El paludismo (o malaria) es una enfermedad febril aguda e infecciosa, prevenible y curable, pero potencialmente letal si no se interviene a tiempo.
Hoy, en la efeméride de este padecimiento, abordaremos el tema del paludismo, una enfermedad ocasionada por parásitos protozoarios del género Plasmodium transmitida a los seres humanos por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles.
¿Quiénes corren mayores riesgos por el paludismo?
Los niños menores de 5 años, lactantes, mujeres embarazadas, pacientes con VIH/SIDA, viajeros no inmunes y poblaciones indígenas asentadas en regiones endémicas (como la selva amazónica y Los Altos de Chiapas en México), son quienes asumen mayores riesgos de letalidad y morbilidad por la enfermedad.
Los síntomas clínicos de la enfermedad
Tras un periodo de incubación de 10 a 15 días, los síntomas iniciales se manifiestan con fiebre paroxística (picos diarios), escalofríos intensos, cefaleas, sudoración profusa, vómitos y mialgias. En su etapa grave, desencadena fatiga extrema, confusión, convulsiones, dificultad para respirar (edema pulmonar), ictericia y hemorragias.
¿Qué tan peligroso es el paludismo?
La veloz replicación del parásito destruye los eritrocitos, provocando anemia severa. El cuadro fisiopatológico genera isquemia e hipoxia tisular grave (falta de oxígeno) que conduce a insuficiencia renal y daño multiorgánico. La infección por P. falciparum puede causar coma y la muerte en menos de 24 horas si no se trata.
El abordaje es una urgencia médica y requiere fármacos antipalúdicos. Las terapias combinadas (que incluyen artemisinina, cloroquina o primaquina para erradicar las formas hepáticas latentes de P. vivax) son la norma internacional.
En casos en los que se desarrolla paludismo cerebral severo, los sobrevivientes se enfrentan a un alto riesgo de secuelas neuropsicológicas derivadas de desmielinización y microisquemias (pequeñas interrupciones del flujo sanguíneo en los vasos sanguíneos más diminutos del cerebro). Estas incluyen ataxia cerebelosa (falta de control motor), disminución severa de la velocidad de procesamiento cognitivo, afasia, alteraciones de memoria a corto y largo plazo, y el desarrollo de cuadros de psicosis o demencia temprana.
¿Por qué ahora son más frecuentes los contagios de paludismo en zonas geográficas no endémicas?
El cambio climático ha ocasionado un incremento de la temperatura global, facilitando al mosquito Anopheles colonizar altitudes y latitudes previamente frías. Además, el calor acorta el periodo de incubación extrínseca del parásito Plasmodium, ampliando la ventana infecciosa del vector.
Los extremos meteorológicos alteran la reproducción del vector. Las inundaciones multiplican los criaderos naturales, mientras que las sequías fuerzan a las comunidades a almacenar agua, propiciando criaderos intradomiciliarios.
¿Qué tan grave es este problema en nuestro país?
Es necesario reconocer una reducción del 43 % de casos versus el 2025, aunque la transmisión autóctona persiste. El foco activo más desafiante es la región de Los Altos de Chiapas, impulsado por factores climáticos y barreras sociodemográficas.
El cambio climático impulsa nuevas amenazas a la salud
El pasado 30 de octubre publicamos un artículo titulado: “Si no somos capaces de detener el cambio climático, la vida en la Tierra se volverá insostenible”. En él expusimos con crudeza los problemas que están ocasionando la degradación de los ecosistemas y de nuestro planeta en general, y los retos que, de no resolverse, podrían poner en riesgo la supervivencia de la especie humana.
Entre otros, y como lo mencioné previamente, el calentamiento global ha permitido al mosquito Anopheles llegar a regiones que antes le eran vedadas por las bajas temperaturas, y contagiar a más seres humanos que ni siquiera conocían, al menos en carne propia, el paludismo.
¿Cómo se pueden prevenir los contagios?
El primer punto de ataque para disminuir los contagios es el control vectorial mediante la utilización de mosquiteros tratados con insecticida de acción prolongada, fumigación de interiores con acción residual, eliminación sistemática de criaderos (agua estancada), uso de repelentes tópicos y la administración de quimioprofilaxis farmacológica preventiva para viajeros y mujeres embarazadas en zonas de riesgo.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
Organización Mundial de la Salud. (4 de diciembre de 2025).
Paludismo.
Organización Panamericana de la Salud. (s.f.).
Malaria.
Manual MSD (Versión para Profesionales). (Junio de 2026).
Paludismo.
códigoF. (5 de agosto de 2026).
El contraste epidemiológico del paludismo en 2026: entre la erradicación nacional y la crisis sanitaria global.
códigoF. (28 de abril de 2026).
Cuidado con los mosquitos, algunos son muy peligrosos | Día Mundial del Paludismo 2026.


