Es inmoral que haya personas que sufran carencias, inseguridad alimentaria y malnutrición
Hoy conmemoramos una efeméride que, si bien es cierto no es un tema sanitario por sí mismo como podría ser un padecimiento o un sorprendente avance científico para el diagnóstico o tratamiento de una enfermedad, se relaciona directamente con la salud física y mental de las personas: la alimentación.
Esta fecha enmarca el Día Mundial de la Alimentación, iniciativa propuesta en 1980 por la delegación de la República de Hungría durante la vigésima Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés). La efeméride se inició en 1981 y defiende el derecho inalienable a la alimentación, contenido en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
“La pobreza multiplica el riesgo de sufrir malnutrición y sus consecuencias. Las personas en situación de pobreza tienen más probabilidad de sufrir alguna de las formas de la malnutrición. Además, la malnutrición aumenta los costos de la atención de salud, reduce la productividad y frena el crecimiento económico, lo que puede perpetuar el ciclo de pobreza y mala salud” — OMS
Vale la pena precisar que el derecho humano a la alimentación protege el acceso de las personas a una alimentación digna y suficiente, garantizando que cuenten con los medios y recursos necesarios para acceder a alimentos de calidad que satisfagan adecuadamente sus necesidades dietéticas, algo que a nivel global estamos lejos de alcanzar.
Algunos datos dramáticos sobre el problema de la inequidad alimentaria
- El informe de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI 2026) estima que 645 millones de personas enfrentaron hambre (subalimentación crónica) a nivel global durante 2025.
- A la par, consigna que aproximadamente 2 300 millones de personas viven bajo condiciones de inseguridad alimentaria moderada o grave.
- El último informe de Puntos críticos del hambre, emitido a mediados de 2026 por la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), cataloga a Sudán, Sudán del Sur, Yemen y Palestina como los focos de mayor gravedad en el mundo, bajo fases de emergencia o catástrofe humanitaria.
- A nivel regional, África es el continente con el rezago más agudo, con más del 56 % de su población padeciendo algún grado de inseguridad alimentaria.
Las caras de la malnutrición según la OMS
- La desnutrición, que incluye la emaciación (un peso insuficiente respecto de la talla), el retraso del crecimiento (una talla insuficiente para la edad) y la insuficiencia ponderal (un peso insuficiente para la edad).
- La malnutrición relacionada con los micronutrientes, que incluye las carencias de micronutrientes (la falta de vitaminas o minerales importantes) o su exceso.
- El sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación (como las cardiopatías, la diabetes y algunos tipos de cáncer).
Daños físicos
- En la primera infancia, la desnutrición frena el desarrollo fisiológico pleno, debilita gravemente el sistema inmunológico y eleva la mortalidad por enfermedades infecciosas y diarreicas.
- En la adultez, la inseguridad alimentaria fomenta la “doble carga de la malnutrición”: ante la imposibilidad de costear dietas nutritivas, se recurre a productos ultraprocesados de bajo costo, lo que detona índices de obesidad, empeora severamente el control glucémico en pacientes con diabetes y aumenta el riesgo de padecimientos cardiovasculares y metabólicos.
Daños mentales
- La imposibilidad crónica y la incertidumbre para acceder a los alimentos elevan la segregación de cortisol, detonando altos niveles de estrés crónico, ansiedad y cuadros depresivos en los adultos.
- En la población infantil, la desnutrición crónica va acompañada de un malestar psicológico profundo que suele pasar desapercibido o de plano ignorarse. Estudios recientes demuestran que estos menores manifiestan frecuentemente problemas internalizados, alteraciones conductuales y, en zonas de alta vulnerabilidad, síntomas de estrés postraumático que merman severamente su calidad de vida, sus relaciones personales y su rendimiento escolar.
Clasificación de las carencias alimentarias
A nivel epidemiológico y estadístico, la FAO estratifica la carencia a través de la Escala de Experiencia de Inseguridad Alimentaria (FIES) en tres niveles principales:
- Seguridad alimentaria: Acceso continuo a alimentos nutritivos y en cantidades suficientes.
- Inseguridad alimentaria moderada: Las personas se ven obligadas a reducir la calidad nutricional o la cantidad de sus alimentos, llegando a saltarse comidas reiteradamente.
- Inseguridad alimentaria grave: Agotamiento total de las reservas de comida, llevando a las personas a pasar uno o varios días enteros sin comer.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes
FAO. (2026).
Día Mundial de la Alimentación.
Organización Mundial de la Salud. (21 de julio de 2026).
The State of Food Security and Nutrition in the World 2026.
Programa Mundial de Alimentos. (17 de junio de 2026).
Puntos críticos del hambre: alertas tempranas de FAO y WFP sobre la inseguridad alimentaria aguda — Perspectivas de junio a noviembre de 2026.
Organización Mundial de la Salud. (1 de marzo de 2024).
Malnutrición.
American Diabetes Association. (2026).
INSEGURIDAD ALIMENTARIA Y DIABETES | El impacto de la inseguridad alimentaria.
códigoF. (16 de octubre de 2024).
Día Mundial de la Alimentación.


