No cabe duda de que los logros alcanzados a lo largo de los años por la ciencia de la trasplantología han conseguido prolongar en incontables casos la calidad y expectativa de vida para quienes uno de sus órganos, o más de uno en casos extremos, había dejado de cumplir cabalmente con sus funciones.
Desde los trasplantes consignados en la mitología por diferentes culturas, como por ejemplo la del Dios Ganesh en la religión hinduista, a quien después de habérsele amputado la cabeza le fuera injertada una de elefante; o en la mitología de la religión cristiana, la historia del milagro de los Santos Médicos Cosme y Damián, patrones de los médicos, cirujanos, boticarios y barberos, y de quienes cuenta la leyenda que le amputaron una pierna gravemente isquémica al diácono Justiniano de raza blanca, sustituyéndola por la pierna de un hombre moro fallecido ese mismo día, hasta la realización de xenotrasplantes experimentales de corazones y riñones con órganos de cerdos criados específicamente para ello, y modificados genéticamente, que todavía no consiguen totalmente ser exitosos, la humanidad no ha dejado buscar nuevas soluciones a un problema acuciante y añejo: la falta de órganos para trasplantes.
Hoy celebramos el Día Mundial de los Pacientes Trasplantados, y lo hacemos no solamente para rendir homenaje a los audaces científicos, investigadores, médicos y personas que han participado de alguna manera en su desarrollo, o han sido trasplantadas, sino también para dar a conocer los bajísimos niveles de recaudación de órganos para trasplante que hay en nuestro país; con esto, invitamos a todas las personas que nos leen a considerar el ser donadores en vida, o después de nuestra partida, de uno varios órganos, ayudando a quienes se encuentran esperando un regalo de vida, para continuar disfrutando de su existencia.
Desgraciadamente, aún persisten en nuestro país estigmas morales, éticos y religiosos que frenan el interés de muchas personas para hacerse donadores de órganos, barreras que este día se buscan derribar con información fidedigna y de calidad.
Con respecto a la creencia de que la religión católica no ve con buenos ojos, e incluso prohíbe la donación de órganos para trasplante, es necesario aclarar que esto ha sido desmentido enfáticamente y en diferentes ocasiones por las máximas autoridades del Vaticano, y sobre el que el recientemente finado Papa Francisco declaró: “De nuestra propia muerte y de nuestro don puede surgir la vida y la salud de los demás, enfermos y sufrientes, contribuyendo a fortalecer una cultura de ayuda, don, esperanza y vida. Frente a las amenazas a la vida, de las que desgraciadamente tenemos que ser testigos casi a diario, como en el caso del aborto y la eutanasia, la sociedad necesita estos gestos concretos de solidaridad y amor generoso”.
En este mismo medio, en octubre del 2018, les dimos a conocer las conclusiones de una investigación titulada: “Psychosocial barriers associated with organ donation in Mexico”, cuyos autores son María Luisa Marván, miembro del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Veracruzana en Xalapa, México; Asunción Álvarez del Río del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México; Kristian Jasso del Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Veracruzana en Xalapa y Patricio Santillán Doherty del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias en la Ciudad de México (CDMX), en la que se evidencia que la desconfianza –entendiendo esta como el temor a la posible corrupción en los procesos de manejo y asignación de los órganos donados, lo que llevaría al uso incorrecto (tráfico y venta de órganos, favoritismo en la asignación, etc) de los mismos– es , entre otros más, el principal freno para donar.
Al respecto, los investigadores declararon: “La corrupción fue la razón de más peso, en promedio, para no donar, pero en realidad no fue igual de importante para todos los grupos de edad. Los jóvenes, de 18 a 34 años, fueron los que clasificaron la corrupción como la razón más importante para no donar y en segundo lugar el tráfico de órganos. Los adultos y los adultos mayores mencionaron la corrupción en segundo y en quinto lugar de importancia”.
Lo cierto es que en nuestro país la donación de órganos mantiene unos niveles de participación muy por debajo de la demanda, por lo que los invitamos a vencer las barreras que nos lo impiden, constituyéndonos como donadores voluntarios.
Por: Manuel Garrod, miembro del Comité Editorial de códigoF
Fuentes:
DíaInternacionalde.com. (s.f.).
Día Mundial de los Pacientes Trasplantados.
Vatican News. (13 de abril de 2019).
Papa a donantes: Donar órganos, acto gratuito de solidaridad.
códigoF. (30 de octubre de 2018).
Un estudio determina las razones por las que en México tenemos un bajo índice de donación de órganos.


