La modernización de la compra pública de medicamentos planteada por el gobierno federal busca reorganizar qué fármacos adquiere el sistema de salud con base en eficacia, seguridad y pertinencia clínica. La estrategia, vinculada con los Protocolos Nacionales de Atención Médica, apunta a dejar atrás esquemas de adquisición centrados en listados más amplios pero menos depurados, para concentrar los recursos en tratamientos considerados esenciales o más útiles para la atención de la población. Bajo esta lógica, el ajuste mejora el abasto, hace más eficiente el uso del gasto público y alinea las compras con prácticas médicas actualizadas.

Menos claves, pero con mayor valor terapéutico

Durante la presentación del nuevo enfoque, el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz, explicó que la revisión técnica realizada con la Dirección General de Planeación y Desarrollo de la Secretaría de Salud, el Consejo de Salubridad General y especialistas del sector permitió detectar márgenes importantes de sustitución de medicamentos. Según expuso, en la atención primaria 21 por ciento de los medicamentos puede reemplazarse por opciones más eficaces; en el ámbito hospitalario, el ajuste alcanza 41 por ciento; y en pediatría, 9 por ciento, debido a que en esa área la mayor parte de los tratamientos ya está más cerca de las mejores prácticas médicas.

Ese proceso derivó en una reducción de la lista general de insumos farmacéuticos: de 2 mil 753 claves se pasó a mil 929. En términos concretos, esto implica la posibilidad de prescindir de 66 claves en atención primaria, 680 en el entorno hospitalario y 78 en pediatría. La premisa es que no toda reducción equivale a recorte: en este caso, el ajuste fue presentado como una depuración para privilegiar alternativas terapéuticas más modernas, seguras y funcionales para los distintos niveles de atención.

La prioridad: medicamentos esenciales y mejores tratamientos

Kershenobich resumió el sentido de la estrategia con esta afirmación: «El objetivo es que las personas reciban el tratamiento más adecuado, actualizado y disponible. Y por lo tanto, al comprar medicamentos esenciales, se fortalece el abasto y se optimizan los recursos públicos”. Bajo ese criterio, la compra pública se ordena en torno a medicamentos esenciales, complementarios y no esenciales, con la intención de que el sistema conserve aquello que ofrece mejores resultados y vaya desplazando opciones con menor utilidad clínica o sin ventajas relevantes frente a alternativas más recientes.

La incorporación de esta revisión a los Protocolos Nacionales de Atención Médica impulsa, además, que la prescripción y el suministro de medicamentos respondan a criterios homogéneos en todo el sector. La actualización anual anunciada por las autoridades pretende evitar que el sistema siga comprando durante años tratamientos superados por nueva evidencia o por opciones terapéuticas más eficaces. En otras palabras, la modernización del abasto se plantea también como una modernización del criterio médico con el que se decide qué comprar.

Abasto, distribución y desempeño institucional

El rediseño de la compra pública se presentó junto con cifras de surtimiento y distribución en las principales instituciones públicas de salud. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el promedio de abasto en el IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE rebasa el 97 por ciento, aunque reconoció que la meta sigue siendo alcanzar la cobertura total. En sus palabras: “El esquema de compra de medicamentos nos ha permitido llegar en este momento a un promedio de un poco más de 97 por ciento en las tres instituciones. Evidentemente, el objetivo es llegar al 100 por ciento. ¿Por qué no hemos llegado al 100 por ciento? En algunos casos hay proveedores que no han entregado, o en algunos casos a lo mejor en una unidad de salud no había cierto medicamento, aunque en otra unidad de salud sí lo había.”

A ese panorama se suman los datos operativos de cada institución. Zoé Robledo Aburto, director general del IMSS, reportó el surtimiento de 371.1 millones de piezas en los últimos seis meses a través de mil 513 farmacias en todos los niveles de atención; de ellas, 277.5 millones correspondieron a Unidades de Medicina Familiar, 88.2 millones a hospitales de segundo nivel y 5.5 millones al tercer nivel. En el ISSSTE, Martí Batres Guadarrama informó un abasto de 97 por ciento en 766 farmacias, con 592 ubicadas entre 95 y 100 por ciento y 174 entre 90 y 94 por ciento. Por su parte, Alejandro Svarch Pérez indicó que IMSS-Bienestar ha entregado 162 millones de medicamentos mediante las llamadas Rutas de la Salud, y anunció una siguiente distribución de 15 millones de piezas a través de 3 mil 550 rutas.

Canales para reportar faltantes

Aunque el énfasis de la presentación estuvo en la modernización del modelo de compra, el gobierno también insistió en los mecanismos disponibles para reportar problemas de surtimiento. La presidenta recordó que, cuando una persona no recibe un medicamento o no es atendida de forma adecuada, puede acudir a los módulos de Trato Digno, llamar al 079 o ingresar a recetacompleta.gob.mx. El señalamiento no es menor: junto con la revisión técnica del catálogo, el mensaje oficial es que el abasto debe medirse también desde la experiencia concreta de los pacientes en las unidades de salud.

El nuevo modelo podría traducirse en menos dispersión de recursos, menos adquisiciones de medicamentos rezagados terapéuticamente y mayores posibilidades de que la población reciba tratamientos pertinentes y disponibles, concentrándose en comprar menos variedad innecesaria para garantizar mejores opciones reales para los pacientes.

Fuentes

Presidencia de la República. (2026, marzo 31).
Versión estenográfica. Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 31 de marzo de 2026.

Presidencia de la República. (2026, marzo 31).
“Hemos avanzado muchísimo”: Presidenta Claudia Sheinbaum destaca más de 97% en abasto de medicamentos.

Olivares, E. Urrutia, A. (2026, marzo 31).
Abasto de medicamentos en farmacias públicas está al 97%, afirma Sheinbaum. La Jornada.

Vela, G. (2026, marzo 31).
Sheinbaum destaca más de 97% de abasto de medicamentos en instituciones de salud pública. Milenio.