Especialistas del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) y organizaciones agrupadas en la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) presentaron la campaña “El alcohol causa cáncer”, con la que buscan ampliar el conocimiento público sobre la relación entre el consumo de bebidas alcohólicas y al menos siete tipos de cáncer, además de impulsar medidas fiscales, regulatorias y preventivas para disminuir esta exposición en México.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) reconoce las bebidas alcohólicas como carcinógenas para los seres humanos. Su consumo está relacionado causalmente con cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon y recto, así como cáncer de mama.

De acuerdo con las cifras difundidas durante la campaña, en 2022 se atribuyeron al alcohol 4 mil 695 muertes por cáncer en México, equivalentes a 11.2% de las muertes relacionadas con el consumo de esta sustancia.

El riesgo también existe con consumos bajos

Uno de los mensajes centrales de la campaña es que la relación entre alcohol y cáncer no se limita a patrones de consumo elevado.

Alonso Robledo, vocero de RASA, señaló:

“Consumir alcohol es un riesgo de cáncer, de acuerdo con la evidencia científica. Cualquier consumo implica un riesgo, y con esta campaña queremos que esa información deje de estar escondida y llegue a todas las personas, porque conocer el riesgo es un derecho y prevenir también es una responsabilidad de las autoridades”.

La evidencia disponible indica que, en términos de riesgo oncológico, beber menos se asocia con menor riesgo que beber más, y algunas asociaciones pueden observarse incluso a niveles relativamente bajos de exposición.

Información difundida recientemente por la Organización Mundial de la Salud señala precisamente que el riesgo de cáncer de mama puede aumentar con consumos relativamente bajos, por lo que la comunicación preventiva no debería restringirse únicamente a situaciones de consumo excesivo.

¿Por qué el alcohol puede favorecer el desarrollo de cáncer?

El vínculo responde a distintos mecanismos biológicos.

Cuando el organismo metaboliza el etanol se produce acetaldehído, una sustancia capaz de dañar el ADN. El alcohol también puede incrementar procesos inflamatorios y alterar mecanismos celulares relacionados con crecimiento y reparación.

En el cáncer de mama interviene además su efecto sobre los niveles hormonales, incluido el estrógeno, que participa en el desarrollo de determinados tumores.

Otra interacción relevante ocurre cuando alcohol y tabaco se consumen conjuntamente, ya que el primero puede facilitar la absorción de compuestos carcinógenos presentes en el humo.

Estas diferencias ayudan a explicar por qué la exposición se relaciona con tumores en diferentes órganos y por qué la prevención del cáncer incluye también factores de comportamiento modificables.

Menos de una cuarta parte de las mujeres reconoce su relación con cáncer de mama

El problema no se limita a la existencia del riesgo, sino también al grado en que la población lo conoce.

Un estudio citado por la OMS y realizado entre 19 mil 601 adultos de 14 países europeos encontró que 90% reconocía el vínculo entre alcohol y enfermedades hepáticas y 68% lo asociaba con problemas cardiovasculares.

En cambio, únicamente 53% identificó su relación con el cáncer y apenas 15% reconoció específicamente el vínculo con cáncer de mama. Entre las mujeres la proporción alcanzó 21% y entre los hombres, 10%.

La OMS estimó además que alrededor de 39 mil 200 nuevos casos de cáncer de mama registrados en 2020 en su Región Europea fueron atribuibles al consumo de alcohol. Se trata de una estimación poblacional de carga de enfermedad y no permite establecer la causa individual de cada diagnóstico.

Reducir el consumo podría prevenir casos de cáncer de mama en México

Durante la presentación de la campaña, especialistas señalaron que reducir el consumo de alcohol puede traducirse en una disminución de casos prevenibles.

De acuerdo con un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública citado por las organizaciones, una reducción del consumo podría evitar alrededor de 21 mil 908 casos de cáncer de mama en México durante un periodo de diez años.

Selene Guzmán, especialista del Instituto Nacional de Cancerología, llamó a actuar antes de que aparezcan las consecuencias de la enfermedad:

“Si sabemos que el consumo de alcohol causa cáncer, debemos ser más activos en la prevención y no esperar a que las personas lleguen a las etapas más dolorosas de una enfermedad para reaccionar”.

Organizaciones proponen modificar el IEPS

La campaña plantea que la prevención requiere intervenir también sobre las condiciones comerciales que favorecen el consumo.

Una de las propuestas es modificar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para establecer una cuota calculada por litro de alcohol puro.

Según las estimaciones difundidas por RASA y las organizaciones participantes, este modelo podría reducir el consumo hasta 37% y generar alrededor de 28 mil millones de pesos adicionales de recaudación.

Estas cifras corresponden a la propuesta y al modelo presentado por las organizaciones; su resultado efectivo dependería del diseño de una eventual reforma fiscal, su aplicación y la respuesta del mercado y de los consumidores.

El principio detrás de este tipo de políticas es que un mayor precio reduce la accesibilidad de las bebidas y puede disminuir el consumo, con un efecto particularmente marcado entre jóvenes.

Limitar horarios, promociones y publicidad forma parte de la propuesta

El paquete de medidas presentado contempla también reducir la disponibilidad mediante restricciones a lugares, días y horarios de venta.

Las organizaciones argumentan que una mayor concentración de puntos de venta facilita el acceso y puede relacionarse con mayores niveles de consumo y daños asociados.

También proponen restringir la publicidad, promoción y patrocinio de bebidas alcohólicas, incluidos medios digitales y eventos deportivos, con especial atención a la exposición de niñas, niños y adolescentes.

Yahaira Ochoa Ortiz, de Salud Justa Mx, señaló que el consumo está influido por factores comerciales como la disponibilidad, los precios y la publicidad, elementos que pueden contribuir a normalizarlo.

Otro componente son las promociones comerciales. Descuentos por volumen, formatos como “2×1” y otras ofertas pueden incentivar un mayor consumo en una sola ocasión, por lo que la campaña propone regularlas.

Etiquetas sanitarias buscan hacer visible el riesgo de cáncer

RASA también propone fortalecer el etiquetado de advertencia sanitaria en las bebidas alcohólicas.

La finalidad sería comunicar de manera sencilla y visible riesgos como la relación entre alcohol y cáncer, de forma semejante a otras estrategias utilizadas para informar sobre productos asociados con daños a la salud.

El planteamiento parte de que muchas personas reconocen algunas consecuencias del alcohol, como enfermedades hepáticas, pero desconocen asociaciones específicas con cáncer.

La experiencia europea difundida por la OMS ilustra esa diferencia: conocer que una sustancia puede perjudicar la salud en términos generales no implica necesariamente identificar los tumores con los que está relacionada.

La campaña “El alcohol causa cáncer” tiene por objetivo llevar un riesgo bien documentado científicamente a una conversación pública que todavía suele centrarse en otras consecuencias del consumo.

Para la prevención oncológica, informar de manera clara sobre este vínculo permite que las personas incorporen el alcohol dentro de sus decisiones sobre factores de riesgo modificables. Las políticas propuestas por las organizaciones —precio, disponibilidad, publicidad, promociones y etiquetado— trasladan además parte de la prevención al entorno en el que se toman esas decisiones.

Reducir la exposición al alcohol no elimina por sí sola el riesgo de desarrollar cáncer, que depende de múltiples factores. Puede, sin embargo, disminuir uno de los factores prevenibles asociados con varios tumores y contribuir a reducir futuros diagnósticos y muertes evitables.

Fuentes

Red de Acción Sobre Alcohol. (s.f.).
El alcohol causa cáncer.

Poy Solano, L. (2026, octubre 15).
Especialistas advierten que el alcohol puede ser causa de cáncer: piden regular publicidad. La Jornada.

ConsultorSalud. (2026, octubre 15).
Alcohol y cáncer de mama: solo el 21 % conoce el riesgo.

Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. (2026, enero 29).
El alcohol y el cáncer.