Una mujer de 56 años lleva cerca de 8 horas sentada, prácticamente inmóvil, en un incómodo asiento de avión. Va de camino a ver a su hija y a su yerno, quienes se mudaron al extranjero hace año y medio y esperan su primer bebé. Para ella, enormemente emocionada, será su primer nieto.

Después de un viaje que parecía no tener fin, el avión aterriza, y, con cierta dificultad para caminar después de haber estado tantas horas sentada en una posición muy incómoda que no le permitía estirar ni mover las piernas, la mujer recoge su equipaje y se dirige a la salida en la que se encontrará felizmente con su familia.

De pronto, la mujer, a quien llamaremos Sonia, siente un súbito dolor en la pierna izquierda que le sube desde la pantorrilla, y una intensa sensación de calor en el muslo de la misma pierna, calambre y temperatura que equivocadamente cree que se le pasarán en cuanto vea a su hija y camine un poco… Se equivoca.

Lo que está sufriendo Sonia, y no tiene ni idea de ello, es una trombosis venosa profunda ocasionada por un trombo sanguíneo por haber permanecido tantas horas inmóvil en el avión, comúnmente llamado “síndrome de la clase turista”, el cual bloquea la correcta oxigenación de su pierna.

Más allá de que esta sea considerada por sí misma una urgencia médica que requiere atención inmediata, Sonia corre el riesgo de que el trombo se desprenda de la posición que ocupa y viaje hasta los pulmones, lo que ocasionaría una tromboembolia pulmonar de consecuencias fatales.

¿Qué factores de riesgo pueden provocar una trombosis?

En primer lugar, y antes de abordar otros factores, además del ya mencionado, es importante anotar que existen dos tipos de trombosis.

  • La trombosis venosa profunda (TVP), que se presenta en piernas o brazos. Caracterizada por una inflamación asimétrica (solo en una extremidad), dolor que suele empezar en la pantorrilla (similar a un calambre agudo), enrojecimiento o decoloración de la piel y sensación de calor al tacto en la zona afectada.
  • La tromboembolia pulmonar (TEP). Esta provoca una dificultad súbita e inexplicable para respirar, dolor agudo en el pecho (que se agudiza al inhalar profundamente o toser, ocasionalmente con sangre), taquicardia y mareos o desmayos.

Ahora sí, vamos con los factores de riesgo.

La formación de trombos responde habitualmente a la “Tríada de Virchow”: lesión en la pared del vaso sanguíneo, lentitud en el flujo sanguíneo e hipercoagulabilidad. 

  • El primer factor de riesgo, del que les ofrecimos una narración vívida, es la inmovilidad prolongada: hospitalizaciones largas, reposo en cama por recuperación o viajes prolongados de más de cuatro horas.
  • Intervenciones quirúrgicas: especialmente cirugías ortopédicas (reemplazo de rodilla o cadera), oncológicas y traumatismos mayores.
  • Factores hormonales: el embarazo, el puerperio (postparto) y el uso de anticonceptivos orales o terapias de reemplazo hormonal con estrógenos.
  • Condiciones médicas subyacentes: pacientes activos con cáncer, enfermedades autoinmunes, insuficiencia cardíaca y obesidad mórbida.
  • Estilo de vida y genética: tabaquismo crónico, sedentarismo y trastornos hereditarios de la coagulación, denominados trombofilias.

¿Qué tan frecuentes son las trombosis en nuestro país?

Los datos históricos de la Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia (SOMETH) estiman que en nuestro país se registran entre 400 000 y 500 000 casos de enfermedad tromboembólica venosa al año.

El riesgo para desarrollar una trombosis aumenta exponencialmente con la edad, disparándose de manera notable a partir de los 60 años. A lo largo de la vida, la incidencia es ligeramente superior en hombres. Sin embargo, durante la etapa reproductiva (entre los 20 y los 40 años), las mujeres presentan un riesgo significativamente mayor que los hombres de su misma edad.

A la enfermedad tromboembólica venosa (ETV) se le considera la primera causa de muerte hospitalaria prevenible. Sin un diagnóstico y tratamiento médico oportuno, un evento de tromboembolia pulmonar puede alcanzar una tasa de mortalidad de hasta el 30 % durante el primer mes, siendo en muchos casos una muerte súbita.

¿Cómo se debe atender esta urgencia médica?

Ante la sospecha del evento, acudir inmediatamente a un servicio de urgencias.

  • Es común que ante el dolor y la hinchazón tendamos a masajear, frotar o aplicar terapias de compresión caseras en la pierna inflamada. Estas acciones podrían fragmentar y desprender el coágulo hacia los pulmones.
  • En segundo lugar, no automedicarse. Solamente un médico, apoyado en pruebas como el ultrasonido Doppler, la tomografía o la medición del Dímero-D, puede recetar el protocolo de anticoagulantes o trombolíticos.

¿Qué ocurrió con Sonia?

Afortunadamente, el yerno de Sonia había leído sobre los riesgos que corren las personas de cierta edad que hacen viajes largos, por lo que inmediatamente la llevaron a urgencias donde un angiólogo confirmó la presencia de un trombo en su pierna izquierda. El médico le ordenó reposo absoluto y la administración de anticoagulantes durante un tiempo indefinido hasta mitigar el riesgo de un evento más grave.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes

Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia. (s.f.).
World Thrombosis Day 2026: Women’s health and blood clots.

Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia. (s.f.).
¿Qué es la trombosis?

Sociedad Mexicana de Trombosis y Hemostasia. (s.f.).

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (5 de marzo de 2025).
About Venous Thromboembolism (Blood Clots).

University of Michigan. Health System. (2013).
Lo que usted debe saber acerca de la prevención de coágulos de sangre en el hospital.

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (15 de mayo de 2024).
Know the Risks, Signs & Symptoms of Blood Clots Infographic.

Clínica Mayo. (11 de agosto de 2022).
Trombosis venosa profunda (TVP).

Instituto Mexicano del Seguro Social. Catálogo de Guías de Práctica Clínica. (s.f.).
GPC-IMSS-425-18, Diagnóstico y tratamiento enfermedad tromboembólica venosa.

Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia. (Enero de 2026).
Lo mejor del mes en trombosis y hemostasia.