El presupuesto 2024 destinado a salud mental en México representaba el 1.3 % del presupuesto total del asignado a salud, cifra muy por debajo del 5 % recomendado por la OMS. Para 2025, la partida presupuestaria para la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones disminuyó el 13 % versus lo ejercido en 2024
El próximo lunes 8 de septiembre estrenaremos en nuestro podcast un programa muy interesante sobre el suicidio, con la participación del doctor en psicología Juan Martín Ramírez, especialista en suicidio, y facilitador en el Centro de Apoyo y Orientación para Estudiantes de la FES Iztacala, específicamente en las estrategias de Crisis, Emergencias y Atención al Suicidio (CREAS).
Hago esta mención, además de invitarlos a escuchar la emisión, para invitarlos a reflexionar sobre el tema, y participar activamente para reducir la incidencia del suicidio en nuestro querido país, sobre el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó recientemente en las publicaciones World mental health today y Mental health atlas 2024 que más de mil millones de personas padecen trastornos de salud mental a nivel global, como la ansiedad y la depresión, entre otras afecciones que, además de fracturar la calidad de vida de quienes las padecen, potencian la ideación suicida, y la comisión de suicidios.
“El suicidio sigue siendo un problema devastador: se calcula que, en 2021, fue la causa de unas 727 mil defunciones. Se trata de una de las principales causas de defunción entre los jóvenes de todos los países y contextos socioeconómicos. Pese a los esfuerzos realizados en todo el mundo, la reducción conseguida de la mortalidad por suicidio no basta para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas consistente en reducir en un tercio los índices de suicidio de aquí a 2030. Si se mantiene la tendencia actual, solo se logrará una reducción del 12 % para esa fecha”. OMS
Vale la pena destacar que los trastornos mentales, además de su inherente complejidad y falta de atención oportuna, enfrentan cotidianamente una pesada carga de mitos, creencias erróneas, descalificaciones y discriminación hacia quienes los sufren, ocasionando paralelamente un impacto económico enorme, estimado en alrededor de un billón de dólares estadounidenses al año a nivel global.
Sin embargo, y a pesar de la enorme importancia que las enfermedades mentales tienen para la calidad y expectativa de vida de las personas, y su impacto económico, la tasa de diagnóstico oportuno, y la atención precisa y de calidad de la salud mental son mínimos en los países de ingresos bajos y medios, en los que se destina en promedio el 2 % (o menos, como en el caso de nuestro país) del presupuesto total en salud, porcentaje que sorprendentemente no se ha incrementado desde el 2017, mientras que se destinan ingentes presupuestos para la realización de obras no prioritarias.
Para ejemplificar la disparidad que existe entre los recursos asignados para la atención de los trastornos mentales en las naciones de altos ingresos, y las de bajos y medios, les comento que mientras que en las de ingresos elevados se invierten 65 dólares americanos por persona en salud mental, en las de ingresos bajos y medios se destinan 4 centavos de dolar americano, algo a todas luces absurdo.
Estos datos, entre otros más, nos muestran la urgencia de incrementar sustancialmente las partidas financieras asignadas a la salud en general, y las destinadas a la atención de la salud mental, hablando específicamente de la creación de clínicas y sanatorios especializados en estos desórdenes, el incremento del número de camas en los hospitales para quienes padecen un trastorno mental, la capacitación de un mayor número de profesionales especializados en salud mental, el abasto suficiente de medicamentos específicos para el tratamiento de éstas, a la par de la realización de campañas de información y concientización que derriben los mitos absurdos que las rodean, y liberen de estigmas a quienes las padecen.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
Organización Mundial de la Salud. (2 de septiembre de 2025).
Más de mil millones de personas viven con trastornos de salud mental: urge ampliar los servicios.
Organización Mundial de la Salud. (2022).
Plan de acción integral sobre salud mental 2013-2030.
CIEP. (8 de octubre de 2024).
Salud mental: Presupuesto y política nacional.


