Para terminar el 2025, publicamos una nota en la que les expusimos los riesgos potenciales que acarrea el uso de las camas bronceadoras para adquirir un tono de piel socialmente atractivo.

Hoy ampliamos esa nota, hablándoles de otros recursos que utilizamos para obtener rápidamente un color de piel espectacular, pero que no siempre cumplen lo que ofrecen ni advierten los riesgos que su uso conlleva.

La Sociedad Americana de Cáncer advierte que los productos para el “bronceado artificial” sin exposición a radiación UV —incluidos aerosoles, pastillas y sprays nasales— no siempre son seguros ni efectivos, por lo que vale la pena saber más sobre ellos.

Es probable que algunos de ellos no se comercialicen abiertamente o por canales formales en nuestro país, pero lo cierto es que de una u otra manera podemos conseguirlos, sin saber los riesgos que acarrean, y que hoy les compartimos.

Pastillas bronceadoras

Las pastillas bronceadoras prometen dar un bello tono a la piel usando en su formulación aditivos de color, como la cantaxantina. Este producto hace que la piel adquiera un color anaranjado (que probablemente les recuerde a alguien), y no están aprobadas por la FDA para el bronceado, ya que los niveles de los aditivos de color en las pastillas pueden ser perjudiciales para la salud. La Sociedad Americana de Cáncer comenta que la cantaxantina puede manifestarse como cristales amarillentos en los ojos, lo cual puede causar lesión y deterioro de la visión, ocasionando daños al hígado y a la piel.

Un dato interesante es que esta sustancia suele utilizarse en la industria avícola y acuícola para intensificar el color rojo en la yema de huevo y el salmón, y por criadores para avivar el plumaje de canarios y aves de factor rojo.

Inyecciones de bronceado

Las inyecciones subcutáneas para broncearse tampoco están aprobadas por la FDA y no son seguras. Muchas de ellas contienen sustancias químicas tales como melanotan, una sustancia artificial creada en el laboratorio, relacionada con la hormona estimulante de los melanocitos (MSH), que ayuda a las células de la piel a producir más melanina (el pigmento marrón que le da a la piel un color bronceado o marrón).

Estas inyecciones pueden provocar náuseas, vómitos, alteraciones sexuales y otras reacciones indeseadas. Algunos estudios sugieren que incrementan el riesgo de envejecimiento prematuro de la piel y, algo todavía peor, cáncer de piel.

Aerosoles nasales de bronceado

Estos productos no han sido aprobados por la FDA, por lo que no se sabe con total certeza qué sustancias contienen, aunque se sabe que en su mayoría contienen melanotan y posiblemente otros productos químicos que pueden provocar los mismos efectos secundarios negativos que las inyecciones de bronceado.

Aceleradores de bronceado

Los aceleradores de bronceado, formulados como lociones o pastillas, y totalmente alineados con una sociedad que busca la satisfacción inmediata, suelen contener aminoácido tirosina o sus derivados; además de no haberse demostrado su eficacia, pueden ser peligrosos.

La FDA los considera como medicamentos nuevos sin aprobación que no han demostrado ser seguros ni eficaces.

Bronceadores en aerosol, lociones, polvos y toallitas

Este grupo de productos, conocidos también como autobronceantes o extendedores pueden aplicarse en todo el cuerpo o partes del mismo, como piernas, brazos, cara y cuello, y se les consideran cosméticos para uso externo en la piel, sin provocar efectos colaterales adversos cuando se usan correctamente. No deben inhalarse por la nariz o la boca, ingerirse ni ser aplicados en áreas con membranas mucosas, como ojos, nariz y labios.

La dihidroxiacetona (DHA), el principio activo de estos productos de uso externo, interactúa con las proteínas en la superficie de la piel para producir un tono más oscuro que tiende a desaparecer después de algunos días. El aditivo de color está aprobado por la FDA.

Una consideración final muy importante es que estos productos no incluyen generalmente ningún tipo de filtro solar, por lo que exponerse a la radiación UV es peligroso.

Lo cierto es que, aunque una piel bronceada puede resultar atractiva, no vale la pena poner en riesgo la salud por ello.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes

American Cancer Society. (26 de junio de 2024).
Pastillas bronceadoras y otros productos de bronceado.

American Cancer Society. (26 de junio de 2024).
La radiación UV (ultravioleta) y el riesgo de cáncer.

códigoF. (23 de diciembre de 2025).
Tener todo el año la piel bronceada puede ser muy costoso para nuestra salud.