Todos los que se dedican profesionalmente al cuidado de la salud saben que la obesidad es uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de múltiples enfermedades.

Buscando ampliar nuestra visión y conocimiento sobre los riesgos que esos kilos de más acarrean para nuestra expectativa y calidad de vida, les compartimos algunas de las enfermedades en las que la obesidad tiene un papel destacado como factor de riesgo:

  • Diabetes Tipo 2. La resistencia a la insulina se relaciona con el exceso de tejido adiposo.
  • Dislipidemia. Elevación de los niveles de triglicéridos y del colesterol de baja densidad -malo- (LDL, por sus siglas en inglés), disminuyendo el colesterol de alta densidad -bueno- (HDL, por sus siglas en inglés).
  • Hipertensión Arterial (HTA). La tensión arterial se eleva como consecuencia del incremento del gasto cardíaco, y la resistencia vascular periférica.
  • Enfermedad Coronaria. Se corren mayores riesgos de sufrir infartos y accidentes cerebrovascularwa (Ictus).
  • Apnea Obstructiva del Sueño. El tejido graso en la zona del cuello puede colapsar las vías respiratorias durante la noche, provocando hipoxia (estado en el que el oxígeno no llega en niveles suficientes a las células y los tejidos del cuerpo para mantener sus funciones vitales).
  • Osteoartritis. Acarrea un desgaste prematuro en las articulaciones, particularmente en rodillas, caderas y columna lumbar.
  • Insuficiencia Venosa. Dificulta el retorno sanguíneo de las piernas, provocando varices y el riesgo de trombosis.
  • Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA, por sus siglas en inglés). Enfermedad hepática asociada con disfunción metabólica (MASLD), la que puede progresar a esteatohepatitis (MASH) (acumulación de ácidos grasos en los hepatocitos -células del hígado), y que a su vez desencadena estrés oxidativo, “irritando” al sistema inmune, provocando que lleguen células inflamatorias al órgano), cirrosis e incluso cáncer de hígado.
  • Enfermedad de la Vesícula. Mayor incidencia de cálculos biliares.
  • Disfunción Renal. El riñón debe trabajar a un ritmo de hiperfiltración glomerular, tratando de compensar las demandas metabólicas.
  • Cáncer de mama en la postmenopausia. Primera causa de cáncer en las mujeres de nuestro país. En 2024 se diagnosticaron más de 31 mil nuevos casos, en su mayoría en la franja etaria de 50 a 69 años. Con respecto a su letalidad, les comentamos que en 2024 se registraron 8 mil 384 defunciones en mujeres, y la tasa de mortalidad proyectada para 2025 es de 9.9 por cada 100 mil mujeres.
  • Cáncer de colon y recto. La segunda neoplasia maligna más letal en México, y la tercera en incidencia, la que ocasiona aproximadamente 16 mil nuevos casos anuales, los cuales se estima que crecerán un 60 % para el 2030.
  • Cáncer de endometrio. Es uno de los cánceres con mayor vinculación con la obesidad, cuyo riesgo puede ser hasta 3 veces mayor en mujeres con un Índice de Masa Corporal (IMC) elevado. Se diagnostican alrededor de 7 mil 800 casos nuevos al año
  • Cáncer de Páncreas. Este cáncer es muy peculiar, ya que, si bien es cierto que su prevalencia es menor que los anteriores (aproximadamente 6 mil 300 casos nuevos), es extremadamente agresivo, con una tasa de supervivencia a 5 años menor al 10 %.

La obesidad y las infecciones potencialmente mortales en la edad adulta

Lo que no estaba totalmente claro es el papel que juega la obesidad como factor de riesgo para el desarrollo y complicación de enfermedades infecciosas bacterianas, víricas, parasitarias y fúngicas peligrosas, e incluso mortales, lo que ha quedado claramente establecido en el artículo publicado el pasado 9 de febrero en la revista The Lancet con el título: “Adult obesity and risk of severe infections: a multicohort study with global burden estimates”.

La evidencia es contundente: controlar la obesidad no es solo una cuestión de estética o de prevenir enfermedades crónicas, es blindar nuestro sistema inmunológico ante las amenazas biológicas presentes y futuras.

Infecciones potenciadas por la obesidad

Después del análisis profundo del historial médico de 540 mil pacientes adultos, los investigadores concluyeron que la obesidad en esa franja etaria es un factor de riesgo para la hospitalización y muerte prematura relacionadas con las infecciones provocadas por diversos tipos de patógenos, cuya evidencia sugiere que aproximadamente una de cada diez muertes en todo el mundo están relacionadas con infecciones atribuibles a la obesidad.

“El estudio abarcó 925 códigos de diagnóstico distintos para hospitalizaciones y muertes debido a infecciones, clasificados por cronicidad (aguda vs. crónica), y tipo de patógeno (bacteriano, viral, parasitario o fúngico). Las infecciones bacterianas se subdividieron por sitio (invasivo o localizado), presencia o ausencia de sepsis, tropismo celular (extracelular o intracelular), y tipo de patógeno (grampositivo, gramnegativo, micobacteriano o micoplasma). Las infecciones virales se agruparon como agudas, infecciones por herpesvirus (persistentes) u otras infecciones virales persistentes. Con pocas excepciones (p. ej., VIH y tuberculosis), hubo evidencia consistente de una relación dosis-respuesta entre las clases de obesidad I-III y un mayor riesgo de infecciones graves en comparación con el peso saludable. Se observó una asociación entre la obesidad y el riesgo de infección en subgrupos definidos por factores sociodemográficos y de estilo de vida, estado de salud inicial y categoría de infección”. The Lancet 

¿Por qué la obesidad potencia el desarrollo de infecciones potencialmente letales?

Es necesario entender que la obesidad no es un estado pasivo, sino una poderosa fuente de meta-inflamación (inflamación de bajo grado, sistémica y permanente). Tratando de ponerlo de la manera más sencilla posible: el tejido adiposo hipertrófico actúa como un órgano endocrino descontrolado que libera citocinas proinflamatorias. La saturación bioquímica que provoca, además de reducir la eficacia de los linfocitos T y las células Natural Killer (uno de los tres grupos de linfocitos, aparte de las células T y B, y forman parte de la primera línea de defensa frente a un amplio rango de patógenos), encargadas de la vigilancia inmunológica, predispone al organismo a sufrir una “Tormenta de Citocinas”.

La Tormenta de Citocinas es una respuesta defensiva tan desproporcionada que no solamente no nos protege, sino que daña nuestros propios tejidos. Si consideramos las altas y persistentes tasas de obesidad desde la infancia y hasta la edad adulta en nuestro país -al igual que en muchos países del mundo-, que no hemos sido capaces de detener, podremos percatarnos de los riesgos potenciales que muchas personas en México estamos viviendo.

De acuerdo con datos obtenidos de la Encuesta de Salud (ENSANUT) más reciente, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en adultos es superior al 75 %. Algo aterrador.

Si a todo esto le sumamos la crisis que a nivel global estamos viviendo por la farmacorresistencia bacteriana (capacidad de las bacterias para evolucionar y resistir los efectos de los antibióticos que antes las destruían), lo que hace que muchas infecciones que antes podían ser combatidas, la situación se torna sustancialmente más peligrosa.

Vale la pena recordar que en la pandemia de COVID-19 quedó demostrado que las personas con sobrepeso y obesidad, al igual que con otras enfermedades concomitantes, tenían más posibilidades de ser hospitalizadas, intubadas, y fallecer, que aquellas que estaban en su peso ideal o cerca de él.

Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF

Fuentes:

The Lancet. (9 de febrero de 2026).
Adult obesity and risk of severe infections: a multicohort study with global burden estimates.

Biblioteca virtual em saúde. (2017).
Mecanismos inmunológicos involucrados en la obesidad.

Clínica Mayo. (22 de julio de 2023).
Obesidad.

National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. (Abril de 2021).
Definición y hechos de la enfermedad del hígado graso no alcohólica y la esteatohepatitis no alcohólica.

MedlinePlus. (25 de julio de 2025).
Síndrome de hipoventilación y obesidad (SHO).

American Liver Foundation. (12 de junio de 2025).
Tratamiento para MASLD y MASH.

Manual MSD. (agosto de 2025).
Enfermedad hepática asociada con disfunción metabólica (MASLD).

Traslación: Moviendo Ciencia. (2025).
Obesidad: un enemigo silencioso del sistema inmunológico.

Actualidad Diabetes. (Octubre de 2024).
Actualización en las guías clínicas para el manejo de la MASLD.

INEGI. (16 de octubre de 2025).
ESTADÍSTICAS A PROPÓSITO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA.

Global Cancer Observatory. (2022).
Cancer today.

Sociedad Mexicana de Oncología. (s.f.).
Recomendaciones para diagnóstico y tratamiento del cáncer de colon y recto en México.

Instituto Nacional de Cancerología. (2025).
Cáncer en México: Estadísticas.