MSD —conocida como Merck en Estados Unidos y Canadá— y Moderna reportaron resultados positivos en un ensayo de fase 3 que pone a prueba una estrategia de tratamiento diseñada de manera individual para pacientes con melanoma de alto riesgo después de la extirpación quirúrgica del tumor. La combinación de intismeran autogene, una terapia experimental basada en ARN mensajero, con pembrolizumab logró prolongar de forma estadísticamente significativa el tiempo sin recaída y sin aparición de metástasis a distancia frente al uso de pembrolizumab por sí solo. El anuncio significa un gran avance para las terapias oncológicas personalizadas, aunque todavía faltan los resultados completos que permitan dimensionar con precisión el beneficio.
Más de 1,100 pacientes en un ensayo decisivo
El estudio INTerpath-001 incluyó a 1,137 personas con melanoma cutáneo en etapas IIB, IIC, III o IV, cuyo tumor había sido retirado completamente mediante cirugía y que permanecían en riesgo elevado de que la enfermedad regresara.
Los participantes fueron asignados en una proporción de dos a uno. Dos terceras partes recibieron intismeran junto con pembrolizumab, mientras que el resto fue tratado únicamente con pembrolizumab, una inmunoterapia anti-PD-1 que ya se utiliza como tratamiento adyuvante para determinados pacientes con melanoma.
El esquema experimental contempló 1 miligramo de intismeran cada tres semanas, hasta un máximo de nueve dosis, además de 400 miligramos de pembrolizumab cada seis semanas, hasta nueve ciclos. El tratamiento podía extenderse aproximadamente durante un año, con una duración máxima cercana a 56 semanas.
En un análisis intermedio establecido previamente en el protocolo, la combinación cumplió el objetivo principal del ensayo: supervivencia libre de recaída, es decir, el periodo transcurrido sin que el cáncer volviera a aparecer o sin que ocurriera la muerte del paciente. También alcanzó uno de sus objetivos secundarios más relevantes, la supervivencia libre de metástasis a distancia.
Sin embargo, las compañías todavía no han divulgado cuánto disminuyó el riesgo en términos porcentuales ni las diferencias absolutas entre ambos grupos. El estudio continuará para analizar, entre otras variables, la supervivencia global, un dato fundamental para determinar el alcance clínico definitivo de la estrategia.
En materia de seguridad, MSD y Moderna informaron que no se identificaron nuevas señales de riesgo, y que el perfil observado fue consistente con estudios anteriores de la combinación.
Un tratamiento construido a partir de cada tumor
La particularidad de intismeran radica en que no se fabrica como un medicamento idéntico para todos los pacientes. Su diseño comienza con una muestra del tumor de la persona tratada.
A partir de ese tejido se buscan mutaciones propias de las células cancerosas y se seleccionan aquellas con mayor capacidad de ser reconocidas por el sistema inmunitario. Con esa información se produce una molécula sintética de ARN mensajero que puede codificar hasta 34 neoantígenos, es decir, señales vinculadas específicamente con las alteraciones del tumor de ese paciente.
Una vez administrada la terapia, esas instrucciones permiten que el organismo produzca temporalmente los neoantígenos seleccionados y los muestre al sistema inmunitario. El propósito es activar células T capaces de reconocer con mayor precisión las células malignas si estas permanecen en el organismo o reaparecen.
Por ello, aunque este tipo de tratamientos suele describirse como una “vacuna contra el cáncer”, su función es diferente a la de una vacuna preventiva contra una infección. Intismeran se desarrolla después de que el cáncer ya ha surgido y se utiliza, en este ensayo, tras la cirugía para intentar impedir su regreso.
La fase 2 ya había mostrado una señal favorable
Los nuevos resultados amplían lo observado anteriormente en el ensayo fase 2b KEYNOTE-942/mRNA-4157-P201, realizado con 157 pacientes con melanoma de alto riesgo.
En el seguimiento a cinco años, la combinación de intismeran y pembrolizumab estuvo asociada con una reducción de 49% en el riesgo de recaída o muerte respecto a pembrolizumab solo. Para el riesgo de presentar una metástasis distante o morir, la reducción reportada fue de 59%.
Esas cifras constituyeron una señal importante para avanzar hacia el ensayo de fase 3, pero no deben trasladarse automáticamente al estudio actual. Será necesario esperar la presentación de los datos completos de INTerpath-001 para saber si la magnitud del beneficio se mantiene en una población mucho mayor.
Un precedente para las terapias de ARNm contra el cáncer
El resultado adquiere especial relevancia porque, de acuerdo con MSD y Moderna, se trata del primer ensayo de fase 3 con resultados positivos para una terapia individualizada de neoantígenos y también del primer estudio de esta etapa que muestra un beneficio clínico de una terapia oncológica basada en ARN mensajero.
La investigadora Marisol Soengas, jefa del grupo de Melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España, destacó que aún es necesario conocer los datos que sustentan el anuncio. No obstante, señaló: “Pero, dada la trayectoria y el prestigio de las compañías, con cautela, hay motivo para ser optimistas”.
Una de las incógnitas será hasta qué punto la misma estrategia puede trasladarse a otros tumores. El melanoma suele generar una cantidad importante de alteraciones capaces de ser reconocidas por el sistema inmunitario, una característica que puede favorecer este tipo de tratamientos.
En ese sentido, Luis Álvarez-Vallina, jefe de la Unidad de Investigación Clínica en Inmunoterapia del Cáncer CNIO-HMarBCN, había advertido al analizar los resultados anteriores que “el melanoma es un tumor especialmente inmunogénico, por lo que no está claro que estos resultados sean extrapolables a otros tipos de cáncer”.
MSD y Moderna ya exploran esa pregunta. El programa INTerpath comprende actualmente nueve ensayos de fase 2 y fase 3, y estudia intismeran, en combinación con pembrolizumab, con otros tratamientos o en monoterapia, en enfermedades como melanoma y cánceres de pulmón, vejiga y riñón. También existen investigaciones en etapas más tempranas en otros tumores.
Del éxito clínico al reto del acceso
Superar un ensayo de fase 3 es uno de los pasos más importantes en el desarrollo de un nuevo medicamento, pero no supone todavía su aprobación. MSD y Moderna planean presentar los resultados detallados en una próxima reunión médica internacional y compartir la información con las autoridades regulatorias.
Además de comprobar la supervivencia global y conocer con mayor detalle los efectos adversos, también habrá que determinar cómo podría producirse y financiarse a gran escala un tratamiento que debe fabricarse específicamente para cada paciente.
Soengas señala precisamente esa dificultad: “Habrá que ver cómo podría integrarse en el sistema sanitario y hasta qué punto sería factible asumir esos costes”.
El problema no es menor. Frente a un medicamento convencional producido en grandes lotes, una terapia individualizada exige analizar muestras tumorales, secuenciar información genética, seleccionar los neoantígenos relevantes, fabricar un producto específico y entregarlo a tiempo para cada persona. Si la terapia obtiene autorización, la capacidad de los sistemas sanitarios para incorporar esa cadena tecnológica será tan importante como su eficacia clínica.
El resultado de INTerpath-001 abre así una posible nueva etapa para la oncología de precisión: una en la que la información genética del propio cáncer pueda convertirse en parte del tratamiento destinado a evitar que la enfermedad regrese después de una cirugía. Para los pacientes y los sistemas públicos de salud, el impacto real dependerá ahora de varias respuestas pendientes: cuánto aumenta efectivamente el tiempo libre de enfermedad, si el beneficio se traduce en una mayor supervivencia, qué pacientes obtienen más ventaja y si una terapia fabricada de manera individual puede ofrecerse a un costo y en plazos que permitan un acceso amplio. El avance científico es enorme, pero su alcance sanitario se definirá cuando esos resultados clínicos, regulatorios y económicos estén sobre la mesa.
Fuentes
Bancel, S. (2026, agosto 19).
IR Insights: Recapping Positive Phase 3 Topline Results for Intismeran Autogene Plus Pembrolizumab in Adjuvant Melanoma. Moderna.
Merck. (2026, agosto 19).
Merck and Moderna Announce Phase 3 INTerpath-001 Trial of Intismeran Autogene Plus KEYTRUDA® Met Endpoints of Recurrence-Free Survival (RFS) and Distant Metastasis-Free Survival (DMFS) in Patients With Completely Resected Stage IIB-IV Melanoma.
Mediavilla, D. (2026, agosto 19).
Moderna y Merck anuncian el éxito de la primera vacuna personalizada contra el melanoma y sus acciones se disparan en Bolsa. El País.
EFE. (2026, agosto 19).
Moderna y Merck anuncian resultados positivos de vacuna contra el cáncer de piel. Milenio.


