vigilancia epidemiológica, además de medidas para reducir el plomo en pinturas, baterías, agua potable, escuelas y hogares.

En México, las acciones estarán dirigidas a convertir la información sobre dónde y cómo ocurre la exposición en intervenciones capaces de eliminarla.

Fuentes

Organización Panamericana de la Salud. (2026, octubre 21).
La exposición infantil al plomo sigue siendo una amenaza prevenible para la salud en las Américas.

Secretaría de Salud. (2026, octubre 21).
México avanza en estrategia nacional para prevenir y controlar la exposición al plomo.

La Jornada. (2026, octubre 21).
Ssa actualizará cuatro normas oficiales para reducir exposición al plomo.