Los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025 ofrecen una actualización sobre el acceso de la población mexicana a los servicios de salud, además de indicadores relacionados con discapacidad, condiciones mentales y características de las viviendas que inciden en el entorno sanitario. El ejercicio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) estimó que en octubre de 2025 residían en México 130.9 millones de personas, mientras que 130.4 millones habitaban en viviendas particulares.
La encuesta fue levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 sobre una muestra de poco más de 7.3 millones de viviendas particulares habitadas. Sus resultados tienen cobertura para las 32 entidades federativas, los 2 mil 478 municipios o demarcaciones territoriales y las localidades con 50 mil habitantes o más.
Más de siete de cada diez personas estaban afiliadas a alguna institución
En materia de servicios de salud, el INEGI reportó que 72.5% de la población estaba afiliada a alguna institución en 2025. Entre quienes contaban con afiliación, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) concentró la mayor proporción, con 54.1%.
Los centros de salud, hospitales o institutos públicos de salud representaron 24.4% de la afiliación, mientras que el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) registró 7.3%. Por su parte, 6.9% reportó contar con seguro privado y 5.2% estaba inscrito al IMSS-Bienestar.
El reporte ampliado de la EIC introduce además una segunda medida. El INEGI estimó que 86.6% de la población tenía afiliación o reconocimiento de acceso a servicios públicos de salud, mientras 13.2% carecía de ambos. Al considerar específicamente la afiliación, la proporción disminuyó de 77.1% en 2020 a 72.5% en 2025.
El Instituto advierte que las categorías utilizadas para comparar instituciones fueron redefinidas debido a la reorganización del sistema público de salud ocurrida entre ambos ejercicios, por lo que las variaciones deben interpretarse dentro de ese contexto.
Envejecimiento modifica el perfil demográfico del país
Los datos de la EIC también muestran cambios en la estructura etaria de México. Entre 2020 y 2025, la edad mediana de la población aumentó de 29 a 32 años. Esto implica que para 2025 la mitad de las personas tenía 32 años o menos y que los grupos adultos y de edades avanzadas ganaron participación dentro de la estructura demográfica.
El proceso tiene una relación directa con algunos de los indicadores sanitarios recopilados por la encuesta. El reporte contabilizó 6.4 millones de personas con discapacidad, equivalentes a 4.9% de la población, la misma proporción registrada en 2020.
Dentro de esta población, 53.9% eran mujeres y 46.1% hombres, con una concentración mayor en los grupos de edades avanzadas.
Las dificultades reportadas con mayor frecuencia fueron las relacionadas con caminar, subir o bajar, presentes en 49.1% de las personas con discapacidad, y ver aun utilizando lentes, con 41.8%. Les siguieron las dificultades para oír aun con aparato auditivo, con 20.2%; recordar o concentrarse, con 16.5%; bañarse, vestirse o comer, con 16.3%; y hablar o comunicarse, con 11.6%.
Las enfermedades fueron señaladas como la principal causa de discapacidad, con 46.1%, seguidas por la edad avanzada, con 27.8%; condiciones presentes desde el nacimiento, con 14.3%; y accidentes, con 13.1%.
Tasa de fecundidad mantiene tendencia descendente
La Encuesta Intercensal también registró una reducción en la fecundidad en México. La Tasa Global de Fecundidad pasó de 1.9 hijas e hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024. El INEGI presenta las tasas para esos años debido a que su cálculo utiliza los nacimientos ocurridos durante el año previo al levantamiento correspondiente.
Las diferencias entre entidades federativas fueron amplias. En 2024, Chiapas registró la tasa más alta, con 1.8 hijas e hijos por mujer, seguida de Guerrero, con 1.6, y Durango y Zacatecas, ambos con 1.5. En el extremo opuesto se ubicaron Querétaro, con 1.1; Baja California, con 1.0; y Ciudad de México, con 0.8 hijas e hijos por mujer, la tasa más baja del país.
La encuesta también encontró que el promedio de hijas e hijos nacidos vivos entre las mujeres de 12 años y más disminuyó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025. La cifra presentó diferencias según escolaridad: las mujeres sin estudios registraron un promedio de 4.9 hijas e hijos, mientras que entre aquellas con educación media superior o superior fue de 1.2.
Restricciones alimentarias afectan a hogares con personas adultas y menores
La EIC 2025 incorporó además indicadores sobre el acceso a los alimentos por falta de dinero o recursos. Durante los tres meses previos a la entrevista, 6.5% de los hogares experimentó alguna situación de restricción alimentaria.
Entre los hogares con personas adultas, 16% reportó una alimentación basada en muy poca variedad de alimentos, 11.5% indicó que alguna persona comió menos de lo que consideraba necesario y 7.1% señaló que alguien dejó de desayunar, comer o cenar debido a la falta de recursos. Dentro de los hogares donde ya existía alguna restricción, 31% reportó que una persona adulta sintió hambre pero no comió y 27.9% que alguien comió solo una vez al día o dejó de comer durante un día completo.
La encuesta también permite observar cómo estas condiciones alcanzan a niñas, niños y adolescentes. Entre 3.8 millones de hogares que presentaron alguna limitación en el acceso a los alimentos o restricción alimentaria entre las personas adultas y donde vivía al menos una persona menor de edad, 55.1% señaló que los menores tuvieron una alimentación con muy poca variedad, 37.7% que comieron menos de lo que debían y 36.9% que se redujo la cantidad servida en sus comidas.
En los hogares donde se registraron estas limitaciones, 19.9% reportó que alguna persona menor de edad sintió hambre pero no comió, 19.2% indicó que algún menor se acostó con hambre y 17.4% que comió solamente una vez al día o dejó de comer durante todo un día.
EIC identifica por primera vez tipos de problemas o condiciones mentales
Uno de los cambios metodológicos de la EIC 2025 fue la incorporación, por primera vez, de información específica sobre el tipo de problema o condición mental declarado por la población. En ejercicios anteriores era posible identificar la existencia de alguna condición mental dentro de la medición de discapacidad, aunque no se registraba cuál había sido reportada.
En total, alrededor de 1.4 millones de personas, equivalentes a 1.1% de la población, declararon algún problema o condición mental. El comunicado de resultados señala que el trastorno del espectro autista fue el reportado con mayor frecuencia.
El reporte detallado contabilizó 254 mil 511 personas que declararon trastorno del espectro autista, equivalentes a 18.4% de quienes reportaron alguna de estas condiciones. Le siguieron el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), con 161 mil 444 personas y 11.7%, y los trastornos del desarrollo intelectual, con 123 mil 405 casos y 8.9%.
También fueron reportadas epilepsia o convulsiones, con 7.9%; síndrome de Down, con 7.7%; esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, con 6.3%; trastornos depresivos, con 4.4%; trastorno de ansiedad, con 4.2%; trastorno del desarrollo de la coordinación motora, con 3.4%; y demencia, con 3.2%.
Estas cifras corresponden a condiciones declaradas durante la encuesta y deben entenderse bajo ese criterio estadístico; la EIC no equivale a un registro clínico de diagnósticos.
Agua y saneamiento muestran cambios entre 2020 y 2025
Las condiciones de las viviendas ofrecen otro componente relacionado con la salud pública. México tenía 39.7 millones de viviendas particulares habitadas en 2025, frente a 35.2 millones en 2020.
Durante ese periodo aumentó la proporción de viviendas con agua entubada: considerando la disponibilidad reportada en el comunicado, pasó de 96.2 a 97.6%. En el reporte detallado, el INEGI especifica que las viviendas con agua entubada dentro de la propia vivienda pasaron de 77.6 a 82.4%, mientras que aquellas que disponían de ella únicamente en el patio o terreno disminuyeron de 18.6 a 15.1%.
En cuanto al drenaje, 79.6% de las viviendas estaba conectado a la red pública y 16.8% utilizaba fosa o tanque séptico. La proporción que carecía de drenaje disminuyó de 4.4% en 2020 a 2.5% en 2025. Además, 98.9% de las viviendas disponía de sanitario.
Otro indicador vinculado con las condiciones ambientales dentro del hogar fue el combustible utilizado para cocinar. La proporción de viviendas donde se empleaba leña o carbón disminuyó de 12.5% en 2020 a 9.7% en 2025. El uso permaneció más extendido en localidades de menos de 2 mil 500 habitantes, donde pasó de 45.5 a 35.9%.
La EIC 2025 permite observar simultáneamente cambios demográficos y condiciones que rodean la atención y el bienestar de la población. La reducción de la proporción afiliada a instituciones de salud ocurre en un país cuya edad mediana continúa aumentando y donde 6.4 millones de personas viven con alguna discapacidad.
A ello se suman los primeros datos desagregados de la encuesta sobre problemas o condiciones mentales y las diferencias que persisten en servicios básicos de las viviendas. En conjunto, estos indicadores permiten ubicar poblaciones y territorios con distintas necesidades de atención y ofrecen una base estadística para la planeación de servicios sanitarios durante la segunda mitad de la década.
Fuentes
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2026, septiembre 22).
ENCUESTA INTERCENSAL (EIC) 2025 | Reporte de Resultados.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2026, septiembre 22).
ENCUESTA INTERCENSAL (EIC) 2025 | Reporte de Resultados. En 2025, en México residían 130.9 millones de personas.
Morales Gómez, G. (2026, septiembre 22).
Con 130.9 millones de habitantes, México alcanza lugar número 11 a nivel mundial en población: Inegi. La Crónica de Hoy.
Simón, D. (2026, septiembre 22).
Un México de mayor edad y menos hijos, Inegi reporta caída de la fecundidad a 1.2 por mujer. El Universal.


