Para interrumpir las complicaciones cardiometabólicas y renales, resulta crítico mantener el Tiempo en Rango (TIR, por sus siglas en inglés) recomendado internacionalmente por la Asociación Americana de Diabetes (ADA) para adultos con esta condición: entre 70 y 180 mg/dL.

De ahí que el monitoreo continuo de glucosa (MCG) en tiempo real ha evolucionado: hoy existen soluciones tecnológicas que permiten tener alertas predictivas basadas en algortimos de IA. 

Cuando se tiene un monitoreo constante se puede predecir bajas importantes en la glucosa a 30 minutos, 2 horas o si existe riesgo nocturno para el paciente, de tal suerte que se pueden tomar decisiones que evitan crisis hipoglucémicas.

Alertas predictivas como parte de la estrategia contra el síndrome cardio-renal-metabólico

En México, los padecimientos crónicos ya no pueden entenderse ni tratarse de manera aislada. La reciente presentación de la ruta de integración del síndrome cardio-renal-metabólico por parte de la Secretaría de Salud y el Consejo de Salubridad General (CSG) propone una perspectiva de abordaje integral e interconectado entre la diabetes mellitus, la hipertensión arterial sistémica, la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, la obesidad y la enfermedad renal crónica.

Este modelo de atención presenta un marco que sienta una visión crucial para la práctica clínica: la prevención, la detección temprana, el control oportuno y el inicio temprano del tratamiento de cualquiera de estos componentes funcionan como un factor protector indispensable para la salud y para evitar complicaciones mayores.

El peso epidemiológico de la diabetes y sus comorbilidades

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022, la prevalencia nacional de diabetes tipo 2 (DT2) en adultos es del 18.3 %. Esto equivale a 14.6 millones de personas, de las cuales 5.1 millones (el 35 %) requieren el uso de insulina.

A este escenario se suma la diabetes tipo 1 (DT1). Datos del T1D Index y el Diabetes Data Portal de la Federación Internacional de Diabetes (IDF) revelan que en México viven aproximadamente 120 mil personas con esta condición. Al ser una enfermedad autoinmune y no prevenible, exige la administración continua de insulina y un monitoreo constante, a fin de evitar episodios de hipoglucemia e hiperglucemia que pueden derivar en descompensaciones severas.

Sin embargo, el indicador más alarmante radica en el seguimiento terapéutico. Según el reciente estudio “Prevalencia de diabetes y control glucémico en México”, Ensanut 2021-2024, aunque el 90.9 % de los adultos con diagnóstico de DT2 cuenta con tratamiento farmacológico, únicamente el 33.0 % logra un control glucémico adecuado.

La convergencia entre una visión de salud pública encaminada a frenar el avance del síndrome cardio-renal-metabólico y la llegada de herramientas de salud digital predictiva marca un hito en la atención de la diabetes en México. En este sentido, Roche tiene avances importantes disponibles para la población que permiten anticipar los eventos glucémicos antes de que causen un impacto celular u orgánico irreversible. 

Así se da un paso fundamental para preservar la función renal, cardiovascular y, sobre todo, la calidad de vida de los pacientes.

Por: Redacción códigoF

Fuentes informativas de referencia:

[1] Reyes-García A, Basto-Abreu A, Reyes-Sánchez F, Stern D, Romero-Martínez M, Campos-Nonato I, Rojas-Martínez R, Aguilar-Salinas CA, Barrientos-Gutiérrez T.
Prevalencia de diabetes y control glucémico en México, Ensanut 2021-2024. Salud Pública Mex. 2025;67:622-632.

[2] Secretaría de Salud / Consejo de Salubridad General (CSG).
Ruta de integración PRONAM en Síndrome Cardio-Renal-Metabólico: Criterios diagnósticos y metas de control. Infografía oficial. México, 2026.