Medicamentos e insumos identificados como propiedad del sector público han sido detectados a la venta en plataformas de comercio electrónico y redes sociales, pese a que sus empaques señalan expresamente que su comercialización está prohibida, advirtió Alejandro Córdova, director de Abasto y coordinador de la Comisión de Seguridad y Cadena de Suministro de la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica y de Dispositivos Médicos (CANIFARMA).

El representante explicó que la comercialización irregular comprende escenarios distintos, desde productos institucionales que salen de los canales para los que fueron adquiridos hasta medicamentos sobrantes de tratamientos que particulares ofrecen posteriormente en internet. A ello se suman fenómenos como falsificación, robo, contrabando y pérdida de trazabilidad, que dificultan conocer las condiciones en que un producto fue almacenado y transportado.

Productos del sector salud aparecen en plataformas comerciales

Córdova relató que uno de los casos detectados involucró material de curación adquirido a través de Mercado Libre:

“Una doctora compró gasas en Mercado Libre y reclama que le llegaron gasas etiquetadas del sector salud. Evidentemente, ahí el tema es la desviación del producto institucional que también se vende”.

Este tipo de productos puede reconocerse porque el empaque incorpora leyendas como “Propiedad del Sector Salud, prohibida su venta”, lo que indica que fueron adquiridos para abastecer instituciones públicas y no para su comercialización ordinaria.

Para Córdova, la aparición de estos insumos fuera de los canales previstos muestra la necesidad de mejorar los mecanismos de control y seguimiento dentro de la cadena de suministro.

La trazabilidad puede resultar compleja, señaló, debido a que implica costos adicionales y requiere información que permita seguir el recorrido del producto desde su adquisición y almacenamiento hasta su entrega final.

Medicamentos sobrantes también terminan en Facebook Marketplace

Otra modalidad identificada corresponde a medicamentos que fueron entregados legítimamente a derechohabientes, pero que después son ofrecidos por sus familiares o por los propios pacientes cuando dejan de necesitarlos.

Córdova puso como ejemplo tratamientos de larga duración:

“Si una persona tiene un tratamiento de diálisis y de repente fallece, pero le sobraron 30 cajas, el familiar entonces los busca vender en lugar de hacer la devolución correspondiente a las instituciones”.

El representante aclaró que este escenario debe diferenciarse de la falsificación o el robo.

“No necesariamente es un delito, pero sí es un problema”.

En estos casos, señaló, los medicamentos sobrantes deberían regresar a las instituciones públicas que los proporcionaron, como el IMSS o el ISSSTE, en lugar de ingresar a mercados informales donde ya no existe certeza sobre su conservación, procedencia o manejo.

El problema se vuelve más difícil de rastrear en redes sociales.

“En el marketplace de Facebook tenemos muchas situaciones en donde es muy difícil rastrear quién lo está vendiendo, cómo lo está vendiendo y demás”.

Canifarma reporta publicaciones irregulares a las instituciones

Córdova indicó que existe comunicación entre CANIFARMA y las instituciones públicas para reportar posibles desviaciones.

“En cuanto recibimos un reporte, en ese momento se lo damos a conocer a la institución correspondiente. En ese sentido, sí tenemos una muy buena comunicación”.

La Cámara también mantiene un convenio con Mercado Libre que permite detectar publicaciones de medicamentos y dispositivos médicos considerados irregulares mediante las herramientas de protección de marca de la plataforma.

De acuerdo con Córdova, desde que comenzó esta colaboración se han retirado entre 650 y 700 publicaciones relacionadas con medicamentos.

El mecanismo permite reportar un producto y solicitar la baja del anuncio cuando existen elementos que indiquen una comercialización irregular.

Desvío, falsificación y robo requieren tratamientos distintos

La presencia de un producto institucional en internet no significa automáticamente que sea falsificado.

El propio Manual Para La Identificación De Medicamentos Falsificados distingue distintas irregularidades dentro de la cadena. En él, se define como falsificado al medicamento que se fabrica, envasa o vende haciendo referencia a una autorización inexistente, utilizando una autorización concedida legítimamente a otro producto o imitando uno autorizado y registrado.

Entre las actividades que pueden levantar sospechas, el documento menciona alteraciones de la información impresa en los envases, etiquetas colocadas sobre los empaques originales, falta de comprobantes que acrediten la adquisición legítima o venta de medicamentos fraccionados fuera de su empaque original.

También advierte sobre productos robados o de procedencia dudosa, debido a que se desconoce cómo fueron fabricados, transportados, almacenados o manipulados y, por tanto, si conservaron las condiciones necesarias de seguridad y calidad.

Comercio digital amplía las vías para medicamentos irregulares

La advertencia de Córdova coincide con análisis recientes presentados durante la Semana de la Innovación de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), donde especialistas señalaron que la comercialización ilegal se ha desplazado con rapidez hacia redes sociales y plataformas digitales.

Entre los canales mencionados se encuentran Facebook, WhatsApp, Telegram, Instagram y TikTok, además de sitios de comercio electrónico.

Samantha Andrade Chavarría, titular de la Fiscalía Especializada en Delitos contra el Derecho de Autor y la Propiedad Industrial de la Fiscalía General de la República, informó que de alrededor de 4 mil carpetas relacionadas con piratería y falsificación de marcas, 36 correspondían a medicamentos y productos para la salud.

De ellas, 21 se relacionaban con medicamentos, 11 con suplementos alimenticios y cuatro con dispositivos médicos. Dentro de las investigaciones sobre medicamentos, 13 correspondían a productos oncológicos de especialidad.

Estas cifras reflejan investigaciones formalmente iniciadas y, por tanto, no representan necesariamente la dimensión total del mercado irregular.

Necesidad de mantener un tratamiento puede llevar a canales informales

Los análisis presentados por AMIIF identificaron también una característica relevante del mercado: quienes acuden a canales informales no siempre están buscando únicamente un precio bajo.

La necesidad de mantener un tratamiento, la falta de disponibilidad inmediata o las dificultades para conseguir determinado medicamento pueden llevar a pacientes y familias a buscar alternativas fuera de farmacias y distribuidores establecidos.

Azucena Chaidez, directora general de Simo Consulting, explicó que esta vulnerabilidad puede hacer que la compra informal sea percibida como una solución para mantener la continuidad terapéutica.

Esto aumenta la exposición a productos cuya autenticidad, conservación o procedencia no puede comprobarse.

¿Cómo identificar señales de un medicamento posiblemente falsificado?

El Manual para la identificación de medicamentos falsificados reúne distintas señales que consumidores, farmacias y distribuidores pueden revisar antes de utilizar un producto.

Entre ellas aparecen precios sospechosamente bajos, envases deteriorados, diferencias en colores, dimensiones o presentación respecto del producto original y discrepancias entre la vía de administración indicada en el medicamento y la prescrita por el médico.

La autoridad también recomienda revisar que:

  • los números de lote del envase primario y secundario coincidan;
  • la fecha de caducidad y el registro sanitario no presenten alteraciones;
  • etiquetas con lote, registro u otros datos no hayan sido colocadas posteriormente;
  • los empaques no presenten tachaduras, ralladuras o raspaduras;
  • el medicamento conserve leyendas legibles y en español;
  • el establecimiento o proveedor tenga autorización sanitaria correspondiente.

El manual aclara que no todos los medicamentos cuentan necesariamente con hologramas o sellos de seguridad, por lo que su ausencia por sí sola no demuestra una falsificación. Cuando existen estos elementos, pueden utilizarse como una referencia adicional para comparar el producto.

Cofepris recibe denuncias por sospechas de falsificación

Cuando una persona sospecha que adquirió un medicamento falsificado, Cofepris recomienda no utilizarlo y reportarlo.

El manual indica que puede realizarse una denuncia sanitaria ante la Comisión y señala como vía de atención el teléfono 800 033 5050, además del sistema de denuncias disponible en el portal de Cofepris. La autoridad publica también alertas sanitarias sobre medicamentos cuando identifica productos que pueden representar un riesgo para la población.

La baja proporción de denuncias constituye otro de los problemas señalados por especialistas. Entre los factores mencionados aparecen desconocimiento sobre dónde reportar, dificultad para conservar evidencias, procesos de investigación prolongados y la capacidad de los vendedores digitales para cambiar rápidamente de cuenta o plataforma.

Las declaraciones de Alejandro Córdova muestran que el control de medicamentos irregulares abarca más que detectar falsificaciones. También requiere identificar productos institucionales desviados, medicamentos sobrantes que terminan en reventa y mercancía cuya cadena de conservación ya no puede acreditarse.

Fortalecer la trazabilidad, la colaboración entre instituciones, industria y plataformas digitales, así como facilitar los mecanismos de denuncia puede ayudar a cerrar estas vías de comercialización. Para los pacientes, adquirir medicamentos dentro de canales autorizados permite conservar información sobre su origen, almacenamiento y manejo, elementos necesarios para tener mayor certeza sobre la calidad y seguridad del tratamiento.

Fuentes

Santiago, J. (2026, octubre 18).
Detectan venta de medicamentos e insumos del sector salud en Mercado Libre y Facebook. El Economista.

Roldán, M. (2026, octubre 16).
Crece venta ilegal de medicamentos, pero sólo hay 21 denuncias. Su Médico.

Santiago, J. (2026, octubre 18).
Redes sociales como Facebook y TikTok han acelerado la venta de medicamentos irregulares en México. El Economista.

Secretaría de Salud. Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios. Comisión de Fomento Sanitario. (s.f.).
Manual Para La Identificación De Medicamentos Falsificados.