La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) puso en marcha un servicio especializado para atender padecimientos asociados con la menstruación que pueden afectar el desempeño académico y la vida cotidiana. La Clínica Integral de Salud Menstrual, instalada en el Centro Médico Universitario (CMU), busca dejar atrás la normalización del dolor y otros síntomas mediante un esquema que combina atención médica, prevención, educación y acompañamiento de distintas disciplinas.

Un modelo que reúne distintas áreas de atención

La nueva clínica, adscrita al Centro Médico Universitario de la Dirección General de Atención a la Salud (DGAS), es la primera de su tipo dentro de la UNAM. Su modelo contempla la participación de especialistas en medicina, enfermería, nutrición, psicología, terapia física y rehabilitación, además de trabajo social.

La intención es abordar la salud menstrual más allá de una consulta médica aislada. Los síntomas asociados con el ciclo pueden repercutir en la movilidad, la alimentación, el estado emocional, la asistencia a clases y las actividades sociales, por lo que el proyecto plantea un acompañamiento multidisciplinario.

Norma Blazquez Graf, coordinadora para la Igualdad de Género de la UNAM, destacó que la iniciativa enlaza ámbitos como la salud, la igualdad, la educación y los cuidados. Señaló que los prejuicios y la falta de información han contribuido durante años a que distintas molestias sean minimizadas.

“Muchas jóvenes desconocen qué manifestaciones corresponden a un ciclo menstrual saludable y cuáles requieren una valoración profesional”.

Blazquez Graf consideró que la clínica también podrá servir para conocer con mayor precisión las necesidades de la población universitaria y utilizar esa información en el mejoramiento de los servicios de la institución.

“Esta Clínica puede convertirse en un espacio de articulación entre atención, prevención y educación para la salud, y también para escuchar a nuestra comunidad, conocer mejor sus necesidades y generar información que permita mejorar las políticas y los servicios universitarios”.

Dolor menstrual: un problema frecuente que no debe normalizarse

Uno de los argumentos que sustentan la apertura del espacio es la frecuencia con la que se presenta la dismenorrea. Sandra Domínguez Lozano, directora de Atención Médica de la DGAS, indicó que, de acuerdo con la evidencia científica, el dolor menstrual afecta aproximadamente a 71 % de las mujeres a escala mundial y constituye uno de los problemas de salud más comunes durante la edad reproductiva.

“Inauguramos un espacio donde las personas menstruantes encontrarán atención médica especializada, acompañamiento multidisciplinario y, sobre todo, la certeza de que su dolor será escuchado, comprendido y atendido”.

La clínica plantea que la intensidad y las consecuencias de los síntomas son elementos importantes para determinar cuándo es necesaria una valoración profesional. Entre los motivos para solicitar atención se encuentran la dismenorrea o dolor menstrual intenso, dolor pélvico crónico, sangrado abundante, fatiga extrema, desmayos, mareos, náuseas, vómitos y cualquier dolor que interfiera con las actividades habituales.

El titular de la DGAS, Gustavo Olaiz Fernández, insistió durante la inauguración en que el dolor menstrual no debe asumirse automáticamente como una condición que simplemente deba soportarse. También señaló que la atención del tema adquiere especial relevancia para la Universidad debido a que, según la cifra expuesta durante el acto, 70 % del alumnado son mujeres.

Las repercusiones, apuntó, pueden trascender el malestar físico y convertirse en un obstáculo para acudir a clases, impartirlas o participar en diferentes actividades universitarias, una situación que “no se debe tolerar”.

El propósito institucional, afirmó, es que el servicio permita escuchar a las personas usuarias, brindar atención y, al mismo tiempo, generar conocimiento sobre salud menstrual.

“Nuestro objetivo es muy simple: que menstruar no sea una limitante para estudiar, desarrollarse y vivir plenamente. Espero que lo consigamos”.

Salud menstrual, igualdad y permanencia académica

Además de responder a necesidades médicas, la apertura de la clínica fue presentada como una medida vinculada con las condiciones de igualdad dentro de la Universidad.

Fernando Macedo Chagolla, secretario de Servicio y Atención a la Comunidad Universitaria, señaló que contar con un sitio para abordar problemáticas que han limitado el desarrollo integral de las mujeres forma parte de los esfuerzos de la institución para propiciar un “entorno de igualdad para el desarrollo académico pleno” de la comunidad.

El funcionario sostuvo además que iniciativas surgidas dentro de la Universidad pueden contribuir a discusiones que posteriormente trasciendan el ámbito universitario y se conviertan en políticas de mayor alcance. En ese sentido, manifestó su expectativa de que el modelo “se vea replicado en otros espacios de la sociedad mexicana”.

Por su parte, Cecilia Fernández del Valle, directora médica de Medix, destacó la necesidad de confrontar los tabúes y la desinformación que han acompañado históricamente a la menstruación. A su juicio, acercar servicios especializados también puede favorecer una cultura de prevención y autocuidado en la que las personas conozcan mejor su cuerpo y reconozcan cuándo una molestia requiere atención.

Consultas en Ciudad Universitaria y planes de telemedicina

La Clínica Integral de Salud Menstrual funciona actualmente de manera presencial en el Centro Médico Universitario, en Ciudad Universitaria.

Las personas que presenten alguno de los síntomas contemplados por el servicio pueden solicitar una cita para preconsulta en el consultorio 14 del CMU. La atención se brinda de lunes a viernes en dos turnos: de 8:00 a 14:00 y de 14:00 a 20:00 horas.

La valoración inicial permitirá identificar las necesidades de cada persona y definir el seguimiento o la canalización que corresponda.

Aunque por ahora el servicio se encuentra físicamente en Ciudad Universitaria, la DGAS prevé ampliar su alcance mediante telemedicina. Olaiz Fernández señaló que, una vez que ese programa comience a operar, la clínica “estará en todos lados”, con la intención de acercar orientación y seguimiento a integrantes de la comunidad universitaria que se encuentren en otros planteles.

La creación de una clínica dedicada específicamente a la salud menstrual coloca en la agenda universitaria un problema cuyas consecuencias no se limitan al ámbito privado. Cuando el dolor, el sangrado u otros síntomas impiden estudiar, trabajar, asistir a clases o participar en actividades cotidianas, la falta de diagnóstico y atención puede convertirse también en una barrera educativa y de igualdad. El nuevo servicio de la UNAM abre así una vía para identificar esas necesidades, atenderlas de manera especializada y generar evidencia que, más adelante, podría orientar estrategias institucionales e incluso políticas públicas para que menstruar no implique perder oportunidades académicas, laborales o de participación social.

Fuentes

Romero, L. (2026, agosto 13).
Inauguran Clínica Integral de Salud Menstrual. Gaceta UNAM.

Rojas, V. (2026, agosto 15).
La UNAM se convierte en la primera universidad en inaugurar una Clínica Integral de Salud Menstrual para atender dolores y síntomas que muchas mujeres han aprendido a normalizar. El Imparcial.

Salud UNAM | Clínica Integral de Salud Menstrual. (s.f.).
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