La hipótesis no ha sido demostrada al 100 %, pero los resultados, además de alentadores, abren nuevos caminos a la investigación
Hoy hablaremos sobre una técnica experimental para combatir el Alzheimer que surge de una hipótesis muy interesante, aunque debe ser validada antes de considerarla como una opción segura y efectiva. La propuesta abre nuevas posibilidades para evitar el deterioro cognitivo ocasionado por esta cruel enfermedad.
Se habrán percatado de que no hablé de un nuevo medicamento, sino de un procedimiento; cuando uso ese término, me refiero a una técnica quirúrgica experimental llamada derivación linfaticovenosa cervical, con la que se busca generar una vía alterna para drenar las neurotoxinas como la beta amiloide y la proteína TAU, cuya acumulación es determinante en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.
Es importante insistir en que el procedimiento que expliqué brevemente en el párrafo anterior es todavía experimental, aunque se ha practicado desde el 2018 en China y en fechas más recientes en España con resultados prometedores, pero que no han sido validados todavía en estudios clínicos.
¿En qué consiste la derivación linfaticovenosa cervical?
Para simplificar este complejo concepto, podemos decir que el procedimiento busca establecer un canal de drenaje linfático eficiente a través del cual eliminar los desechos cerebrales.
En este contexto, es importante desmentir la creencia de que el cerebro es un órgano cerrado herméticamente. Ahora sabemos que el cerebro, al igual que otros órganos, cuenta con un ciclo de limpieza (que ocurre principalmente durante el sueño); sin embargo, en la enfermedad de Alzheimer, este proceso se ve comprometido debido a una obstrucción parcial o total de las vías de drenaje linfático.
El reto médico al que se enfrentan los investigadores, los científicos y los cirujanos que buscan demostrar esta interesante hipótesis es, en esencia, conseguir conectar un sistema de drenaje de baja presión, como el linfático, con un sistema de alta presión, venoso, permitiendo la evacuación eficiente de los desechos cerebrales, pero sin alterar la presión intracraneal y, por supuesto, sin dañar la salud del paciente.
Es importante recordar que, si bien es cierto que esta revolucionaria propuesta todavía se encuentra en etapa experimental, los avances en la historia de la humanidad han surgido, en múltiples ocasiones, de ideas que tal vez no consiguieron cristalizarse exactamente como fueron planeadas, pero que en su búsqueda encontraron nuevas hipótesis que dieron pie a sorprendentes descubrimientos.
El camino de la ciencia pocas veces es una línea recta que conecta dos puntos. Más bien es el conjunto de aprendizajes que se obtienen con pruebas y errores, por lo que celebramos este camino que se suma como aproximación alternativa al descubrimiento y desarrollo de nuevos medicamentos y métodos capaces de ralentizar el avance de una enfermedad que se resiste a ser derrotada.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
Science Direct. (Enero de 2026).
Brain lymphatic drainage pathways, deep cervical lymphatic surgery, and current insights: A systematic review.
Science Direct. (Junio 2026).
Disrupted drainage in the aging brain: Meningeal lymphatic decline as a convergent axis of vulnerability.
National Library of Medicine. (1 de febrero de 2023).
The Lymphatic System In The Brain Clearance Mechanisms – New Therapeutic Perspectives For Alzheimer’s Disease.
American Medical Journal. (27 de marzo de 2026).
Cerebral Lymphatic Therapy Advances Alzheimer’s Disease.
Science Translational Medicine. (15 de agosto del 2012). A Paravascular Pathway Facilitates CSF Flow Through the Brain Parenchyma and the Clearance of Interstitial Solutes, Including Amyloid β.
El País | Salud y Bienestar. (8 de junio de 2026).
Jessica Mouzo. Cirugía del alzhéimer: una técnica experimental trata de ralentizar en el quirófano el deterioro cognitivo.


