El cambio climático debe ser reconocido como una emergencia sanitaria mundial
El pasado 28 de octubre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio a conocer que en 2023 el calor ocasionado por el calentamiento global provocó la muerte de 710 mil personas.
La cifra consta en el último informe realizado por Lancet Countdown y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ambas organizaciones coinciden en señalar que los graves impactos provocados a la salud por el cambio climático son cada vez más profundos y rápidos, poniéndonos en lo que denominan riesgos sanitarios “catastróficos”.
Los autores del informe declaran que “las muertes relacionadas con el calor, las sequías y otros riesgos climáticos están aumentando más rápido que hace una década, incluso cuando las inversiones en energía limpia y la acción climática empiezan a reportar beneficios sanitarios”; avances totalmente tardíos e insuficientes.
El último Boletín de Gases de Efecto Invernadero de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) indica una concentración media global de CO2 de 426.8 partes por millón (ppm) en 2025, es decir, el 153 % de la línea de referencia preindustrial de 1750.
Al respecto, Ko Barrett, vicesecretaria general de la OMM, declaró: “Cada parte por millón adicional importa, porque atrapa calor adicional. En efecto, estamos sobrecargando el océano y la atmósfera. Eso significa que las olas de calor, los ciclones tropicales y las tormentas de lluvia se están intensificando más rápido de lo que nuestras referencias históricas nos habían preparado”.
Algunos datos impactantes de los efectos negativos del cambio climático reflejados en el informe
- La exposición al calor causó la pérdida de 573 000 millones de horas de trabajo potenciales en 2025, valoradas en 1.07 billones de dólares.
- El empleo en energías limpias creció un 2.3 % en 2024, casi el doble que el empleo directo en combustibles fósiles.
- El aire más limpio está evitando unas 323 000 muertes al año en 70 países donde la contaminación atmosférica por combustibles fósiles ha disminuido.
- Las leyes nacionales sobre cambio climático y salud se han multiplicado por 50 desde el año 2000, y la mayoría son posteriores a 2016.
- Las naciones ricas concentraron el 55 % de las leyes sobre clima y salud en 2025, frente al 2 % de los países en desarrollo.
- La superficie global afectada por las sequías extremas creció un 700 % más rápido que en el periodo 2006-2015.
- Las sequías afectaron al 51.8 % de la tierra durante al menos un mes en 2025.
- El incremento de las temperaturas y los patrones de lluvia propiciaron más casos de transmisión del dengue por el mosquito Aedes albopictus.
- Las muertes relacionadas con el calor aumentaron casi un 36 % en los años posteriores al Acuerdo de París de 2015 versus la década anterior.
- Las 100 mayores compañías de petróleo y gas del mundo esperan producir “un 150 % más de combustibles fósiles para 2040 de lo que es compatible con mantener el calentamiento en 1.5 °C, frente al 138 % de un año antes”.
- El calor no se limita a la masa continental. Los océanos también registraron temperaturas entre las más altas de la historia en 2025, absorbiendo la inmensa mayoría del exceso de calor del sistema climático.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
Organización de las Naciones Unidas. (28 de octubre de 2026).
Cambio climático: En 2023, el calor mató a 700.000 personas.
Organización de las Naciones Unidas. (14 de enero de 2026).
El calentamiento sigue imparable: 2025, uno de los tres años más cálidos jamás registrados.
Organización de las Naciones Unidas. (6 de noviembre de 2025).
El 2025 se perfila como el segundo o tercer año más cálido en los registros.
Organización de las Naciones Unidas. (27 de octubre de 2026).
Los niveles récord de dióxido de carbono nos afectarán durante siglos.


