Las reiteradas menciones que se hacen a lo largo de una serie televisiva sobre un medicamento de prescripción para tratar la ansiedad dispararon las consultas en internet y potenciaron la adquisición no prescrita del medicamento
Hace algunos días, la prestigiosa revista JAMA Health Forum publicó los interesantes resultados de una investigación que muestra el poder de convocatoria que consiguen las series emitidas en las plataformas de streaming, a través de lo que conocemos en publicidad como “product placement” (publicidad de un producto por presencia), o, en este caso, “product placement by mention” (publicidad de una marca por mención).
En febrero de este año, HBO Max estrenó la tercera temporada de la enganchadora serie The White Lotus, en cuyos ocho episodios se menciona reiteradamente el uso de lorazepam (con todas sus letras) para tratar la ansiedad, algo que desde que la vi me pareció una acción imprudente, sobre todo por la alta prevalencia de la ansiedad, la peligrosa tendencia al autodiagnóstico, la posibilidad de adquirirlo libremente a pesar de ser necesaria una prescripción para ello, y la cada vez más grave comercialización de medicamentos falsificados.
Los autores de la investigación publicada en JAMA Health Forum advierten que sabedores de la poderosa influencia que las series emitidas en plataformas de streaming tienen en el interés público y sus decisiones de compra –en este caso específico los relacionados con la salud– evaluaron si la tercera temporada de The White Lotus había conducido a un mayor interés público por el lorazepam, comparándolo con las tendencias de otras benzodiazepinas frecuentemente prescritas.
Los resultados, conseguidos a través de la comparación de las tasas de búsqueda observadas tras el lanzamiento de la tercera temporada de The White Lotus el 16 de febrero de 2025, hasta el 6 de junio de 2025 –cuando realizaron el análisis– versus las tasas esperadas para dicho periodo, mostraron un notable incremento en las búsquedas de información en internet y el interés de compra.
Sin embargo, más allá de la mera búsqueda de información, y en palabras de los autores: “El aumento en la prescripción de benzodiazepinas, y las farmacias en línea ilegítimas que las venden sin receta, generan preocupación por su posible mal uso. Los médicos también podrían encontrarse con pacientes cuyo interés en estos medicamentos se ha visto influenciado por la exposición mediática más que por una necesidad clínica. Además, el programa no mostró los riesgos de combinar benzodiazepinas con alcohol (entre otros más), ni de la interrupción abrupta del tratamiento, como pueden ser, por ejemplo: ataques de pánico, agitación y convulsiones”.
Consideramos que los resultados de la experiencia televisiva son más que suficientes para que los escritores y los productores de las series eviten las menciones explícitas de medicamentos que pudieran influir en el interés y la decisión de compra de los espectadores, poniéndolos en riesgo.


