El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) establecieron un límite máximo de 24 horas continuas de actividad clínica para médicos residentes e internos de pregrado, eliminando de forma explícita las llamadas posguardias, una práctica histórica que extendía las jornadas hasta 32 o incluso 36 horas sin descanso.
La medida, formalizada mediante oficios oficiales emitidos a finales de enero y principios de febrero de 2026, marca un cambio estructural en la formación médica en México, con el objetivo de proteger la salud física y mental del personal en formación y reducir riesgos asociados a la fatiga extrema en la atención de pacientes.
Descanso obligatorio tras la guardia
De acuerdo con los documentos girados por la Dirección de Prestaciones Médicas del IMSS, una vez cumplida una guardia de 24 horas continuas —resultado de la suma de la jornada ordinaria y la guardia programada—, inicia de manera inmediata el descanso posterior a guardia. Durante ese periodo, el médico residente o interno queda exento de toda actividad asistencial, académica, administrativa o extraordinaria.
El oficio establece que este descanso no es negociable ni condicionable, y que cualquier incidencia operativa deberá resolverse sin suspenderlo, privilegiando en todo momento la continuidad del proceso formativo, la seguridad del paciente y el bienestar del personal en formación.
Sin afectaciones académicas
Uno de los puntos centrales de la disposición es que la aplicación del descanso posterior no podrá generar afectaciones en la evaluación académica, la asistencia, la permanencia ni la trayectoria formativa, siempre que la guardia haya sido cumplida conforme a la programación autorizada.
Asimismo, se ordena a las autoridades educativas y jefaturas de servicio reorganizar las actividades académicas y asistenciales, garantizando la continuidad de la atención médica sin sobrecargar al resto del personal en formación.
Sustento legal y cambio cultural
La medida se fundamenta en un amplio marco normativo que incluye los artículos 3° y 4° constitucionales, la Ley General de Salud, la Ley General de Educación, la NOM-033-SSA-2023 (Educación en salud) y la NOM-035-STPS-2018, relativa a factores de riesgo psicosocial, las cuales reconocen el impacto negativo de las jornadas prolongadas en la salud laboral y en la calidad de la atención médica.
Además, se alinea con el Programa Institucional para la Mejora de los Ambientes Académicos (PIMAA) del IMSS, que prioriza la prevención del desgaste físico y mental del personal en formación.
En el caso del IMSS, el oficio está firmado por la doctora Susana Barceló Corrales, titular de la División de Formación de Recursos Humanos para la Salud, y fue dirigido a titulares de planeación, educación e investigación de los Órganos de Operación Administrativa Desconcentrada (OOAD) y de las Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE), con aplicación inmediata.
ISSSTE: misma regla, implementación escalonada
Por su parte, el ISSSTE emitió un oficio similar el 3 de febrero de 2026, firmado por el doctor Jesús Reyna Figueroa, jefe de Servicios de Enseñanza e Investigación. El documento establece igualmente un límite máximo de 24 horas continuas de permanencia en unidades médicas y un descanso obligatorio posterior, aplicable tanto a médicos internos de pregrado como a residentes de todas las especialidades.
No obstante, el ISSSTE contempla un proceso de implementación escalonada que incluye:
- Análisis de factibilidad por cada unidad médica.
- Mesas de trabajo con representantes de médicos residentes.
- Revisión de suficiencia de personal y ajustes operativos.
- Programas operativos anualizados con roles de guardia definidos.
Las unidades deberán enviar su análisis antes del 13 de febrero, con el objetivo de que la medida quede plenamente implementada a partir del 1 de marzo de 2026. En caso de no recibir información, la aplicación se realizará desde el ámbito central.
La eliminación de las posguardias representa un quiebre en una cultura hospitalaria que durante décadas normalizó jornadas extenuantes como parte de la formación médica. Diversos especialistas han señalado que la privación de sueño incrementa el riesgo de errores clínicos, afecta la salud mental y contribuye al desgaste profesional temprano.
Si bien el límite de 24 horas continúa siendo elevado en comparación con otros sectores laborales y con regulaciones más estrictas en países como Estados Unidos, la medida es considerada un avance histórico en el reconocimiento de la dignidad laboral del personal médico en formación.
Ahora, el reto será garantizar su cumplimiento efectivo, evitar simulaciones y lograr que otras instituciones públicas y privadas del sector salud adopten estándares similares, en beneficio tanto de los profesionales de la salud como de los pacientes que atienden.
Fuentes:
Tiempo la noticia digital. (2026, enero 31).
¿Fin a «postguardias»? Filtran orden del IMSS.
Rojas, R. (2026, febrero 4).
IMSS establece guardias de máximo 24 horas para residentes. Saludario.
Dr. Isaac Chávez Díaz. (2026, febrero 4).
Descanso inmediato para los médicos internos de pregrado tras cumplir una guardia de 24 horas continuas. [Publicación en Facebook]. Facebook.
Dr. Isaac Chávez Díaz. (2026, enero 30).
Se acabaron las posguardias en el IMSS. Los médicos residentes solo podrán estar un máximo de 24 horas continuas en el hospital. [Publicación en Facebook]. Facebook.
Dr. Isaac Chávez Díaz. (2026, febrero 4).
Circula en redes nuevo oficio ahora del ISSSTE instruye a sus hospitales a prepararse administrativamente para eliminar las guardias que excedan las 24 horas, solicitando un plan de viabilidad inmediato para comenzar en marzo de 2026. [Publicación en Facebook]. Facebook.


